sábado, 23 de febrero de 2008

Los testigos de Jehová y la cuestión de la sangre



Estimados camaradas y compañeros en nuestro particular via crucix por la Watch Tower:

Esta semana se trató en la Reunión de Servicio, como cada año, el asunto: complejo, enredado, enrevesado, embrollado, enmarañado y... engorroso. Se enfatizó la imperiosa necesidad de dejar claro dos asuntos principalmente: NO IDENTIFICARNOS COMO TESTIGOS DE JEHOVÁ (¿qué... ahora nos vamos a identificar como mormones? Entonces, ahora, ¿qué somos estos locos fanáticos religiosos que no aceptan tratamientos con según qué componentes sanguíneos?) y NUNCA DECIR: "Mi religión no me lo permite". El discursante, tuvo la desfachatez de requeenfatizar: "¡Tu religión no te prohibe nada... es una decisión personal y particular tuya...", yo añadiría: "Casualmente tuya... y la de la totalidad de los 6.000.000 millones de testigos de Jehová en todo el mundo"... Curioso, ¿no?

También, se volvió a incidir en el tema de cuál debe ser la posición del Cuerpo de Ancianos de la congregación ante este tema... ¡incómodo también para la Watch Tower! Antes, el aceptar una transfusión sanguínea... equivalía a sacarte la tarjeta roja de expulsión directa en la congregación... sin ninguna consideración a posibles atenuantes: como la presión del momento en que tu vida corre peligro, los médicos presionando por el interés en nuestra salud. Ahora, siguiendo las directrices de los brooklynianos del Governing Body... "si un hermano se pone sangre... pero, lo ha hecho a causa de la presión del momento... no hay que expulsarle... hay que ser misericordiosos y comprensibles con él". Esto supone un pacto de silencio sobre el tema, un acuerdo tácito para que el testigo de Jehová que lo desee se ponga sangre y NO TENGA QUE SER EXPULSADO DE LA CONGREGACIÓN... sólo tiene que reconocer --si lo confiesa... porque nadie le va a preguntar en la congregación-- que se la ha puesto bajo la presión del momento (incluso se le ayuda con la terminología que debe usar ante los ancianos: "la presión del momento", "la presión de los médicos en ese momento"). ¿Qué os parece? ¿No es este el camino a: "Donde dije digo, digo Diego"? ¿Qué pasa... le incomoda socialmente a la Watch Tower el tener que expulsar a alguien por aceptar el tratamiento médico de la transfusión de sangre, porque esto podría suponer el reconocimiento tácito de que este asunto no es de decisión personal, sino que exite la presión y la amenaza de expulsión de la congregación por parte de la Watch Tower a aquellos que se atrevan a ponerse una transfusión de sangre por su cuenta?

Por otro lado, el desglose de la sangre en sus diferentes componentes, "este componente te lo puedes poner, este otro no... aquel otro también te lo puedes poner, pero el otro no... este también te lo puedes poner, pero aquel otro no". ¿Es esto lógico? ¿Qué textos bíblicos indican que podemos ponernos unos componentes sanguíneos y otros componentes no? Los componentes sanguíneos que están permitidos para los testigos de Jehová, ya que se obtienen también de sangre humana que han donada otros, ¿podrían transmitirnos enfermedades: como el sida, por ejemplo... y las otras muchas enfermedades que tanto mencionamos, sin conocer, en la defensa de nuestra postura? ¿Se lo habéis dicho a los hermanos... que esos componentes aceptables y que son a conciencia... transmiten las mismas enfermedades que la sangre completa? ¿No? ¿Y porqué no? ¿Por qué no decimos la verdad completa... otra vez? ¿No estáis jugando con la vida de los testiguines ibéricos? ¿Os calláis... como zorros?

Pero no os preocupéis, el mes próximo tenemos una nueva campaña contra el incompresible e irracional tema de la sangre y la directrices y la presión con la amenaza de expulsión que promociona la Watch Tower en España.

Recuerdo que, en una ocasión, escribí a varios rabinos sobre el tema de la sangre, y les preguntaba cómo interpretaban ellos los textos bíblicos de Levítico con relacióna las transfusiones de sangre que se realizan en la actualidad.

