martes, 13 de mayo de 2008

Irlanda 1-0 Sociedad Watch Tower












http://www.courts.ie/Judgments.nsf/09859e7a3f34669680256ef3004a27de/439a39089024c025802574360044590b?OpenDocument

http://www.rte.ie/news/2 008/0508/coombe.html

Estimados camaradas objeto de escarnio por la Watch Tower:

Nos llegan noticias desde nuestra católica Irlanda... buenas noticias para la Resistencia Watchtoweriana... malas para la Watch Tower. Va perdiendo las batallas una a una, nación tras nación. Puedo predicar cuanto quiera pero, lo de atentar contra la salud pública y encima presentarse como los paladines de los derechos humanos de todo el orbe... ¡pues va a ser que no! ¡No cuela más! ¡Le han tomado el número en Irlanda y tendrá que asumirlo! ¡El Gobierno de Irlanda le ha metido un gol por toda la escuadra... y la Watch Tower ha quedada eliminada de la Copa de Europa! ¡Así nos las gastamos en el Viejo Continente!

En el primer link de arriba, encontraréis la sentencia judicial al completo... muy extensa para que un servidor se pueda ocupar de traducirla. No obstante, sí traduciré el artículo periodístico que desvela algunos de los detalles del tan magno acontenimiento... ¡Va por ustedes!

EL HOSPITAL DE COOMBE SE ENFRENTA A UNA FACTURA DE UN MILLÓN DE EUROS POR EL CASO DE LA TRANSFUSIÓN

Martes, 8 de mayo de 2008, 17:29

El Hospital Maternal de Coombe se enfrenta a una factura de un millón de euros por las costas judiciales del caso que ganó en el Tribunal Supremo en un reciente caso sobre una transfusión de sangre.

El objeto de la disputa consitía en si el hospital estaba facultado para administrar una transfusión de sangre necesaria a una mujer, miembro de los testigos de Jehová, contra sus deseos.

El mes pasado se estableció un precedente jurídico, cuando la juez Mary Laffoy, sentenció que el hospital había actuado legalmente al solicitar una orden judicial que le permitiera hacer una transfusión sanguínea a una mujer de 24 años, a la que sólo se le puede identificar como Sra. K.

También, el tribunal ha establecido un protocolo sobre cómo deberán tratar situaciones como estas en el futuro; por parte de los hospitales, tribunales y el Estado.

La decisión sobre el caso tuvo lugar hasta que, ayer, la juez otra vez, decidió sobre las costas multimillonarias después de 37 días de vistas orales.

La juez rechazó las solicitudes tanto por parte del hospital, como por parte de la Sra. K, de que el Estado se hiciese cargo de las costas del juicio.

La juez sentenció que, tanto el hospital, como la Sra. K, se hiciesen cada uno cargo de sus propios costas, estimándolas algunos por encima de las seis cifras en cada caso.

NO HAY BASE PARA QUE EL ESTADO SE HAGA CARGO DE LAS COSTAS

La juez determinó que no procedía que el Estado indemnizara a las partes, haciéndose cargo de las costas judiciales.

El Fiscal General adoptó el papel de defensor en este caso, porque aspectos relativos a la Constitución surgieron y no era una progagonista en estas diligencias judiciales, mencionó la juez.

La juez hizo referencia a una solicitud sobre las costas hecha por el hospital y, anteriormente, otra solicitud hecha por la congregación de los Testigos de Jehová, la Sociedad Watch Tower Bible and Tract de Irlanda, para presentarse también como parte demandante en las diligencias procesales que debería juzgar el juez Frank Clarke, quien había denegado esa solicitud en diciembre de 2006.

Anteriormente, en el intento de que el Estado se hicise cargo de las costas judiciales, el Sr. Gerard Hogan SC, representante del hospital, dijo que el hospital no deseaba que la Sra. K, se hiciese cargo de las costas porque era una paciente del hospital y, tales situaciones, el Hospital Coombe se sentía con la obligación de suministarle los cuidados necesarios.

Él estaba solicitando que el Estado se hiciese cargo de las costas, en base a que era un caso traumático que había hecho surgir cuestiones de interés público.

El abogado de la Sra. K, el Sr. John Rogers SC, mencionó que este era un caso único de una obvia importancia pública y el Estado debería asumir las costas.

El Sr. David Barniville SC, por el Fiscal General, dijo que su cliente (por el Estado) se oponía enérgicamente a que se le endilgara el pago de las costas.

Cuando el Fiscal General se enteró de que una solicitud para que él se hiciera cargo de las costas se había hecho, se quedó pasmado e indignado.

El abogado dijo que el Fiscal General no era una parte en el juicio y, que ni el hospital ni la Sra. K, habían intentado beneficiarse de él, sino, que la cuestión central era la capacidad de decisión de la Sra. K, no siendo esta una cuestión constitucional.

LA DECISIÓN SE TOMÓ EL MES PASADO

En su sentencia, el mes pasado, la juez Laffaoy asumió en una declaración, que el hospital había actuado legalmente al sedar y hacerle una transfusión sanguínea a la Sra. K, siguiendo las directrices de la orden judicial emitida por el Tribunal Supremo el 21 de septiembre para tal efecto.

Este caso, por primera vez, emplazó a un tribunal irlandés a que decidiera en qué circunstancias un tribunal pudiera decidir otorgar una orden judicial autorizando un tratamiento médico a un individuo en su sano juicio que rehusa el tratamiento.

La cuestión surgió después que el hosptial obtuviera una orden judicial de emergencia, del Tribunal Supremo el 21 de septiembre de 2006, permitiéndole administrar una transfusión sanguínea a la Sra. K.

El hospital obtuvo la orden sobre el procedimiento legal ex-parte (ex parte: a petición de parte interesada, de una de las partes solamente) después de mencionar que temían por la vida de la mujer si no recibía la transfusión.

Anteriormente, ese mismo día, había perdido el 80% del volúmen sanguíneo después de dar a luz a su primer hijo, un niño, pero rehusó la transfusión por motivos religiosos.

El hospital argumentó que estaba autorizado a solicitar la orden judicial y el tribunal estaba autorizado a otorgarla.

La Sra. K, rechazó tales alegaciones, argumentando que la orden violó sus derechos,, representando una agresión a su persona así como daños imprevisibles.

A causa de que de que la Sra. K, inicialmente dijo en el hospital que era católica y romana y engañó en otros asuntos, la situación en la que ella se vió envuelta en la que se le transfundió sangre contra su voluntad fue, desafortunadamente, "creada por ella misma", entatizó la juez en su sentencia.

¡Bueno, hasta aquí la traducción! Sin duda, una buena noticia para todos aquellos que luchamos a favor de los verdaderos y "permanentes" derechos humanos de las personas. No queremos más imposiciones de la Watch Tower, como los transplantes, que hoy un cristiano no puede aceptarlas... y mañana sí. ¡No se puede jugar con la vida de la gente argumentando razones bíblicas fundamentalistas! ¡El fundamentalismo religioso, la historia nos muestra, que nos lleva a la barbarie y actos irracionales.

¡HABLAREMOS MÁS DE LA SENTENCIA! ¡POR LA VERDAD Y CONTRA LA MENTIRA DISFRADA DE RAZONES RELIGIOSAS!