lunes, 11 de abril de 2011

Australia pone contra las cuerdas a los testigos de Jehová

Carnet acreditativo para trabajar con menores de edad (en la parte derecha va insertada la foto del individuo)

http://www.jwnews.net/

http://www.heraldsun.com.au/news/more-news/former-witness-taking-on-watch-tower/story-fn7x8me2-1226036589078

http://www.extj.com/showthread.php?19001-El-Cuerpo-Gobernante-efrentandose-a-problemas-legales-en-Australia

http://replicasalaapostasiaprofesional.blogspot.com/2011/04/cargos-criminales-contra-watchtower-las.html

http://www.justice.vic.gov.au/wps/wcm/connect/justlib/working+with+children/

Estimados camaradas víctimas de la opacidades diversas:

El gobierno del estado de Victoria (Australia), está poniendo los puntos sobre las íes a los dirigentes  --mundiales y locales--   de la confesión religiosa de los testigos de Jehová al rehusar éstos acatar las leyes estatales de protección a la infancia (menores de 18 años) de los posibles pederastas u otros criminales.

En el año 2006 se aprobó la ley para la protección de los menores ante posibles criminales.  Fundamentalmente, la ley exige que cualquier persona que esté empleada en cualquier institución   --o trabaje como voluntaria--  que trate con menores, deberá pasar el visto de bueno de una comisión gubernamental que examinará la idoneidad del candidato en función de sus antecedentes penales, otorgándole una credencial que le autoriza a trabajar con menores.  Por ejemplo, aquellas personas que tengan en sus antecedentes los siguientes delitos, no se les permite que trabajen con menores:
-Secuestro
-Abusos sexuales a menores
-Violación
-Intento de violación
-Incesto
-Bestialidad 
-Tráfico de niños 
-Producción de pornografía infantil
-Prostitución a niños
-Asesinato
-Asesinato de niños
-Amenazas de muerte
-Robo
-Traficantes de droga 
Está normativa afecta a todos los testigos de Jehová que sean:  ancianos (pastores religiosos), siervos ministeriales, así como todos aquellos que lleven consigo a niños en su predicación de casa en casa.

Entre las instituciones afectadas (hospitales, jardines de infancia, gimnasios, laboratorios fotográficos, etc), a las confesiones religiosas el gobierno les concedió una prórroga desde el 1 de julio de 2007, al 1 de julio de 2008.  Todas las confesiones religiosas que han tenido ese plazo para acomodarse y acatar a esta ley lo han hecho.  Únicamente, una confesión religiosa ha rehusado obedecer esta ley..., la Sociedad Watch Tower, que es el nombre con el que operan los testigos de Jehová en Australia.


A 31 de diciembre de 2010, 702.924 adultos que trabajan con niños, pasaron con éxito la comisión gubernamental.  Por supuesto, el cumplimiento de esta ley por parte de los testigos de Jehová, expondría automáticamente a cualquier pederasta o delincuente que hubiese tenido problemas con la justicia y, le incapacitaría para servir como anciano o siervo ministerial, etc.

¿Qué puede suponer el incumplimiento de esta ley?  Una sólo incumplimiento, puede costar desde dos años de cárcel a una multa de 132.144 dólares.

Pongamos un ejemplo para que el avispado lector puede entender esto en su justa dimensión:   Si, desafortunadamente, un miembro de la congregación de los testigos de Jehová sufre abusos sexuales, entonces el gobierno exigiría a los ancianos de dicha congregación que presentasen sus credenciales para trabajar y supervisar la seguridad de los niños y, al haber fallado en esto, la Sociedad Watch Tower sería la responsable económica al 100% al hacer dejación de su responsabilidad de exigir que éstos ancianos tuviesen sus credenciales gubernativas.

