domingo, 20 de junio de 2010

¿Pagar nosotros la Seguridad Social? ¡Ni de coña!

La Vizcanía (corresponsal apóstata)











¿Solidarios con nuestro dinero? ¡Ja, ja, ja!

http://www.thenassauguardian.com/national_local/297413220468210.php


http://johnhenrykurtz.blogspot.com/2009/09/betel-y-seguridad-social-en-espana-la.html

Estimados camaradas víctimas de las tropelías variadas watchtowerianas:

Nuestra compañera, La Vizcaína, es una de nuestras corresponsales en esa provincia. Trabaja arduamente por suministrar información a la Resistencia. Está orgullosa de formar parte de los hijos de la luz..., ¡de la luz informativa! ¿A qué congregación asiste? ¡Eso les gustaría saber a TH y sus adláteres! ¡Ja, ja, ja! En la Resistencia dejamos que esa sea una prerrogativa de la persona. ¿Qué información desea compartir con nosotros esta tarde dominical?

La noticia proviene de la Mancomunidad de las Bahamas --en el mar caribe--. Allí, aunque son pocos habitantes, no son tontos y les están pidiendo a los pedigüeños que sean solidarios con el sistema de la Seguridad Social..., ¡tal como lo son en España! Pero la Watchtower no está por la labor de compartir los bienes terrenales con los "mundanos" porque el fin del mundo está cerca y el dinero debe estar opacamente a salvo. Tal vez, algún lector avispado pregunte, ¿cómo es que el Cuerpo Gobernante decide que los testigos de Jehová en España (ministros de tiempo completo) paguen las cotizaciones a la Seguridad Social y, a la misma vez..., se resistan a hacer lo mismo en las Bahamas? Es un misterio teológico que, quizá, TH nos pueda desvelar..., ¡él tiene acceso a información privilegiada de la Organización! Pero, mientras esperamos sentados a que él nos conteste, pasaremos a la información que nos manda La Vasca. La noticia aparece en el periódico digital The Nassau Guardian, del pasado día 10 de junio de 2010 cuyo enlace aparece arriba. El Topo Ajalvireño se ha dignado a traducir la noticia para toda la Honorable Hermandad Apóstata. ¡Va por ustedes!

Los Testigos de Jehová en litigio con la Seguridad Social

Escrito por Krystel Rolle (del departamento de redacción) krystel@nasguard.com

En un litigio que dura ya dos décadas, el abogado que representa a la confesión religiosa de los testigos de Jehová hizo ayer un intento último ante el Tribunal de Apelación para que revoque una sentencia del Tribunal Supremo en la que se exige a sus clientes (confesión religiosa) el que coticen a la Seguridad Social.

El abogado W.P. Cathcart, que representa a Glen Alexander y a la Congregación Cristiana de los Testigos de Jehová en las Bahamas presentó ayer múltiples razones por las cuales el tribunal debería revocar la sentencia anterior.

Los testigos de Jehová están apelando contra la sentencia en su totalidad, dictada por el juez Stephen Isaacs, quien desestimó la solicitud de la confesión religiosa de verse exenta de contribuir al Sistema de la Seguridad Social, sentencia que obligaba a 28 testigos de Jehová a que pagasen una pequeña cantidad mensual en virtud de sus ingresos económicos.

Los miembros de la confesión religiosa no pagan por los servicios que reciben en las congregaciones, sin embargo, los ministros de tiempo completo que trabajan en Betel, como Colebrooek y los superintendentes viajantes reciben unos ingresos modestos mensualmente.

La Seguridad Social estima que esta relación constituye un contrato de trabajo y que los beneficios económicos están sujetos a impuestos. Pero, los Testigos argumentan que las tareas que realiza Colebrook en la sede nacional (de los testigos de de Jehová) es un trabajo voluntario y, por lo tanto, deben estar exentos de cotizar a la Seguridad Social porque las cantidades que se reciben son un estipendio, no un sueldo.

En septiembre de 2008, dictó que no había base jurídica para una apelación. Dijo que los Testigos no presentaron la solicitud de apelación dentro del plazo que marca la ley ante el Tribunal Supremo. Mencionó que debía haberse presentado la apelación dentro de los siguientes 21 días después que la Seguridad Social determinase que debían pagar las cotizaciones, y entones un tribunal hubiera tenido un plazo de 6 meses para reconsiderar la decisión.

Isaacs, dijo que la Seguridad Social dictó la decisión el 27 de enero de 1992; que los ministros religiosos eran empleados y debían pagar cotizaciones según exige la ley.

Isaacs, en su sentencia especificó que no había posibilidad de apelación. Sin embargo, añadió que la Seguridad Social debería permitir a los Testigos a tomar parte en el proceso. Sin embargo, a ellos no se les dijo nada hasta que una reunión de la Seguridad Social había tenido lugar.

En muchas ocasiones, los Testigos, a través de su abogado, escribieron a la Seguridad Social solicitando que reconsiderasen su decisión. No obstante, el 12 de abril de 2005 y también el 16 de febrero de 2006, la Seguridad Social les contestó reafirmándose en lo decidido.

Y no fue hasta el 16 de agosto de 2006 que los Testigos apelarían la sentencia judicial.

Isaacs reconoció que a pesar de que los procedimientos judiciales respecto a las audiencias no fueron seguidos estrictamente, los solicitantes dejaron constancia escrita de que no deseaban una revisión de la sentencia.

