jueves, 21 de febrero de 2008

Crítica y autocrítica



Estimados camaradas desahuciados por la Watch Tower:

Decía Mao Tsetung, el 24 de abril de 1945:

"Practicar a conciencia la autocrítica es otro rasgo que distingue a nuestro partido de los demás partidos políticos. Hemos dicho que la habitación se debe limpiar regularmente, porque de otra manera se amontonará el polvo,y que tenemos que lavarnos la cara regularmente, porque de otra manera se nos cubrirá la mugre. La mente de nuestros camaradas y el trabajo de nuestro partido pueden cubrirse de polvo y deben ser limpiados y lavados. 'El agua corriente no se corrompe y a los goznes de de la puerta no los carcomen los gusanos'. Este proverbio expresa cómo el movimiento constante impide el ataque de los microbios y otros organismos. Revisar regularmente nuestro trabajo, no temer a la crítica ni a la autocrítica y aplicar aquellas máximas populares chinas tan buenas como 'di todo lo que sepas y dilo sin reservas', 'no culpes al que hable, antes bien, toma sus palabras como una advertencia','corrige tus errores, si los has cometido, y guárdate de ellos si no has cometido ninguno': he aquí la única forma eficaz de evitar que el polvo y los microbios pólíticos infecten la mente de nuestros camaradas y el cuerpo de nuestro partido".

Es sano esto de la autocrítica y la crítica... nos ayuda a percatarnos de nuestros errores y nos ofrece la posibilidad de corregirlos. Muy frecuentemente, se nos dice en las reuniones de congregación que debemos acatar el consejo sin rechistar... ¡claro!, se refieren al consejo que viene de arriba (el superior espiritual) a bajo (el subordinado espiritual de turno). Parece ser que la imperfección es cosa de los de abajo, por este motivo necesitan tantas veces ese consejo correctivo. Los de arriba... ellos no necesitan consejo... son más listos... son más guapos... visten mejor o más caro y, si nos referimos a los que están arriba... muy arriba... en Brooklyn ¿por ejemplo? El Cuerpo Gobernante, ellos... a pesar de ser tan imperfectos como el resto de los mortales... nunca necesitan consejos ni sugerencias de parte de los publicadores incautos, ¡vamos! decíame en una ocasión un hermano... "estas personas son tan excelentes... que tienes que admitir que son imperfectas porque lo dice la Biblia". ¡Y se quedó tan pancho! Vamos que, el sacrificio de rescate... por ellos no hubiera hecho falta. La vida eterna no sería un don gratuito...es lo justo y merecido... se lo han ganado a pulso. ¡Vamos, un disparate!

¡Humildad, señores que estáis arriba! ¡Bajad a al Tierra, de vez en cuando --no siempre-- y tendréis una perspectiva diferente y más completa de las cosas! ¡Preguntad, sin temor, en qué podéis mejorar... también lo necesitáis! ¡No tengáis miedo de bajar a la Tierra y mezclaros con el humus... reconociendo que vosotros también tenéis vuestras miserias! ¡Abandonad esa imágen del que está por encima del bien y del mal... del impoluto! ¡Rasgaos las vestiduras y mostradnos que también que sois humanos... como nosotros! ¡Bajad del pedestal y comportaos con naturalidad... como realmente sois! ¡No tengáis miedo de haceos como nosotros... de poneos a nuestro nivel... eso no os resta dignidad... muy al contrario! ¡Aplicaos vuestro propio consejo y también el bíblico... "el que considere que esté en pie... cuídese de no caer"!

Pero a vosotros que estáis allí, en lo alto, en la cima de la montaña... excusadme si de momento no os puedo llamar camaradas.