Nuestro amigo TH, desde la objetividad que le caracteriza, relaciona todo esto como un ataque exclusivo a los testigos de Jehová por parte de los apóstatas.  Él escribe:
ATENCIÓN A ESTA PARTE QUE DESCUBRE LA CARETA DE LOS APOSTATAS EN ESTA DENUNCIA CONTRA LA WATCHTOWER
Todas las organizaciones, empresas y confesiones religiosas de ese estado de Australia, han cumplido con la normativa vigente.  La única confesión religiosa que obstinadamente incumple esta ley del gobierno de Victoria, ha sido la Sociedad Watch Tower (los testigos de Jehová)..., ¡por lo tanto son los únicos que se enfrentan con la justicia y con las sanciones que ésta les imponga!  De ninguna manera se puede calificar este como un ataque a la libertad de religión de los testigos de Jehová.

Un tal Steven John Unthank, ha interpuesto una demanda judicial contra los madamases de la confesión religiosa.  Ha elaborado un informe de 664 páginas, titulado Brief of Evidence.

Por esta razón, todos los ancianos, siervos ministeriales y Testigos de a pie que predican con niños, se pueden enfrentar a causas penales por infrigir la ley Working with Children Act 2005.  En la demanda judicial se hace una estimación de la cantidad de veces que se ha violado esta ley por parte de la confesión religiosa, haciendo la siguiente operación matemática:
Unos 2.500 niños que asisten a las reuniones en el estado de Victoria x 8 ancianos y siervos ministeriales por congregación x tres reuniones por semana x por 130 semanas de infringir la ley = 7.800.000 violaciones de la ley.  Si calculamos 132.144 dólares por una sola infracción, nos da la friolera suma de 1.030.723.200.000 dólares australianos.  A esta cantidad podría enfrentarse la Sociedad Watch Tower en caso de perder el juicio.
De prosperar esta demanda, ¡van a tener que vender hasta la pirámide de Russell!

Además, el demandante, arremete contra el gobierno de Victoria y la policía de ese estado australiano por dejación de funciones, al no poner los medios oportunos para obligar a la confesión religiosa a cumplir la ley.

El 9 de junio de 2009, una familia de testigos de Jehová, escribió una carta al Comisionado para asuntos de la infancia (el Sr. Bernie Geary), en la que expresan su preocupación por la oposición de la jerarquía de su confesión religiosa a cumplir con esta ley.  En la carta dicen que han escrito en diversas ocasiones a la sede nacional de los testigos de Jehová y..., han tenido la callada por respuesta (página 55 de la demanda judicial).  El 29 de agosto de 2008, se reunieron con el director de la Sociedad Watchtower Bible & and Tract en Australia, Donald McLean, y él les reconoció: "He leído vuestras cartas".  Nosotros le explicamos que de no cumplir con la ley la confesión religiosa no dejaba otra salida que la de demandarle a él y al comité de personas que componen la dirección de la entidad.

Desde el 28 de septiembre de 2008, durante seis meses, el Departamento de Justicia y la Policía de Victoria intentaron incansablemente de ayudar e informar a las personas que componen la dirección nacional de los testigos de Jehová en Australia, sobre la necesidad legal de que cumplieran con esta ley, sin éxito alguno.  La confesión religiosa rehusó y rehúsa cumplir con la Working with Children Act 2005 en todos y cada uno de los supuestos y sin excepción. (Página 57).

La familia demandante, añadió:
Hemos sido amenazados en  privado y públicamente por el abogado y anciano de la Watchtower, Ivan Enrique Norvian; que si nosotros demandamos a la Sociedad Watchtower Bible & Tract en el algún tema relacionado con la justicia o protección de menores, con las siguientes palabras:
"Si te equivocas (en lo de la demanda), te vas a quedar hecho polvo y arruinado económicamente". 
Dentro del informe de la demanda, interesante es también las páginas 97 y 98  (también de la 335-338: 447 y 448) donde se hace referencia a cómo el mentir forma parte de la "estrategia de guerra teocrática" que mantiene la confesión religiosa en cualquier tema que le interese.  Y dice:
"El enemigo puede incluir a gobernantes políticos, organismos oficiales, la policía, los medios de comunicación, los tribunales de justicia, y ex miembros que hallan revelado la verdad".
Sobre este tema de la estrategia de guerra teocrática, la afirmación la documenta ampliamente el demandante, remitiéndose a múltiples citas textuales en diferentes publicaciones de la confesión religiosa.  El hombre ha hecho un trabajo de investigación impresionante.

