martes, 4 de enero de 2011

Cuando la luz se hace más y más clara hasta que el día queda firmemente establecido

Casa Betel en Ajalvir, (Madrid) ESPAÑA, diciembre de 1980

Estimados camaradas que os dejasteis la piel y los dineros en construir nuestra "catedral" ajalvireña:

Los apóstatas os lo damos todo lo que tenemos..., ¡y gratis!  ¿Os hemos pedido que nos donéis la herencia,  el capital o las joyas de vuestra abuela?  Nosotros no.  ¿Hace lo mismo el Cuerpo Gobernante?  ¿Cómo es posible que, los miembros del Cuerpo Gobernante  --que escupen sobre el dinero en sus discursos--  y que tienen la esperanza celestial..., estén tan deseosos de pillar nuestro dinero o posesiones?  ¿Conoce la respuesta TH, o algún agente Watch infiltrado en nuestras líneas?

Hoy, el Topo Ajalvireño, nos hace una nueva entrega de dos fotografías históricas en exclusiva mundial.  Unos hermanos realizan trabajos de limpieza en la depuradora de aguas, al fondo se puede apreciar la nave 6: donde se ubicarían la cocina y el comedor en la planta baja y en el sótano la lavandería y economato  --que tantas satisfacciones nos dio cuando lo regentaba Fany--..., ¡todos los productos con su precio, pero más caros que el paqui que hay debajo de mi casa!  ¿Un economato de extranjis..., en la Casa de Dios?  ¿Pagaba impuestos a la Hacienda Pública el Economato carero?  Eso sí, por lo menos podíamos comprar algo de alcohol para olvidar las penas (luego con los años y por miedo a que Hacienda les metiese mano, dejaron de cobrar y tenías que donar el precio aproximado en una caja de contribuciones que había allí.  Finalmente, como nadie echaba ni un céntimo..., lo quitaron y cada cual se buscó la vida como pudo).

En la foto superior, nos muestra los terrenos limítrofes de la parta posterior de la propiedad en su origen, detrás de nave 3 y 4..., ¡con unos árboles recién plantados!

Cuando hagamos una reunión casa, con los hermanos, podríamos sacar nuestro álbum de fotos de la Casa Betel de España y recordar cómo estaba en un principio y lo que nos costó  --en dinero y esfuerzo-- construirlo en estos pasados treinta años.  ¿Puede haber un entretenimiento más teocrático y apropiado que pasar una velada con nuestros hermanos donde todos podamos relatar nuestras experiencias y aportaciones a la Casa de Dios en España?  ¿Quién se podría sentir ofendido?  También podemos mencionar que Dios nos ha bendecido con esta propiedad a los Testigos españoles y que podemos sentirnos orgullosos de tener un lugar edificado por nosotros y dedicado a Dios con una oración..., ¡como el templo de Salomón!  ¿Se podría vender un lugar sagrado?  ¿No sería eso un sacrilegio mayor que los escritos de este blog?  Quien se atreve a vender la Casa de Dios, ¿a qué no ser atreverá?

Está pasando, lo estás leyendo, ¿te lo vas a perder?  ¡Corre la voz?