miércoles, 20 de febrero de 2008

El texto y su contexto



















Estimados camaradas en la Península Ibérica y allende los mares:

Por años, hemos leído una y otra vez, en artículos de la Watch Tower esta famosa cita de Tertuliano, como apoyo al sistema de contribuciones en la congregación: "Y si en el arca se pone algún dinero, no es el tributo del honor, ni el precio con que la dignidad cristiana se compre o se redima,sino voluntarios donativos de los congregates;que cada uno de una monedilla cada mes, o cuando quiere o cuando puede, o de la manera que quiere; que la donación es voluntaria". Hasta aquí, todo impecable, irreprochable... la cita es la que es guste o no.

Pero, la cita no acaba ahí abruptamente, continúa seguidamente hasta acabar el párrafo. ¿Queréis saber lo que le sigue diciendo y, por qué nunca se ha mencionado, como si careciese de importancia? ¡Bueno! Pues continúa así, punto y seguido: "Esta suma es el depósito de la piedad que de allí se saca, no para gastos de banquetes, ni para bebidas desordenadas, ni para voluntarias glotonerías, sino para sustentar y enterrar pobres, para alimentar niños y niñas huérfanos de padres y hacienda, para viejos que no pueden salir de casa, para los que padecieron naufragios, para los presos en las cárceles, para los desterrados en las islas y para los condenados a las minas por causa de la religión tan solamente. Todos estos son ahijados que cría la religión, porque su confesión los sustenta". Así, termina el párrafo y tiene el sentido que quiso comunicar Tertuliano. No sólo, la manera de contribuir, sino, para qué se contribuía. ¿No es más enriquecedor conocer el contexto que nunca nos ha citado la Watch Tower?

Podía haber escogido un sin fin de ejemplos que ilustren este mismo principio, pero, es sorprendente que las contribuciones en nuestros tiempos únicamente se utilicen para comprar bienes: Salones del Reino, Salones de Asamblea, Sucursales con más metros cuadrados... e inversiones en bolsa. ¿Dónde queda el primitivo espíritu cristiano de ayudar a los desfavorecidos, tal como hacía el Maestro? ¿Cuántos de nuestros hermanos están abandonados a su suerte, porque su salud o circunstancias no les permiten asistir a las reuniones? ¡Claro! El llevarles las nuevas revistas que salen o las grabaciones de las reuniones de congregación, es suficiente para acallar la conciencia de la Watch Tower. La persona sola en su casa... más sola que la una, no tiene ninguna otra necesidad tiene todo lo que necesita para limentarse espiritualmente...es afortunada por tener las publicaciones del "esclavo" habidas y por haber, las mismas publicaciones que tanto agradecen los hermanos damnificados por un desastre natural, siempre se cita el comentario del típico descerebrado que le gusta salir en la foto: "¿No nos han traido publicaciones?"... eso después de haber perdido la casa, tal vez algún pariente... sin agua potable ni medicinas y alimentos. Y el que lo relata,acaba diciendo: "Sí, los hermanos tras la catástrofe estaban interesados primero... en las publicaciones del "esclavo". Lo primero que se pusieron a edificar fue el Salón del Reino para poder disfrutar de sus cinco reuniones semanales".

¡Hombre! ¡Pues qué quieres que te diga! Tal vez, lo primero en esas circunstancias, sería atender a los heridos y necesitados, ver cómo conseguir y distribuir agua potable y alimentos, asegurarse de que todos pudieran tener cuanto antes su casa reconstruida y, después... pues no corre ninguna prisa en esos momentos, hacer el Salón del Reino y escriturarlo a nombre de la Sociedad... y todavía más tarde, pues no corre prisa, las tan "necesarias publicaciones" del esclavo. A veces, me he preguntado, cómo ha podido sobrevivir la humanidad tantos milenios de historia humana, cómo ha podido servir a Dios... sin tener La Atalaya... sin Casa Betel... sin Superintendente de Circuito... sin Sociedad Watch Tower.

El asunto es que, las contribuciones que menciona Tertuliano... no se utilizaban para comprar bienes inmobiliarios --por cierto, bienes que se han revalorizado mucho en los últimos años con el boom del ladrillo--. Esas contribuciones, no se utilizaban para acumular bienes terrenales: ni Salones, ni Casas Betel, ni acciones en bolsa.

El objetivo u objetivos de las contribuciones aportadas por aquellos cristianos primitivos... ayudar: huérfanos, pobres, hambrientos, viejos que no pueden salir de casa,víctimas de naufragios, presos, etc., etc., etc.

En lo que respecta a la visita del Superintendente de Zona a Betel, en cuanto a la comida, ¿podríamos definir como "banquete" la que disfruta con los betelitas... y contra lo que nos advirtió Tertuliano?