De la página 99 a la 104, nos remite otra vez a una serie de citas textuales  --siempre remitiéndose a las publicaciones de la confesión religiosa--  donde se evidencia la estrecha relación que debe existir entre los niños en la congregación y los pastores religiosos..., ¡descartando que el asunto de la religión sea un asunto exclusivo de: padres-hijos!

La página 105, nos remite a unas citas donde se evidencia documentalmente que los testigos de Jehová expulsan a niños menores de edad, haciéndoles pasar por sus opacos comités judiciales.  Luego, existe una relación entre los niños y los ancianos de la congregación..., al margen de los padres.  ¡Les deja con el culo al aire!

De la página 106 a la 110 hace mención a la explotación laboral de niños que trabajen como voluntarios por parte de la entidad religiosa, al utilizar a mayores de 13 años en la construcción y renovación de sus bienes inmuebles.  Aporta documentación y también se refiere a las leyes del país.

De la página 112 hasta la  130 se muestra cómo la todopoderosa maquinaria de la entidad religiosa se pone en marcha en una campaña de acoso y derribo de esta familia cristiana que les demanda.  De mil y una maneras sufren en sus carnes lo que es enfrentarte con alguien mucho más poderoso que tú, que tiene los mejores abogados del mundo y todo el dinero necesario para obtener sus servicios, amén de un ejército de colaboradores que trabajan en todos los sectores.  Según relata la familia, el equipo de investigación de la Watchtower accedió a datos personales de la familia: como la declaración de la renta y el número de identificación fiscal y asuntos de la empresa familiar (página 129).  Y en la página 130, la familia acusa a un alto ejecutivo del Commonwealth Bank of Australia - Rod McDonald -, de haber utilizado códigos de acceso internos del banco y contraseñas para acceder a la información financiera en la cuenta bancaria de la familia, accediendo a información privada y confidencial.  Esta información se la pasó --secretamente--  al equipo de investigación de la Watchtower con el único propósito de utilizarla en detrimento de la familia del demandante.  Resulta que éste tal Rod McDonald, es un anciano de los testigos de Jehová.

A partir de entonces todos los negocios familiares de la familia demandante fueron de mal en peor:  ciertas empresas tuvieron que cerrar, los contratos de arrendamientos de las minas que explotaba la familia no fueron renovados.  Las licencias para edificar no se renovaron tampoco.  En vista de las circunstancias, un miembro de la familia optó por acogerse a la jubilación anticipada.  Otro miembro de la familia, optó por no trabajar con los bancos por temor a que un empleado fuese testigo de Jehová y pudiese acceder a su información bancaria para después pasársela al equipo de investigación de la Watchtower (página 130). Entonces se remite a la siguiente información sacada de la publicación oficial de los testigos de Jehová: La Atalaya, 1 de septiembre de 1987, páginas 12-15, donde dice: http://johnhenrykurtz.blogspot.com/2011/02/la-confidencialidad-de-tu-historial.html

El informe es todo interesante y útil, pero resaltamos lo que consideramos lo más destacado.  Toda declaración la documenta..., ¡impresionante!  Es un documento extensísimo, muy documentado y con una vastísima bibliografía, el cual recomiendo a todo aquel estudioso que desee conocer la confesión religiosa de los testigos de Jehová: su funcionamiento interno, ¡ajeno a muchísimas personas, incluso al testigo de Jehová de a pie!

En cuanto tengamos novedades sobre este caso, os informaremos.

La verdad, toda la verdad y nada más que la verdad, ¿quién es el padre de la mentira?