viernes, 4 de febrero de 2011

¿Cuántos telediarios le quedan?

Aníbal (el Tortuga)



Boletín interno de la confesión religiosa: Nuestro Ministerio del Reino, julio de 1995


Estimados camaradas que habéis aportado el dinero y la mano de obra para construir la Casa de Dios:

Aníbal (el Tortuga), desde Guadalajara  --la capital alcarreña--  nos sirve esta bellísima noticia.  ¿Se puede vender Betel, "la Casa de Dios"?  ¿Es eso moral? ¿Es eso cristiano?  En los tiempos bíblicos, ¿vendía la nación de Israel los templos que se construyeron y dedicaron a Dios?  Gracias Aníbal, por recordarnos el mucho dinero que invertimos en hacer realidad de tener nuestra catedral testiguil, gracias por hacer referencia a los muchos que pusimos la mano de obra gratuita para edificar todo esto.  ¡Ay si nos hubiesen dicho que después de 30 años de meter dinero y esfuerzos en ese pozo sin fondo..., la intención era venderlo sin explicarnos ni: el porqué, el cómo, el cuándo..., y por cuánto!


Si uno repara en este boletín interno, lo primero que se encuentra es la expresión: "¡Qué hermosa es!".  Exclamación que hace referencia a la Casa de Dios (Betel).  ¿Es hermosa?  Si lo es, ¿porqué se está despidiendo al personal, se ha dejado de imprimir, almacenar y distribuir las publicaciones...,objetivo fundamental y razón de ser y motivo de su existencia?  Tenemos testimonios de trabajadores del centro diciendo que la intención es vender el complejo, ¿es eso verdad?