domingo, 17 de febrero de 2008

Dependencia económica y disidencia III





















Estimados camaradas que no colmugamos con las piedras de molino de la Watch Tower:

Hoy nos toca hablar de "Los Envidiados". Es un matrimonio joven con muchas ilusiones, o, ¿debería decir con 'muchos pajaritos en la cabeza'? El día que reciben la carta para presentarse a trabajar como empleados de Betel,les parece el día más maravilloso de su vida. Pero, antes de seguir, debemos retrotraernos un poco al pasado, útil siempre para darnos las claves del futuro.

Ella, la chica --también puede ser chico, ¡cómo no!-- es normalmente hija de un anciano que lleva la voz cantante en la congregación... el presidente, ¿por casualidad?... normalmente no. Este anciano piensa que tiene una gran amistad (y alardea siempre que puede delante de los demás...a veces para meter el miedo en el cuerpo al resto de sus ancianos subyugados) con una de los Grandes de España --un miembro del Komité Kardenalicio Ajalvireño--. Él cree que el pez gordo de Betel es un verdadero amigo, pues siempre que lo invita a su casa acomer opíparamente... el Grande de España se presenta sin titubeos. ¡Eso sí! ¡Con los mejores vinos! Por increíble que parezca, esto de los caldos es muy requeteimportante para cualquiera que pretenda llegar a ser pelota mayor del reino... pues estos Grandes de España, van de enólogos... aunque no hay que asustarse por eso... ¡entienden de vinos como de griego y hebreo clásicos!

¡Mirad a dónde llega su ingenuidad que se creen listos porque les gusta lo bueno o lo caro... que para ellos son términos que se solapan! Como: trajes de la lana fresca de algún modisto famoso, corbatas y camisas de seda o de algodón de Egipto, calcetines de hilo de Escocia,zapatatos de 150 € para arriba... ¿y de comer? ¡No importa! Ellos relacionan sistematicamente lo bueno con lo caro, para después alardear de ello en sus reuniones sociales en Betel, rodeados de los santos inocentes... intentando provocar la envidia de los pardillos que los admiran. Pero, ¡que nunca os tiemblen las rodillas por el aparente noble linaje de estos seres excepcionales... alguno de estos Grandes de España, antes estaba vendiendo huevos en el mercado de la Boquería en Barcelona... aunque diga que le gusta la ópera en alemán no entendiéndolo ni papa. De este pasado no les gusta hablar... sufren de amnesia voluntaria. No es que lo de vender huevos sea intrínsecamente malo, no, no lo es... lo que pasa es que él lo piensa así.

Volvemos a lo que estábamos, el anciano pelota, además de agradarle el paladar al aspirante a Lord inglés, le da un sobrecito repleto de "ese dinero que acarrea toda suerte de maleficios", para sus gastos y caprichitos, de paso, asegurarse un discursito en la asamblea de circuito y distrito. ¿A vecs no os habéis preguntado, estando en una asamblea, cómo tal individuo que no tiene el don de la oratoria está ahí arengando al personal cual Príncipe de la Elocuencia? ¡Pues ya conocéis la respuesta! Antaño, lo advirtió nuestro Gustavo Adolfo Becquer: "Hay regalos que comprometen la voluntad". ¿Queréis saber a cómo está el precio de discursar en la asamblea de distrito? Las malas lenguas dicen que a un Bin Laden (un billete de 500€difícil de ver para el obrero ibérico... como los es Bin Laden para los que lo buscan).

El anciano, que tiene un proyecto a medio y largo plazo, está esperando a que su hija crezca algo más y, que el del Comité de Sucursal le recompense por los innumerables detalles en forma de sobre con dinero que le ha estado dando bajo mano durante todos estos años de "estrecha amistad". El objetivo no es otro que el de mandar a la chiquilla a Betel... ¡no hay mayor honor ni honra para el apellido de la familia!

El betelita, que aunque escaso de formación académica, no tiene un pelo de tonto, se lo va dejando caer de vez en cuando y, cogiendo a la muchacha entre sus brazos, le dice para que el padre lo oiga: "Tú tienes que ser precursora y casarte con un precursor, para después ir a Betel... que es el más grande privilegio que se puede conocer". Ingénua ella, le replica al betelita tunante: "¡Uf! ¡Eso está muy difícil... casi imposible!". Y, el pícaro betelita de turno, hábilmente le deja entrever el mensaje subliminal al padre con el fin de que el celo por entregar los sobres no decaiga, y le contesta a la jovencita: "¡Tú echa la solicitud... que todo se andará... el Señor bendice!". La niña no entiende mucho pero, el astuto del padre se queda con la copla y sonríe para sí.

