lunes, 30 de mayo de 2011

¿Debe reconciliarse la víctima con el pederasta?, o, ¿todo queda en casa?



El BOE: La Atalaya, 1 de noviembre de 1995, páginas 27-29
http://johnhenrykurtz.blogspot.com/2008/04/cmo-deben-tratar-los-ancianos-pastores.html

Estimados cofrades en nuestro vía crucis watchtoweriano:

Nuestra hermana Desapastillada, en uno de sus comentarios en el último post, ha tenido a bien el mencionar este artículo del B.O.E. de la confesión religiosa: La Atalaya, 1 de noviembre de 1995, páginas 27-29.  Un artículo interesante este, porque la confesión religiosa da las directrices sobre cómo tratar los casos de pederastia que se pudieran dar en sus comunidades locales (congregaciones).  ¡Incluso es más!  El mismísimo Ojo Bereano  --agente Watch donde los pueda haber--  ha dado su plácet a este artículo con las siguientes palabras teocráticas y apropiadas:
Berea dijo:
Me voy a limitar a ponderar lo leído en varios comentarios de este hilo.


Veo DEL TODO RAZONABLE lo que se determina en La Atalaya del 1 de noviembre de 1995 que se cita aquí.


Excelente su forma de afrontar los casos tanto hacia el acusado como al acusador, es un proceder sabio y de espléndido sentido común. Nada que objetar, al contrario TODO MI APOYO.


Desapastillada a mostrado un rigor y objetividad loables al traer esa cita.


De la misma manera el/la anónim@ que ha traido el contenido del libro "secreto" sobre la actitud en los casos de Pederastas.


Al pan, pan y al vino, vino. (Buena frase, anónim@)


Jotachecá ¿has enviado tu solicitud de que sean borrado tus datos de los archivos? (Me ha hecho gracia lo de Capitán Araña)


Quiero saber.


"Luz, más luz", dijo Goethe poco antes de morir.


30 de mayo de 2011 06:11
Ojo Bereano y demás agentes Watch, ¿queréis más luz?  ¡Los apóstatas os iluminaremos con el poder de la luz cegadora de la verdad verdadera sin trampa ni cartón!  ¿Quién documenta la verdad?  ¿Quién ofrece sólo demagogia watchtoweriana a espuertas?  ¿Quién es el padre de la mentira, la verdad caduca y la profecía falluta?