En el Tribunal de Apelación, ayer, Cathcart (abogado de la confesión religiosa) dijo que la decisión de la Seguridad Social estaba equivocada. Él dijo que la Orden Mundial de los Siervos de Tiempo Completo Especial de los Testigos de Jehová nunca entraron en una relación empresa-trabajador. Además, señaló que los Testigos son voluntarios y todos han hecho un voto de pobreza.

La presidenta del Tribunal de Apelación, Dame Joan Sawyer que la dificultad (comprensiva) estaba en que, mientras los Testigos ayudan a los pobres y hacen otras obras de interés social, el impuesto que ahora se exige que paguen al gobierno será usado para ayudar a la misma clase de gente a los que los Testigos desean ayudar.

Ella también cuestionó el que la Seguridad Social no presentase la suficiente información al tribunal como para tomar una decisión al respecto.

Le dijo al abogado de la Seguridad Social, Harvey Tynes, que no había dado todos los datos a las personas que se dirigieron a él.

Por ejemplo, ella dijo que no sabía si los ministros religiosos bautistas o mormones pagaban impuestos.

Ella dijo que si existe una exención de impuestos para ministros religiosos de carácter constitucional, entonces debería aplicarse a todos las confesiones.

Dame Joan reconoció que no sabe cómo afrontará el juicio.

Ella se pregunta cómo, la sentencia, afectaría a la sociedad y mundo de la jurisprudencia.

Ella añadió que mientras no es su cometido el considerar tales asuntos, en una sociedad tan pequeña como la que compone Las Bahamas, la justicia tiene que pensar en las consecuencias de sus sentencias.

Además de Dame Joan, el tribunal lo compondrán los magistrados Christopher Blackman y Stanley Jones.

La sentencia está pendiente de pronunciamiento, ya que, por su complejidad no se pronuncia directa y oralmente en el acto de la vista, sino que se pronunciará por escrito tras un plazo.

Fin de la traducción.

Los pedigüeños no conocen la vergüenza torera, por un lado se atribuyen la decisión de la inclusión en el régimen de la Seguridad Social en España --¡por la bondad inmerecida del Cuerpo Gobernante-- y, por otro, llevan litigando casi veinte años en Las Bahamas para no pagar las cotizaciones correspondientes. En Alemania, Suiza y España, los correspondientes gobiernos han obligado a la Sociedad Watch Tower a pagar las cotizaciones de sus trabajadores..., ¡por mucho voto de pobreza que hayan hecho! ¿Cómo se puede se esgrimir lo del voto de pobreza, cuando: vistes trajes de Armani, llevas corbatas de seda, camisas de hilo de escocia, zapatos Bally y, además disfrutas de un apartamento con calefacción y aire acondicionado, amén de sauna, jacuzzi, piscina climatizada , gimnasio y cancha de tenis en la misma urbanización..., ¡sin pagar un duro!? ¿Cuánto dinero reciben los miembros de la Sucursal ajalvireña cuando hacen un discurso en una congregación de los testigos de Jehová..., de los pardillos de los hermanos? ¿Cuántos de nosotros se pueden permitir vacaciones en lugares exóticos..., a gastos pagados? ¡Yo también quiero ser pobre..., como los del Cuerpo Gobernante y adláteres!

Aquí, lo que hay es mucha cara dura y poca vergüenza. Mientras, el resto de los mortales --¡o sea, nosotros-- tenemos que apretarnos el cinturón hasta no encontrar agujeros a causa de la crisis económica. Hemos tenido que prescindir de muchas de las cosas que nos gustan y vivir en una economía casi de guerra..., ¡y encima tener que soportar que el superintendente viajante de turno nos tilde visita sí y visita también, de..., materialistas y ávaros! ¡Manda huevos!

Por hablar las verdades del barquero, la Watchtower y sus secuaces nos estigmatizan con el epíteto de: apóstatas. Sí, somos apóstatas porque no queremos vivir a cuerpo de rey a costa del sudor de los demás y de llevarles al huerto prometiendo una vida eterna en un paraíso en eterna juventud a condición de que "vendamos" libros y revistas de la empresa editorial-inmobiliaria..., sin cobrar ni un duro. Si alguien quiere dinero, ¡que trabaje! Si alguien tiene unos bienes inmuebles escriturados a su nombre --como son los Salones del Reino--, ¡que pague su IBI correspondiente y que no nos cargue el muerto a los demás! ¡El perro no es nuestro! Estamos hartos de los chupópteros farisaicos que lo único que hacen es pedir dinero y esfuerzo y, a cambio, no nos dan ni un soplo en un ojo.

Lo documentados todo y todo. Ya sabéis nuestro lema: la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad. ¿Quién es el padre de la mentira? Somos el ojo que todo lo ve. ¡Governing Body Bank, rendíos, os tenemos rodeados!

ACCIÓN PARA EL POST

Escribir al Tribunal de Apelación de Las Bahamas (que equivale a nuestro Tribunal Constitucional), para aportarle la documentación sobre cómo los testigos de Jehová sí que pagan a la Seguridad Social en España. Hay que ayudar a éstos jueces, ampliando su información. Además, también podemos enviar la información a la Seguridad Social del país:

Court of Appeal of the Commonwealth of The Bahamas

3rd Floor Claughton House
P.O. Box N-3209
Nassau, The Bahamas

Telephone: 242-328-5400
Fax: 242-323-4659

Email:info@courtofappeal.org.bs


National Insurence Board
Clifford Darling Complex
Telephone No.: 502-1500
Fax No.: 322-3048 or 326-5303
Contact Person
Roselyn Rolle
Senior Manager
DIONFOULKES@BAHAMAS.GOV.BS