martes, 21 de junio de 2011

¡Rebajas!: precursorado de 30 horas

Nízam (el Ojo que todo lo ve)

Circular interna: Carta a las congregaciones , 17 de junio de 2011
Estimados camaradas víctimas de las tropelías varias:

Nuestro entrañable apóstata free lance, Nízam, ha tenido el gentileza de compartir con nosotros esta carta-arenga dirigida a todos los que de nosotros participamos el pasado mes de abril en predicar el evangelio caduco y falluto de la Watchtower.  Pudiéramos sintetizar esta obra tan vital en: distribuir las publicaciones de la confesión religiosa..., ¡sin olvidarnos pedir el donativo en metálico a quien ose aceptar cualquiera de nuestras publicaciones!  ¿Qué sería de esta predicación, si no pidiésemos dinero al transeunte?  ¿De qué ingresos viviría el Cuerpo Gobernante?  ¿Podrían viajar en primera clase, o disfrutar de la piscina climatizada, o de la sauna, o del jacuzzi, o de...?  ¿Se puede servir a Dios y a Mammón?

Según nos comunica el Ojo que todo lo ve, esta carta tiene que leerse esta semana en todas las congregaciones.  Es una especie de arenga por lo que hicimos el pasado mes de abril..., ¡y a ver si cunde el ejemplo y nos seguimos esforzando en esta labor de: distribuir las publicaciones de la confesión religiosa,  sin olvidarnos de pedir el donativo en metálico a quienes las acepten.  Sin dinero no hay paraíso.

Durante el pasado mes de abril, el espíritu santo fortaleció al pueblo de Dios en España para que hiciese este trabajo fundamental gratis y pudiesen enviar los donativos captados a la sede nacional.  ¡Gran bendición!  ¿Los demás meses del año, no nos ayuda el espíritu santo de la Watchtower?  Pues no.  Los números cantan:  Por ejemplo, los trabajadores de la sede nacional (la familia Betel), casi todos gozaron de este espíritu santo trasnochado participando en esta obra al grado que no lo hacen el resto del año.  ¿Falta de celo?  ¿Escaqueo puro y duro?  Si lo hacen en abril, ¿por qué no el resto del año?  ¿No los fortalece el espíritu santo todos los meses?  ¿Están débiles espiritualmente los demás meses?  Aquí algo no cuadra.  O fallan ellos o el espíritu santo watchtoweriano.  ¡No se puede fortalecer a los betelitas un único mes al año!

En esta campaña de distribución de publicaciones, participaron 55.695 personas en todo el territorio español.  Se dedicaron 3.296.676 horas a distribuir los productos editoriales.  Se visitó a una misma persona más de una vez: 886.326 revisitas.  Y se impartieron clases bíblicas a domicilio, con el uso imprescindible de los productos editoriales de la confesión: 65.662 estudios bíblicos.

¿Qué hay del dinero que se recaudó con toda esta actividad, con 3.296.676 horas ofreciendo el producto y pidiendo el correspondiente donativo voluntario?  Nada de nada.  Ni mu.  Ni palabra.  No sueltan prenda.  Un silencio ensordecedor.  Parece que digan: "en boca cerrada no entran moscas".

Luego, como queriendo indicar al pardillo integral ibérico que quedan muchos clientes en potencia en el mercado nacional, nos refieren la cifra de personas que asistieron a la reunión anual que celebramos los testigos de Jehová y conocida comúnmente entre nosotros como la Conmemoración de la Cena del Señor: 202.122 asistentes.  De éstos, aproximadamente el 50% no son testigos de Jehová todavía.

Finalizan con una arenga, remitiéndose a lo que nunca falla: el miedo a la proximidad del fin del mundo.  Nos hablan de "la parte final de los días", en "estos tiempos trascendentales", cuando Dios juntaría a muchas personas en una organización editorial-inmobiliaria-financiera con el fin de instruirnos en lo que ya hemos mencionado.  

De soslayo, hacen mención de nosotros, los apóstatas: "Con este objetivo en mente, afrontemos el futuro con ánimo y sigamos mirando atentamente hacia el pago del galardón, sin permitir que nadie nos prive de él.  Siempre nos ponen la zanahoria delante para que tiremos del carro gratuitamente.  ¿La recompensa para nosotros, cuándo llegará?  En el futuro, próximamente, a la vuelta de la esquina.  ¿Y para ellos?  Ya.  La están recibiendo en el tiempo presente, en forma de los donativos en metálico que nos da la gente, más la cantidad que nosotros le añadamos de nuestros ingresos o ahorros.

¿Se dice algo sobre cómo ayudar a los hermanos que estén desempleados dentro de las congregaciones?  ¿Algún fondo de ayuda para ellos?  O, ¿alguna ayuda práctica y en metálico para todas las ancianitas que están cobrando un pensión mísera y están malviviendo solas y abandonadas en sus domicilios?  Bueno, esta no es la obra principal de la que tenemos que ocuparnos ahora.  Entonces, ¿cuándo?  Esto es mejor dejarlo en las manos de Dios, no es asunto nuestro.  O, si lo es, lo disimulamos a la perfección.

Con vosotros, por nosotros, por todos.  La verdad, toda la verdad y nada más que la verdad.  ¿Quién es el padre de la mentira?
Úsalo: pide las cuentas claras a la confesión religiosa