viernes, 17 de septiembre de 2010

We Are the World, ¿o no?

La canción que provocó movimientos telúricos en Brooklyn

La canción en inglés, sin subtitular (más calidad de sonido)

http://es.wikipedia.org/wiki/We_Are_the_World

Estimados cofrades en este vía crucis watchtoweriano:

En el año 1985 y como consecuencia de la hambruna sufrida en el continente africano, especialmente en Etiopía, un grupo de músicos estadounidenses se juntaron para grabar esta canción cuyos beneficios económicos irían a paliar a este continente desafortunado. Los beneficios económicos superaron los 50 millones de dólares. Pero, ¿porqué se menciona esto?

Corría ese año maldito y en la central mundial de los testigos de Jehová, en Brooklyn (Nueva York) los betelitas incautos cantaban y tarareaban la canción mientras trabajaban para dar beneficios a la Watchtower. Algunos, vieron con buenos ojos que, cantantes "mundanos"tuvieran más corazón que el Governing Body Bank para paliar el hambre de éstos hijos de Dios africanos.

No obstante, esto no pasó desapercibido para los caciques brooklynianos y pensaron que el que los betelitas cantaran esta canción podía motivar también a los hermanos en las congregaciones a cantarla..., ¡y percatarse del significado! "¿Y si se les ocurre preguntar dónde está nuestra caridad cristiana? ¿Qué les decimos? ¿Que nuestra caridad se limita a "vender" libros y revistas como ayuda para paliar el hambre?".

Dicho y hecho. Una mañana, en el texto diario (que se considera en todas la Casas Betel por todo el mundo) el hermano del Cuerpo Gobernante encargado dijo algo parecido a esto: "Nosotros no somos el mundo. Los testigos de Jehová no son parte del mundo. O sea, que la canción es poco menos que antibíblica en los labios de un creyente". ¿Y de la ayuda material a África, qué? De eso no dijo ni mu.

Parece una idiotez, pero, es que éstos teócratas ven enemigos en todas partes y lo más absurdo y nimio, les parece una herramienta de Satanás. No se pararon a pensar --o sí-- cómo podían ayudar ellos, con el dinero que donamos, a paliar la hambruna africana, ¡eso no! Lo nuestro es criticar a aquellos que sí ayudan: son como el perro del hortelano, que ni come ni deja comer.

No quería dejar pasarlo: para no olvidarlo y para informar a los que nunca supieron de esto.

Tal vez, algún día, Dios, sí les pida cuentas a ellos: "¿Qué hicisteis con el dinero? ¿Ayudasteis a los más necesitados? Al grado que se lo hicisteis a uno de éstos más pequeños, a mí me lo hicisteis". Tal como dijo Jesús, en Mateo 25: 31-40:

Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria rodeado de todos sus ángeles, se sentará en el trono de gloria, que es suyo. Todas las naciones serán llevadas a su presencia, y separará a unos de otros, al igual que el pastor separa las ovejas de los chivos. Todas las naciones serán llevadas a su presencia, y separará a unos de otros, al igual que el pastor separa las ovejas de los chivos. Entonces el Rey dirá a los que están a su derecha: «Vengan, benditos de mi Padre, y tomen posesión del reino que ha sido preparado para ustedes desde el principio del mundo. Porque tuve hambre y ustedes me dieron de comer; tuve sed y ustedes me dieron de beber. Fui forastero y ustedes me recibieron en su casa. Anduve sin ropas y me vistieron. Estuve enfermo y fueron a visitarme. Estuve en la cárcel y me fueron a ver.» Entonces los justos dirán: «Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te dimos de comer, o sediento y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos forastero y te recibimos, o sin ropa y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte? El Rey responderá: «En verdad les digo que, cuando lo hicieron con alguno de los más pequeños de estos mis hermanos, me lo hicieron a mí.»

¿Qué tal, Cuerpo Gobernante? ¿En qué estás empleando el dinero que donamos?