viernes, 1 de febrero de 2008

¡Hacienda somos TODOS!...(campaña para febrero)









Queridos camaradas ibéricos y allende los mares que resisten el ostracismo de la Watch Tower:

La campaña del mes pasado, ha sido un éxito, ya nos ha contestado el Defensor del Pueblo de España. Pero ya hablaremos sobre el éso. Ahora toca la campaña para este mes de febrero... ¡Hacienda somos TODOS! Y ése es nuestro objetivo, tenemos que escribir a los diferentes organismos del Ministerio de Hacienda denunciando la opacidad financiera de la Asociación de los testigos de Jehová.

Según el Ministerio del Reino para el mes de enero de 2008,éramos en España 101.932 publicadores (personas que participan --como testigos de Jehová-- distribuyendo publicaciones de la Sociedad Watch Tower por toda España y... con la consigna de repetir machaconamente con toda persona que nos encontremos que: "Aceptamos contribuciones voluntarias para nuestra Obra Mundial".

Tenemos en España 1388 congregaciones (iglesias locales), en sus cajas de contribuciones echamos nuestras particulares contribuciones y las contribuciones que hemos conseguido (¿se podría decir que... ¿mendigando?) cuando predicamos nuestro mensaje a todos los ciudadanos españoles.

La Sociedad Watch Tower tiene un desenfrenado interés en los recursos económicos de sus feligreses, pongamos como ejemplo los reitarativos artículos en la revista La Atlaya, en los que se nos sugiere las diferentes maneras en que podemos contribuir a la multinacional religiosa: Contribuciones para la obra mundial, donaciones condicionales, donaciones planificadas, seguros de vida o plan de jubilación, cuentas bancarias, acciones y bonos, inmuebles, donaciones con renta, testamentos y fideicomisos... "lo quieren todo... todo les va bien".

Como no tenemos ningún balance ni mensual ni anual, supongamos que cada publicador dona 10 € mensuales:

10 € X 101.932 = 1.019.320 € por mes

1.019.320 € X 12 meses = 12.231.840 € por año

12.231.840 € X 167 pesetas = 2.042.717.280 pesetas por año que recibiría la SWT.

Esto es un cálculo aproximado, no tenemos ningún dato... ni lo tendremos de seguir así su política financiera de opacidad absoluta hacia sus contibuyentes económicos. Nosotros ponemos el dinero, ¿por qué razón bíblica no podemos conocer la cantidad que se recibe mensual y anualmente? ¿Por qué no podemos saber en qué conceptos se gasta nuestro dinero? ¿Se envía dinero al extranjero... a quién? ¿Se tiene dinero en bolsa? ¿Cuántos intereses genera la cuenta que engloba todas las cuentas de las1.388 congregaciones de toda España? ¿Cuánto nos cuesta Betel... cada día... al año?

Esto es una tomadura de pelo que no podemos consentir más, si nosotros ponemos el dinero... nosotros tenemos el DERECHO de saber cuánto hemos puesto, ¿no?

No se puede tener el descaro de poner un dibujo en una Atalaya, donde se ve a una abuela que está echando monedas en una caja de contibuciones y, debajo, la siguiente leyenda: "Lo que más valora Jehová es algo que todos podemos darle: nuestro amor". ¡Eso es algo indignante! ¡Qué desfachatez! ¡Qué manera de pedir... mezclando el dinero con el amor a Dios!

Por este motivo iniciamos esta campaña a nivel nacional, vamos a escribir a los diferentes organismos del Ministerio de Hacienda y haremos constar nuestra indignación por que no nos dicen cuánto dinero contribuímos y hacia dónde se dirige. En la columna de la derecha, encontraréis las diferentes direcciones a las que podéis escribir.

También, podemos escribir notas y echarlas en las cajas de contribuciones en las que expresemos nuestra indignación por que la Asociación de los testigos de Jehová no nos dice cuánto recauda mensualmente a nivel nacional, ni en qué se gasta el dinero.

Hay que escribir a Betel y también a los ancianos de nuestra congregación para que se enteren de la campaña que estamos llevando durante este mes... decidles a los ancianos que no envíen más dinero a Betel, hasta que Betel presente las cuentas a los publicadores... queremos saber en qué se gasta nuestro dinero.

Ahora tenemos la oportunidad de hacer algo más que sólo quejarnos... tenemos la oportunidad de actuar todos juntos y obligar a que presenten las cuentas a los publicadores y que paguen los impuestos que se deban al Ministerio de Hacienda... como hacemos todos... ¡se les acabó el escaqueo fiscal! ¡Tienen que ser solidarios y, si el espíritu cristiano no les motiva... pues que sea Hacienda el que lo haga!

¡Déjate de teología y doctrina... si quieres hacerles daño... tócales el dinero!

P.D.:

Si algún anciano quiere colaborar mandándonos alguna carta en la que se expliquen los procedimientos económicos en la congregación, la colgaríamos y sería de utilidad para mandar al Ministerio de Hacienda. Muchas gracias de antemano.