Nuestra luz vendrá con la disección de este artículo del cuerpo eclesiástico de los testigos de Jehová; el todopoderoso Cuerpo Gobernante.  ¡Va por ustedes!
¿Qué medidas se toman contra el presunto abusador?
¡Oh, Oráculo de la Watchtower!  ¡Infórmanos tú de las medidas que toma la confesión religiosa contra los pederastas..., por que Ojo Bereano nos confunde día sí y día también!  ¡Él niega la mayor!  ¿Qué es verdad y qué es mentira?
El que abusa de un niño es un violador y debe considerársele como tal.   ¡Qué gran discernimiento atalayesco!  El Cuerpo Gobernante se devana los sesos los miércoles por la mañana cuando se reúnen para determinar qué es verdad y qué es mentira..., también; quién es un pederasta.  Sabias y profundas palabras: "el que abusa de un niño".  ¿Podría, un simple mortal como nosotros, llegar a esa inquisitiva deducción sin la ayuda del Cuerpo Gobernante?  ¿Qué sería de nuestro Diccionario de la Real Academia Española..., sin la verificación del significado de las palabras por parte del Cuerpo Gobernante?  ¡Gracias, por tanta luz!
Toda persona  de la que se haya abusado tiene derecho de acusar al culpable.  ¡Qué magnaminidad!  ¿Así que, ahora, una víctima sí puede acusar al culpable..., sin que la confesión religiosa tome medidas disciplinarias contra la víctima, no?  De otro modo, no entiendo el significado de esta declaración.  Bien, ahora le podemos acusar.  Pero, ¿y denunciar a la policía?  ¿Podemos denunciarlo a la Guardia Civil, o no?
Aún así, nadie debe precipitarse a hacer ninguna acusación si esta se basa exclusivamente en "recuerdos reprimidos" de abuso, en cuyo caso lo más importante es que la víctima recobre cierto grado de estabilidad emocional. ¡Tranquilos, tranquilos..., sin prisas!  ¡No hay que precipitarse! ¡Estáis sedientos de sangre de gladiadores del circo romano!  La víctima tiene que dejar pasar el tiempo, permitir que el tiempo todo lo borre..., ¡incluso las pruebas que pudieran incriminar al pederasta!  ¿Quién no tienen fe en el dicho popular, que dice: "El tiempo todo lo cura"?  Esto de los "recuerdos reprimidos", debería enseñárseles a los psicólogos criminalistas de la policía científica.  ¿Y, si resulta que no son recuerdos reprimidos y el pederasta ha dejado pruebas que le incriminen en el lugar del crimen y no acude rápidamente la policía..., si no que dejamos que pase el tiempo, y el tiempo, y el tiempo?  ¿No debería dejar estos casos concretos y todos los demás en manos de la policía judicial, ya que ellos tienen los medios legales y técnicos para encontrar las pruebas judiciales y presentarlas ante un juez...?  O, nosotros, como testigos de Jehová, ¿pasamos de todo ese protocolo judicial y las leyes españolas  --en el tema de la pederastia--  nos las pasamos por el arco del triunfo?  Si la víctima deja pasar el tiempo, como recomienda la confesión religiosa, ¿no podría el pederasta cometer otros crímenes tanto dentro como fuera de la confesión religiosa, mientras tanto?  Ojo Bereano, ¿quieres más luz?  ¡Te daremos más luz!
Pero, la entidad religiosa, prevee todos los posibles:
Si hay razón válida para sospechar que el supuesto perpetrador de abusos sigue abusando de niños, puede que tenga que darse una advertencia.  Los ancianos de congregación pueden ayudar en un caso así.  Las prisas son malas consejeras.  Y acudir a la Guardia Civil, la peor cosa que se le puede ocurrir a un cristiano que se precie de serlo.  Si se sospecha que el pederasta está ejerciendo de tal con otros niños de la congregación, los ancianos (pastores religiosos locales) tal vez puedan darle una advertencia.  ¡Menudo castigo!  ¡Una advertencia!  ¿Cuántos pederastas estarían dispuestos a firmar la aplicación de ese castigo en caso de ser pillados in fraganti? ¿Han mencionado algo como denunciar ante la policía los crímenes en el artículo?  Cuerpo Gobernante de los testigos de Jehová, ¿cuándo, un miembro de la confesión religiosa, deberá denunciar ante la policía un caso de pederastia?  ¿Los años bisiestos, tal vez?  ¿En el plenilunio..., como el Hombre Lobo?  Es que no leemos nada sobre denunciar a los pederastas ante la policía por ninguna parte de este artículo, ¿es que esto de denunciar ante la policía, no entra dentro de vuestro protocolo a seguir en los casos de pederastia en vuestra comunidad religiosa?http://news.bbc.co.uk/2/hi/programmes/panorama/2119903.stm  ¡Iluminadnos, por favor!