Desde ese día, el sueño del padre es tener la hija betelita y un yerno que también lo sea... se imagina ya en las en las asambleas de distrito relatando su experiencia como padre ejemplar, explicando cómo siempre ponía metas espirituales delante de su hija y, de qué manera con el tiempo la joven llegó a conseguirlo... por obra de la Providencia. Pero, pronto despierta del sueño y se pone manos a la obra, recuerda aquello de: "A Dios rogando pero con el mazo dando" y va mentalizando a la chica de que "los estudios académicos... lo justo", su sino es el precursorado como primera etapa. Nada de estudiar ni trabajar... "aquí está tu padre para cotizar en casa y en Betel". Entonces, el padre maquina la consecución del segundo objetivo previo... encontrar el mozo necesario para que su hija se case y pueda rellenar la solicitud de Betel. Así, un día, invita a todos los mozos casaderos a una merienda en su casa... a ver si la moza ve algo que le agrada y se empieza por ahí. Otro día, el padre presiona a su hija para que le diga quién le gusta... que el se encargará de todo... la chica, con la presión, cede y se lo dice. El padre invita al muchacho, que es siervo ministerial (y si no lo es... lo nombra si hace falta) a realizar una visita de pastoreo. El chaval ya se ve de anciano... el sueño de su vida, pero, durante la visita, el veterano ataca al joven con aquello de:"un hermano espritual debe fijarse metas espirituales... nada de trabajar para este inicuo sistema de cosas y... sobre todo, si se echa novia tiene que ser precursora". El joven se queda algo perpléjo y no se atreve a contradecirlo en nada y acaba creyéndoselo. No obstante, el padre no queda contento con eso y le suelta la pregunta: "¿Hay alguna hermana que te haga tilín tilín?". El mozo, se queda sin habla por un momento, está fuera de juego, no sabe qué contestar y, finalmente, le dice: "¡Bueno! ¡No lo había pensado todavía". Le contesta el anciano: "¡Pues ya va siendo hora!". Y en este punto, llega a donde él quería llegar: "¿A ti te gusta mi hija?". El mancebo guarda un minuto de silencio y piensa para sí: "Si le digo que no me gusta su hija...me manda a Siberia y ya puedo olvidarme de privilegios en la congregación para siempre jamás"... y finalmente le contesta: "¡Hombre... tu hija es maja... pero...!" El padre le interrumpe y no espera más: "¡Eso es todo lo que necesitaba saber. Te gusta mi hija, y tú le gustas a mi hija. Esta noche vienes a casa a cenar y hablas con mi hija del asunto, que el jueves lo anunciaremos desde la plataforma del Salón lo del noviazgo". El futuro yerno a la fuerza... se queda sin habla una vez más y, encomendándose, mira el cielo y dice: "¡Que sea lo que Dios quiera!".

De esta noble manera, el padre obtiene el yerno que necesitaba para su proyecto. A partir de entonces, el novio es utilizado ampliamente en las actividades de la congregación, recibe innumerables privilegios de servicio. Mientras tanto, el padre aprovecha y enseguida manda un obsequio a su "amigo" del Comité --a ser posible un buen jamón de Jabugo--, junto con un sobre con dinero (elemento este indispensable para conformar las voluntades) y una nota en que la dice: "La niña se ha echado novio... precursor". El Grande de España, que es un lince y sabe leer entrelíneas, capta el mensaje subliminal y le telefonea al día siguiente, agradeciendole el regalo y diciendo lo muy contento que está con la noticia de la niña... animando al padre a que continúen en el precursorado como meta... "a ver si algún día os acercáis por Betel que os reservo lojamiento y así puedo conocer al futuro yerno. De paso te llevaré a cenar a la calle Cuhilleros 17, al Restaurante El Sobrino de Botín... y celebramos el enlace... ¡que bien merece la ocasión el restaurante más antiguo del mundo!". El padre le contesta que eso está hecho, que dentro de dos fines de semana y se despide. Por un lado queda satisfecho pensando cómo podrá alardear de que han sido invitados a dormir en Betel... por uno de los Grandes de España. Pero, por otro lado, piensa en lo que le costará la cena en el restaurante: "seís personas por 150€... los 900 € no hay quien me los quite del restaurante y tendré suerte si no me dice que también quiere llevarme al tablao flamenco en C/. Torija 7, El Café Chinitas... esto me sale por un ojo de la cara... todo sea por la gloria y la fama".

