lunes, 21 de junio de 2010

No se puede servir a Dios y a Mammón..., ¿o sí?

El amor al dinero es raíz de todos los males

Estimados camaradas preocupados por la transparencia financiera de vuestros donativos:

La Orden Ajalvireña del Voto de Pobreza y el Santo Pedir, nos conmueve una vez más con sus datos y estadísticas (siempre he sostenido que las estadísticas traicionan a la Watchtower). ¡Qué tiempos aquellos cuando todos los testigos de Jehová tenían que pagar al contado por toda la literatura que obtenían en sus centros de reunión --Salones del Reino--! ¡Cuando la Sociedad te vendía sus publicaciones..., y tú --como un pardillo integral-- te tenías que espabilar para venderla al público mundano..., si no querías comértela en casa! ¡Qué negocio mas redondo, cuando se la Organización recomendaba que cada miembro de la unidad familiar debería tener su propia biblioteca teocrática..., pagando religiosamente por cada: libro, tomo, folleto, revista, Biblia o cinta de casete! ¡Pobre Madoff...! Yo soy muy listo y edito un libro que en principio tiene la valiosa verdad revelada por Dios --Dios sólo habla a través de mí--..., y unos 10 millones de personas tienen la obligación de comprar ese libro..., si quieren llevarse bien con Dios! ¡Qué cara más dura!

Luego, para más inri, despotrico del dinero: "que si es raíz de todos los males"; "que si no se puede servir a Dios y a Mammón"; "que si no debemos acumular tesoros en la Tierra"; "que ni los codiciosos ni los avarientos no heredarán el reino de Dios"; "el no seáis materialistas, hermanos"; y etc., etc., etc.

Sin embargo, se pilla antes a un mentiroso que a un cojo. ¿Que porqué digo esto? ¡Bueno, vamos a explicarlo! En la ¡Despertad! del 22 de agosto de 1987, en su página 18, nos dice:

"Durante los últimos tres años, el departamento de reproducción de cintas magnetofónicas ha producido más de 11 millones de casetes en inglés, español, francés y portugués".

¿Por cuánto dinero vendía la Asociación de los Testigos Cristianos de Jehová en España, estos casetes..., en aquel año? La revista ¡Despertad!, del 22 de agosto de 1987, en su página 32 nos da los precios de la época:

* Estuche del "Nuevo Testamento", 5.175 Ptas.

* Juego de cuatro casetes de Génesis, 900 Ptas.

* Juego de cinco casetes de Salmos, 1.125 Ptas.

Así, la cinta de casete tenía el nada modesto precio de 225 Ptas por unidad. Si lo multiplicamos por 11 millones de unidades, ¿qué cantidad nos da? 2.475.000.000 millones de pesetas de la época. ¿Qué? ¿Cómo se os queda el cuerpo?

Las revistas se vendían a 25 pesetas la unidad, con unos 40.000.000 de ejemplares de tirada mensual (entre las dos revistas). ¿Que tal si incluimos los libros, folletos y biblias? ¿Cuánto ingresaban al año por la venta de sus productos? ¿Se puede vender la Palabra de Dios? ¿Qué hay de aquello que decíamos de que no somos vendedores de la Palabra de Dios? ¿También eso era mentira podrida? ¿Al final todo se resume..., en el dinero?

Esto son los datos, esta es la verdad. Las matemáticas no engañan ni fallan. Aquí hay mucho vivales.

Acción para el post:

No donemos ni un céntimo a la confesión religiosa hasta que no nos presente un balance financiero. Queremos transparencia financiera. ¿Es ser apóstata el pedir las cuentas claras?