No tome ninguna decisión sin contar con tales ancianos:
De otro modo, no se apresure.  Con el tiempo, tal vez quiera dar por zanjado el asunto.  Sí.  La víctima hace bien en perdonar y olvidar.  ¿A quién le puede importar que el pederasta ande suelto?  ¿Al Cuerpo Gobernante?  ¿A la confesión religiosa?  ¡Pues lo disimulan bastante bien!  ¿Y los niños?  Pudiéramos decir que ese es un riesgo que la confesión religiosa está dispuesta a asumir, de otra manera instaría a sus miembros a denunciar todo caso de pederastia, ¿no?
Sin embargo, si quiere enfrentarse al supuesto abusador, está en su derecho (antes deberá usted evaluar los sentimientos que usted tendrá que afrontar ante las posibles reacciones).  ¡Qué consejo tan bueno da la confesión religiosa!:  Un cara a cara entre la víctima y el pederasta, en presencia de los ancianos..., como todo lo que sucede en las congregaciones. ¿Quién no quiere un final feliz?  ¿Un final de perdón, donde la víctima y el criminal se funden en un fraternal abrazo...?  ¿Quién no ha visto la películas de Walt Disney, donde todo acaba bien?  Cuerpo Gobernante, ¿os habéis inspirado en estas películas para llegar a esa conclusión?  Por casualidad, ¿habéis preguntado a los expertos sobre la conveniencia psicológica de organizar un cara a cara entre la víctima y el pederasta?  ¿O ese consejo vuestro sale de donde salen todas vuestras profecías fallutas y verdades caducas?  ¿Podéis calcular el daño irreparable e innecesario que estáis añadiendo a la experiencia traumática de la víctima? ¿Cuántos miles de víctimas han seguido vuestras directrices en este sentido?  ¿Cuánto daño no habréis causado al jugar a ser aprendices de brujo?  ¿Qué opina el Consejo General del Poder Judicial en España, sobre estas medidas que vosotros recomendáis, como la Voz de Dios que sois?  Más importante aún, ¿qué dicen las leyes españolas al respecto?  ¿Os importan las leyes españolas o..., como que no?  ¿Y, tú, Ojo Bereano?  ¿Bien, no?
 ¿Y qué hay si la víctima no acepta la pseudointerpretación de la confesión religiosa sobre los "recuerdos reprimidos", e insiste en que ve todos los días, o los días en los que hay servicios religiosos en el Salón del Reino, al pederasta que la violó?  ¿Cómo deben actuar los ancianos de la congregación?  ¡Todo el mundo que esté tranquilo!  El Cuerpo Gobernante tiene soluciones para todo:
Mientras la persona que tiene estos "recuerdos" se recupera, pueden presentarse situaciones delicadas.  Por ejemplo, puede que un individuo tenga claras imágenes mentales de haber sufrido abusos por parte de alguien a quien ve todos los días.  No es posible fijar reglas para tratar estos casos.  En la vida real, cuentan víctimas de la pederastia, que han tenido que ver al pederasta en el Salón del Reino  --y gozando de buena reputación--  tres veces por semana.  ¡Un sufrimiento agónico!  Algunas víctimas no podía resistirlo y, al ausentarse del Salón del Reino, se le tildaba de estar desequilibradas mentalmente o estar mal espiritualmente.  ¡Cuánto sufrimiento en el nombre de Dios, madre mía!
A veces, a alguien quizá le parezca que está implicado un pariente o algunos de sus familiares más cercanos.  Recuerde la naturaleza cuestionable de algunos "recuerdos reprimidos" cuando se trata de identificar al sospechoso de abuso deshonesto.  ¡Como si fuera algo excepcional el que el pederasta sea alguien de la familia o de su confianza...!  ¡Manda huevos!  No.  ¡Si al final resultará que no podemos creer en la capacidad de la víctima para reconocer a su agresor!  El consejo que está dando la confesión religiosa a los ancianos de congregación, con estas palabras, es que no tomen en consideración el testimonio de la víctima..., ¡ni más, ni menos!  La víctima es una desequilibrada mental en potencia.  ¿A todo esto, cuándo mencionará la confesión religiosa la necesidad de denunciar los hechos a la policía o, en su defecto, recomendar a la víctima para que visite a un especialista médico que le pueda ayudar...?  ¡Nada de nada!  Un silencio ensordecedor..., que clama más alto que lo puedan hacer las palabras mismas.  Todo apunta que la consigna final es: "los trapos sucios se lavan en casa".