Recibí varias respuestas interesantes que en nada coincidían con las exposiciones de la Watch Tower --a pesar de que se consideran ortodoxos y guardianes de la pureza a la hora de aplicar las Escrituras Hebreoarameas--. Ellos son más escrupulosos que los testigos de Jehová a la hora de comer sangre, intentan por todos los medios eliminar la sangre de la carne, no se conforman con que el animal halla sido desangrado simplemente, algunos sumergen la carne en una solución para poder extraer toda la sangre posible. Aun así, tienen claro que esta prohibición no tiene nada que ver con las transfusiones de sangre. Un rabino en cuestión, exponía que la intención de Dios al elaborar las leyes no era que éstas prevaleciesen sobre la posibilidad de salvar una vida en un momento dado... era más importante la vida que la ley.

Esto concuerda con lo que hacía y decía Jesús, que vez tras vez violó leyes cuando esto beneficiaba la salud o a alguna persona. Un ejemplo ilustra el principio, en Mateo 12:1-14 encontramos los relatos de cómo en sábado sus discípulos arrancan espigas y el mismo Jesús cura a un hombre que tenía la mano seca. Entonces, Jesús, replica a unos hipócritas fariseos aquello de: "cuando David sintió hambre y sus hombres también... entró en la Casa de Dios y comieron los panes de la Presencia","misericordia quiero y no sacrificio", "Porque el Hijo del hombre es señor del sábado", "¿Quién de vosotros que tenga una sola oveja, si ésta cae en un hoyo el sábado, no la agarra la saca? ¡Pues cuanto más vale un hombre que una oveja!".

La Biblia de Jerusalén, en la nota al pie de página, comenta sobre estos textos: "Jesús afirma que ni siquiera una institución divina como la del descanso sabático tiene un valor absoluto, que debe subordinarse a la necesidad o a la caridad...".

En el relato paralelo de Marcos 2:27, Jesús añade: "El sábado ha sido instituido para el hombre y no el hombre para el sábado".

Estos ejemplos bíblicos, concuerdan del todo con lo que me dijo el rabino --¡curioso no... un rabino no acepta la autoridad de Jesús-- "hacer el bien (como salvar una vida humana) está por encima de las leyes. Dios, no se proponía que por obedecer una ley... dejásemos de salvar una vida. Las leyes tienen un valor que no es supremo".

Por supuesto, hay más argumentos para desmentir la interpretación --tan particular-- que del tema de la sangre hace el Cuerpo Gobernante. Yo aporto mi granito de arena. ¡Si no pensasen que ellos (los 10 ó 12 miembros del Governing Body) son los únicos que tienen comunicación directa con Dios... podrían ser más humildes y aceptar, a veces, que otros pueden tener razón en algún tema! ¡Un poco de humildad que tantísimo recomiendan a otros... ellos también la nacesitan!

Como comentaba Pablo en 1ªCorintios 4:6-8, "...No vayas más allá de las cosas que están escritas, a fin de que no se hinchen ustedes individualmente a favor de uno y en contra de otro. Pues, ¿quién hace que tú difieras de otro? En realidad, ¿qué tienes tú que no hayas recibido? Entonces, si verdaderamente lo recibiste, ¿por qué te jactas como si no lo hubieras recibido? Ustedes ya están hartos, ¿verdad? Han empezado a reinar sin nosotros, ¿verdad?".

Mientras... los muertos pueden esperar... como los niños de la portada de ¡Despertad! de arriba. Pueden esperar porque poco a poco esto va perdiendo la fuerza... como una botella de cava una vez abierta. Pueden esperar ese haz de luz celestial que caía en Brooklyn... y que ahora irá cayendo en Patterson. ¡Estamos en manos de unos descerebrados sin ningún tipo de formación, procedentes todos de una ambiente religioso extremista de la zona del Cinturón de la Biblia en los EE.UU.! ¡De las diferentes sectas adventistas... con sus múltiples fechas sobre la venida del fin del mundo y otros cacaos mentales similares! ¡Alejaos de ellos como de la peste!