lunes, 5 de abril de 2010

¿Qué les pasa a los bienes del Amo...?

Aloha-miento (siguiendo la pista del dinero)




Edificio vendido por la Sociedad Watch Tower, en Brooklyn N.Y.

http://www.brooklyneagle.com/categories/category.php?category_id=5&id=33701

Estimados camaradas absortos en los temas teocráticos y financieros:

Hoy, nuestra camarada y compañera, Aloha, nos deleita con una información espiritual y financiera (¿Se puede servir a Dios y a Mammón?). La información está basada en la noticia tal como aparece en The Brooklyn Daily Eagle [nosotros lo documentamos todo].

¿De qué trata la noticia? Pues de un edificio residencial que ya no pertenece a la Sociedad Watch Tower (los testigos de Jehová) porque lo vendió en el año 2007, ahora, tiene el noble uso de ser una residencia universitaría. Al edificio lo han rebautizado con el nombre de The Livingston y es la primera residencia universitaria en el elitista barrio de Brooklyn. Como dice el periódico, está ubicada en un barrio pintoresco..., ¡es que los de la esperanza celestial no pueden vivir en un barrio obrero..., les sale un sarpullido en la piel!

El edificio se construyó en el año 1988, con 26 plantas y 76 apartamentos..., con muchas terrazas. Con parqué en el suelo, los apartamentos están equipados con cocina, baño y zona de comedor..., con aire acondicionado, ¡claro!

Los precios oscilan desde el apartamento más obrero por 4.356 dólares anuales, hasta 17.422 dólares para los hijos de papá.

A nosotros, como cotizantes netos que somos, lo que nos encrispa es la absoluta opacidad financiera de la confesión religiosa. Nos tenemos que enterar de ciertos movimientos financieros de la confesión religiosa, a través de los medios de comunicación "mundanos", por que el Governing Body Bank se callan como unos cucos. Dicen que los pardillos integrales de los publicadores, no precisan de transparencia financiera alguna para poder heredar el Nuevo Orden de Watchtowerlandia.

Además, a todos aquellos que solicitamos la transparencia financiera propia de los hijos de la luz..., ¡nos estigmatizan como apóstatas! ¡Manda huevos!

No se puede ser cristiano verdadero y exigir transparencia económica al mismo tiempo. Son dos cosas incompatibles. ¡Esa desconfianza en el Cuerpo Gobernante no es de recibo! Por esta razón, estamos condenados al castigo eterno..., ¡según los pedigüeños!

¿Alguien puede informarnos si en esta operación inmobiliaria hubo pelotazo financiero? Compro un edificio en construcción en el 1988 y, veinte años después lo vendo por causa de Dios, pillo una pasta, me cayo como un cuco y, al que se le ocurre preguntar por dinero lo estigmatizo de apóstata..., ¡menuda cara dura!

NOTA:

¿Tanto cuesta pagar la justa indemnización a al familia Centelles por el pirateo de la fotografía? ¡No será porque no tienen recursos económicos!