sábado, 2 de febrero de 2008

Venden el Hotel Bossert... ¿y la pasta dónde irá?








Estimados camaradas estrujados por la Watch Tower:

En un gesto habitual, la SWT, anunció el lunes pasado que vende el Hotel Bosser... una de las joyas de la corona. Nuestro camarada http://9328737.blogspot.com/ nos da la primicia en su blog. Lo del gesto habitual lo digo por la típica ausencia de información para el testiguín ibérico. Cuando necesitan comprar algo, lo anuncian a bombo y platillo, cuando lo venden... no se entera ni el coco.

La noticia la dieron unos periódicos de New York, entre ellos el The New York Times http://www.nytimes.com/2008/01/30/nyregion/30hotel.html?_r=1&ref=nyregion&oref=slogin y Brooklyn Daily Eagle http://www.brooklyneagle.com/categories/category.php?category_id=5&id=18146

Según The New York Times, en conversación telefónica con Richard Devine, el responsable de la Sociedad para los edificios, aún no diciendo el costo final de la restauración del edificio cuando se compró en 1988... dice que se gastaron millones de dólares en su restauración --millones que salieron de nuestros bolsillos... como no podía ser de otra manera--.

El Brooklyn Daily Eagles, informa que, según los entendidos lo valoran en unos 100 millones de dólares --el precio no lo podemos saber porque hay principios bíblicos que les impiden dar el precio--, pero... aquí hay gato encerrado ¿cómo un hotel lujoso, con 224 apartamentos espaciosos, en uno de los lugares más caros de Nueva York y estando perfectamente rehabilitado y mantenido... vale sólo eso? ¿Cómo es posible que un apartamento en Brooklyn de las mismas dimensiones, lo estén vendiendo de 2,5 a 3 millones de dólares? ¿Cuánto costaría en la Calle de Alcalá (Madrid) ese edificio? O, ¿cuánto costaría en el Paseo de Gracia (Barcelona)... por poner unos ejemplos que se le pueden aproximar?

¿Dónde va el dinero? ¿Por qué nunca... pero nunca... somos informados del precio de la venta de los edificos o propiedades que todos hemos pagado? ¿Vamos a poner dinero en las cajas... si no nos dan información? ¿Nos vamos a quedar pasmados... con la boca abierta y la cara de bobo... sin pedir explicaciones, sin pedir números? Pero, ¿en qué clase de pardillos nos han convertido? ¿Es pecado pedir que nos informen de las cuentas? ¿Es pecado preguntar a dónde irá el dinero de la venta? Echar dinero en la caja... no es pecado... es una obra excelente. Pedir explicaciones del paradero del dinero... es falta de fe... apostasía. ¡Hay que jorobarse! ¿Y vender una propiedad que hemos comprado entre todos... callarte como un zorro por cuánto se ha vendido... no decir dónde has metido el dinero, eso qué es, cómo podríamos calificarlo?

Señores de la Watch Tower... ¡queremos las cuentas claras! Y, ya que no estáis por la labor de darlas... pues os las vamos a exigir vía gubernamental. Por la buenas os habéis reído de nosotros... por las malas nos reirémos nosotros... ¡jua, jua, jua! Marianico...ten preparada la maleta para irte a Alcalá Meco el día menos esperado. Aunque, colaborar con la Justicia... siempre beneficia y hay reducción de condena. No te fíes de los mandamases... ellos como puedan te cargaran el muerto. ¡Cúbrete las espaldas! Es lo que hay cuando uno va de ingeniero financiero sin tener el BUP.

Don Botijos... Güevero de la Boquería y todos los que tapan el tema económico... ¡lo tenéis mal! ¡El Ministerio de Hacienda... no perdona! ¡Es lo que pasa cuando uno sigue las consignas de la Watch Tower... sin preguntarse si eso es legal o no lo es!

¡Ayer comenzó la campaña de denuncias por la opacidad financiera hacia los contribuyentes! ¡Je, je, je!