¿Qué pueden hacer los ancianos?
Si un publicador de la congregación está sufriendo a consecuencia de "recuerdos reprimidos" de abuso sexual acude a los ancianos de la congregación, normalmente se asignará a dos de ellos para que le ayuden.  De momento, la confesión religiosa parte de la premisa de que la víctima está sufriendo algo así como alucinaciones.  Así, ¿qué ayuda le pueden ofrecer éstos dos ancianos a la víctima de pederastia?  ¡Imagináoslo vosotros!  Unos indocumentados académicos "ayudando" a alguien con supuestos problemas esquizofrénicos graves.  ¡Todo esto es surrealista!  Si no fuese porque lo leo, no me lo podría creer.  No podría creer en tanta inconsciencia delicitiva disfrazada de Voz de Dios en la tierra.
¡Ahora sí!  Ahora sí que vendrá cuando la confesión religiosa aconseja a la víctima del deber de denunciar al pederasta ante la policía, ¿no?  ¡Pues no!  Ellos siguen erre que erre:
Estos ancianos deben animar bondadosamente al afligido a que de momento se concentre en sorbreponerse a la angustia emocional.  ¡Nada de policía!  ¡Nada de médicos!  La consigna es: olvidar.  Dejar los asuntos en manos de Dios y olvidarse de denuncias ante el juzgado de guardia.  Eso podría deteriorar la imagen pública de la confesión religiosa.  Pero ahora veremos más, el verdadero objetivo de tal bondadosa ayuda a la víctima.  Leed con mucha atención:
Los nombres de cualquier abusador que él "recuerde" deben  mantenerse estrictamente confidenciales.  Esta es la madre del cordero.  ¡El anonimato del pederasta ante todo!  Tanta vuelta y revuelta para llegar a esta conclusión: podrían haberse ahorrado muchas palabras si lo que querían es que la víctima no pueda hablar con nadie de la identidad del pederasta.  Esta es la manera en la que la confesión religiosa colabora con la justicia española.  Ojo Bereano, tú que haces de portavoz amateur de la confesión religiosa por estos lares, ¿habías dicho algo?  ¡Es que no te oigo bien...!  ¿Cuándo debe entrar en acción la policía judicial?
¿Y esa es toda la ayuda que ofrece la confesión religiosa a las víctimas de la pederastia?  Antes, debemos recordar que la mayoría de las víctimas son niños de corta edad: ¿qué credibilidad pueden tener en la congregación?  Con las consignas que da la confesión religiosa: ninguna. Pero, ellos (los ancianos) son todo compasión y deben ayudar de otras maneras:
Estas visitas y llamadas no tienen que tomar mucho tiempo, pero ponen de manifiesto que la organización de Jehová se preocupa por estas personas.  La confesión religiosa estipula incluso la duración de las visitas o llamadas telefónicas..., ¡qué no controlará!  Sí, la organización se preocupa mucho por estas víctimas, tanto, ¡que no denuncia a los pederastas ante la policía!  Los posibles pederastas sueltos en busca de nuevas víctimas, mientras nos concentramos en que la víctima guarde silencio sobre la identidad del criminal y, si es posible que pase el tiempo y "olvide" todo.  Todo tu entorno, estará todo el tiempo diciéndote que todo eso ha sido una pesadilla..., ¡que lo has soñado!  Para eso están los pastores religiosos, ¿alguien puede ofrecer una ayuda más importante a la víctima?  Al final, hasta una persona sana, acaba loca y puede llegar a pesar que nada ocurrió, que todo es un producto de su imaginación.  ¡Pobre de la víctima que caiga en las manos de esta confesión religiosa!
Y, ¿qué pasa si una víctima se cuadra y, se atreve a denunciar al pederasta dentro del ámbito de la confesión religiosa?  Le aconsejarán algo increíble para una persona medianamente cuerda:
Los dos ancianos pueden aconsejarle que, en armonía con el principio de Mateo 18:15, hable personalmente del asunto con el acusado. [...] puede telefonearle o hasta enviarle una carta.  Sí.  El consejo de la confesión religiosa es un cara a cara entre la víctima y el pederasta, para que el acusado pueda jurar ante Jehová que él no fue.  ¿Esto es legal en España?  ¿Puede exigir esta humillación y sufrimiento a las víctimas la confesión religiosa del notorio arraigo y olé?  ¡Cómo se nota que tienen un sistema judicial y paralelo al del Estado Español!  ¡Cómo campan a sus anchas por la Península Ibérica!
Pero, sigamos con los despropósitos de la Voz de Dios en la tierra.  Hablando del pederasta, dicen lo siguiente, sin cortarse un pelo:
O quizá confiese y se logre una reconciliación, lo cual supondría un feliz desenlace.  Sí, querido lector, si el pederasta confiesa, se funden en fraternal y cristiano abrazo la víctima y el pederasta..., ¡y aquí paz y después gloria!  Imposible un final mejor.  Ellos reconciliados y la imagen pública de la confesión religiosa..., inmaculada. Todo ha quedado en casa.  La víctima ha perdonado y el pederasta queda libre para poder delinquir, ¿se le puede exigir más a la confesión religiosa?  ¿Y lo de denunciar al pederasta a la policía, cuándo llega...?  Espera, amable lector, no hemos terminado.  Aún te quedan más despropósitos que leer.
¿Y qué pasa si el pederasta hace algo inusual; como negar que él sea pederasta y haya cometido el crimen?  Tranquilo.  La confesión religiosa lo tiene todo previsto:
En caso de que se niegue la acusación, los ancianos le deben explicar al acusador que no puede tomarse ninguna medida judicial.  La congregación seguirá viendo al acusado como una persona inocente.  ¡Es que no podía ser de otra manera!  ¡Pobre pederasta!  Esto de denunciarlo no es teocrático.  Él se merece un respeto.  Después de todo la víctima no ha podido presentar los dos testigos presenciales del crimen, como condición sine qua non para que la confesión religiosa reconozca que éste sujeto es un pederasta.  Que, por cierto, de nada hubiese servido el que se le considerase culpable..., ¡pues no se piensa ni por un momento en denunciarle ante la policía!  ¿Y cómo queda la víctima con la absolución del pederasta por la confesión religiosa?  ¡Pues a tragar al pederasta  --y su risita por lo bajini--   en los cinco  servicios religiosos semanales que tiene la entidad religiosa programados!  Así soluciona la confesión religiosa los casos de pederastia.  Dice nuestro contertulio, Ojo Bereano:
 Veo DEL TODO RAZONABLE lo que se determina en La Atalaya del 1 de noviembre de 1995 que se cita aquí.
Excelente su forma de afrontar los casos tanto hacia el acusado como al acusador, es un proceder sabio y de espléndido sentido común. Nada que objetar, al contrario TODO MI APOYO.
Pero todavía hay más, y los teólogos de pacotilla, se envalentonan y jactan de sus conocimientos jurídicos y añaden lo ya expuesto anteriormente:
La Biblia dice que debe haber dos o tres testigos antes de que pueda tomarse acción judicial.  ¿Algún matemático entre nosotros?  Haciendo un cálculo, ¿qué probabilidades existen de que un pederasta abuse de un niño ante la presencia de dos testigos presenciales?  No hay testigos presenciales, ¡no hay pederasta!  La confesión religiosa no toma acción judicial.  ¡Así lo dicen ellos!  ¿Qué hay de las pruebas de ADN?  ¿Y lo de las huellas dactilares?  ¿Los psicólogos criminalistas sirven para algo?  ¿Los médicos forenses, qué?  ¿El requisar y examinar el ordenador del presunto pederasta o intervenir las conversaciones telefónicas..., sirven de algo todo esto para la confesión religiosa?  Ellos tienen su sistema que no precisa de ninguno de estos instrumentos que la justicia ordinaria utiliza: con dos testigos les sobra y la basta..., ¡y así les va!
Y lo siguiente, es digno de una película de los Hermanos Marx.  Leed con atención:
Aún si más de una persona "recordara" haber sufrido abusos del mismo individuo, la naturaleza de tales "recuerdos" es demasiado incierta como para fundamentar en ellos decisiones judiciales sin más pruebas.  Esto no significa que tales "recuerdos" se consideren falsos (tampoco que se consideren ciertos).  Ya puede haber dos, tres o veinte víctimas que digan que Fulano de Tal ha abusado sexualmente de ellas..., ¡para la confesión religiosa eso no es suficiente!  Todos esos testimonios coincidentes, son pura fantasía mental de los desequilibrados.  ¿Y si lo denunciamos a la policía, no se aceleraría todo el proceso y se podría pillar al pederasta y enchiconarle...?  Lo dicho antes: esto es surrealista.  Se me acaban las palabras para calificar semejantes barbaridades en el nombre de Dios y escudándose en la libertad de religión.  ¿Es esto libertad de religión, o libertad para delinquir?  ¿Las leyes españolas las debemos obedecer todos..., o las confesiones religiosas están al margen?
¿Pero cuándo entra la policía en el protocolo de los testigos de Jehová en los casos de pederastia?  Nunca. Nunca. Nunca:
No obstante, supongamos que el acusado sí es culpable aunque niegue el mal.  ¿Significa que queda libre de castigo?  Desde luego que no.  La cuestión de su culpabilidad o inocencia puede dejarse sin temor en las manos de Jehová.  Sí, increíble como parezca, no quieren recurrir a la policía de ninguna de las maneras.  La confesión religiosa les dice a los miembros que confíen en que Dios los juzgará.  ¡Todo el mundo es bueno!  ¿Y el pederasta?  Más contento que unas castañuelas, viviendo a sus anchas en el paraíso que le proporciona la confesión religiosa.
Resista al Diablo 
Para finalizar, la confesión religiosa hace un llamamiento a todas la víctimas para que se encomienden a Dios y soporten todo su sufrimiento y lo vean como una oportunidad de mostrar su amor a Dios y oponerse al Diablo..., que es quien les causa todo este sufrimiento.  ¿Y del pederasta?  ¡Ése ni mentarlo!:
Cuando los siervos dedicados aguantan frente a intenso dolor físico o emocional, demuestran su fortaleza interna y su amor a Dios.  Sí, la víctima muestra su amor a Dios al aguantar todas estas cabronadas por parte del sistema judicial de su confesión religiosa.  Si es difícil para un adulto superar y convivir con las secuelas de una violación, ¡cuánto más lo será para los niños..., que son las víctimas de los pederastas!  La confesión religiosa parece estar hablando en todo momento a personas adultas, no hace ninguna mención a que todas las víctimas de los pederastas son niños inocentes..., ¡los más debálidos y frágiles!  ¡Cuánto dolor habrán causado..., en tantos y tantos niños!  Dios no puede perdonar esos pecados.  Si existe Dios, algún día los llamará a cuentas a todos éstos dirigentes de la confesión religiosa.  Mientras tanto, nosotros: "a Dios rogando y con el mazo dando".  Haremos todo lo posible por informar a la opinión pública del protocolo que siguen los testigos de Jehová en los casos de pederastia.  Oremos porque la justicia española  --a no tardar mucho--  los llame a cuentas a todos éstos encubridores.
Ha sido un post largo, laborioso, pero creo que ha merecido la pena.  Mientras uno lee todos estos despropósitos, le hierve la sangre.  La confesión religiosa, con estas directivas, no demuestra ninguna preocupación ni lástima por todos los niños que hay dentro de su confesión religiosa y tampoco piensa en el bienestar de los que están fuera de ella.  Es evidente que lo único que le preocupa es mantener inmaculada su imagen pública.  Pero, para eso estamos nosotros para dar publicidad a la verdad verdadera.

Compartamos este artículo con nuestras amistades, familiares, condiscípulos, vecinos, nuestro médico de cabecera, nuestro abogado, ¡en fin!..., con todo el mundo.  No podemos permitir que sigan actuando en la impunidad, con oscuridad y alevosía.  Las policía española y el poder judicial deben estar al tanto de esto.

Por vosotros, por nosotros, por todos los niños.  La verdad, toda la verdad y nada más que la verdad.  ¿Quién es el padre de la mentira?