A partir de ahí, al novio le nombran anciano y sale en la plataforma todas las reuniones de congregación. En las asambleas, lo sacan como el ejemplo del joven que renunció a los estudios académicos por una carrera mucho mejor... con más futuro... el precursorado con la meta de ir a Betel... que es su sueño y el de su suegro. En seguida viene el casamiento y, ¿a que no sabéis a quién invitan para que haga el discurso de boda? ¡Habéis acertado! Al Grande de España, al de Betel, el que también hará la oración de la comida del banquete...por expreso deseo del padre de la novia... el que ha financiado todo el proyecto desde sus inicios. Al betelita le han pagado el billete de avión --tienen fobia a los autocares estos personajes-- y sabe que después del convite y antes de partir para Madrid... le caerá el gran sobre repleto de euros... con lo que sueña el ajalvireño.

Como es lógico, el padre ese día está orgullosísimo, mas que por la boda de su hija, por "comprar" a su lado al de la Sucursal de España... ya casi puede morir en paz.
El de Ajalvir, antes de partir con los bolsillos y la panza llenos, les deja caer a los recien casados: "Ahora, a rellenar la solicitud para Betel cuanto antes..." Y el padre que tiene puesto el oído... se queda con la copla.

La pareja es envidiada cuando dice que han sido aceptados para trabajar en Betel, por todos sus conocidos. LLegan a la Central de la Adoración Pura en España, en Ajalvir y les parece el día más feliz de su vida... han conseguido los objetivos... del padre.

Pero, la ilusión no es eterna y, viene su monotonía. A ella, como no estuidó mucho, la ponen a limpiar habitaciones y,a él, lo mandan a la imprenta o al almacén... tampoco tiene oficio que pueda desarrollar. Pasa el primer año, llega el segundo y, con más de lo mismo. El marido, para estar a la altura de las circunstancias y poder alcanzar el puesto de anciano de Betel, se esfuerza al máximo y va por tierra mar y aire atendiendo todos los "privilegios" que le pueden dar y siendo más papista que el Papa... en la congregación local a la que han sido asignados, como es de Betel... lo idolatran... y él se lo cree.

Pero ella lleva cuatro años allí y está harta de limpiar las habitaciones, echa de menos a su madre y a su familia, amén de los hermanos de la congregación donde creció. Tiene un dilema, ¿cómo le explica a su padre que ella pasa del privilegio ajalvireño?, ¿qué excusa dará a las amistades que le decían: "¡qué afortunada eres de poder ir a trabajar al paraíso espiritual de Betel!". Descubre con horror, que las hermanas que se han quedado en Betel y ya no pueden tener hijos... están desquiciadas... y ella no quiere que le pase lo mismo. Por eso, un día, se arma de valor y le comenta a su marido que ella añora su tierra y quiere regresar a ella, mencionándole el tema tabú por excelencia en Betel... "quiero tener hijos". El marido se lleva las manos a la cabeza y no entiende... él quiere ser anciano de Betel a toda costa y le dice que nones.

Sin embargo, ella no se queda conforme y decide que como el marido no está por la labor de los interes familiares, sino, en sus propias aspiraciones egoístas de alcanzar "puestos de responsabilidad"... decide poner fin arteramente al infierno que vive... quedándose embarazada. ¡Es la única manera ded salir dignamente por la puerta grande, su padre, aunque triste, tendrá que aceptarlo y sus amistades también... al fin y al cabo es lo natural... se escudarán unos con otros. El que se quedará perplejo será el marido... y con la mosca detrás de la oreja... no entiende cómo le ha podido pasar eso poniendo medios como ponian.

Y este será el fin de "Los Envidiados", volverán a su congregación de origen y ella será madre... que para eso es mujer. El marido... a currar lo que no curró cuando hacía el precursorado, dicen: "quien no corre de joven... de viejo galopa".

Atrás quedaron los sueños, las ilusiones, las esperanzas truncadas y... las envidias.