martes, 24 de marzo de 2009

Un muerto más..., ¿hasta cuándo?

Sixto Alfonso Velásquez Santana

¿Muerto para la gloria de Dios?

http://www.laprensaaustral.cl/lpa/noticia.asp?id=33292

http://www.laprensaaustral.cl/lpa/noticia.asp?id=33292

http://www.ermiguel.es/2009/03/testigos-de-jehova-sufren-reves-judicial-en-chile/

Estimados compañeros de fatigas:

La sed de mártires que tiene el Cuerpo Gobernante, no se sacia. Otro mártir más para la gloria y loor de la Organización. La Sociedad de los 500 accionistas con acción de oro, pueden disfrutar de su próxima reunión anual en el mes de octubre.

La noticia nos llega desde el país hermano de Chile. Por un desgraciado accidente, ha muerto un testigo de Jehová, dejando una viuda, una joven y dos adolescentes de 18, 16 y 13 años, respectivamente.

Os paso la noticia, tal como aparece en el enlace de prensa que tenéis arriba:

TRÁGICA MUERTE DE UN CHÓFER DE CAMIÓN

Deja una viuda y tres hijos. Apenas 10 horas alcanzó a sobrevivir accidentado.

A las 10 horas de ayer, el transportista Sixto Alfonso Velásquez Santana, 47 años, sufrió un inusual accidente en la vía pública, al verse aprisionado entre dos camiones, justo frente a su domicilio de calle Mardones Nº 01385, en la villa Selknam I. Este percance lo dejaría en crítica condición, luchando por su vida durante varias horas en el Hospital Regional, sin embargo su corazón dejaría de latir pasadas las 20 horas.
Pese a no existir total claridad respecto de las circunstancias en que ocurrió el accidente, se sabe que Velásquez estuvo en la mañana reparando su máquina Mercedes Benz en la calle. Por alguna razón que se investiga, ésta se habría desenganchado y se habría movido a lo ancho de la calzada. El camionero habría intentado evitar que éste se estrellara con el camión de un vecino que estaba estacionado al frente, intentando frenar dicha trayectoria con su cuerpo.
Según vecinos, éstos se percataron del accidente al ver su cuerpo tirado en el piso y el camión atravesado en la vía. Una transeúnte habría llamado a Carabineros, quienes se constituyeron de inmediato en el lugar. A los cinco minutos llegó la ambulancia del Samu, constatando que el herido era el dueño del camión. Fue atendido en el lugar y luego ingresado al Hospital Regional.
Allí fue sometido a un escáner, el cual arrojó múltiples lesiones, entre ellas diversas fracturas de costilla, el esternón, la tráquea, el corazón y un grave compromiso aéreo. A las 14 horas fue ingresado a pabellón y 60 minutos después se dio inicio a una delicada intervención, a cargo de los médicos cirujanos Francisco Berger e Ignacio Iñíguez. Esta se extendió por cerca de cinco horas, y en ella se vieron en la necesidad de extraerle un pulmón, a raíz del severo daño sufrido, en tanto se le arregló el otro y se reparó su corazón.
Pese a todos los esfuerzos desplegados, el accidentado fallecería minutos después de ser trasladado a la Unidad del Paciente Crítico (Uci). Allí le sobrevino un paro cardiaco pasadas las 20 horas.
AFLICCION

Sixto Velásquez era casado y padre de una joven y dos adolescentes de 18, 16 y 13 años, respectivamente. Además de la incondicional presencia de su familia, muchos compañeros de iglesia permanecieron durante largas horas en los pasillos del hospital orando por su salud.
Luis Cares, superintendente del Servicio de Noticias de los Testigos de Jehová en la región, señaló que Velásquez era participante activo dentro de la obra de predicación y llevaba muchos años participando con su familia.
“A todos nos toca muy fuertemente”, expresó ante esta desgracia.

Fin del primer artículo.

Segundo artículo sobre el mismo suceso:

TESTIGOS DE JEHOVÁ SUFREN REVÉS JUDICIAL
Parte de los familiares había manifestado su rechazo a la transfusión.

La muerte de una mujer en julio del año pasado no sólo conmocionó a la opinión pública nacional, también abrió un fuerte debate sobre el derecho a la vida como garantía constitucional frente a las convicciones de una religión.
El hecho ocurrido en Santiago pudo repetirse el pasado miércoles en Punta Arenas, luego del accidente (fue aplastado por su propio camión) que finalmente terminó con la vida del transportista Sixto Alfonso Velásquez Santana, de 47 años.
“Abstenerse de sangre” (Hechos de los Apóstoles, capítulo 15, versículos 28 y 29). Este es el fundamento base que toman los Testigos de Jehová a la hora de rechazar toda posibilidad de transfusión para uno de los suyos, cualquiera sea su gravedad.
Tras el accidente registrado la mañana del miércoles, el médico Francisco Berger le informó a la familia la necesidad de una transfusión de sangre, posibilidad que fue rechazada por ir en contra de su religión.
El Hospital Regional -junto a la hermana del hoy fallecido- reaccionó de inmediato presentando un recurso de protección ante la Corte de Apelaciones en favor de Velásquez Santana, de manera de asegurar un procedimiento necesario para la supervivencia del paciente.
El Tribunal de Alzada actuando de acuerdo a la gravedad del hecho, entregó respuesta inmediata: “se acogen los recursos presentados por doña Claudia Nocera Iavarone, directora del Hospital Regional de Punta Arenas y doña Lidia del Carmen Velásquez Santana, respectivamente, en favor de Sixto Alfonso Velásquez Santana, disponiéndose que los médicos que tienen a su cargo al referido afectado puedan efectuar los tratamientos que éste requiere, inclusive las transfusiones de sangre que sean necesarias, en las mejores condiciones y con el menor riesgo de su vida”.

UN TEMA EN
DISCUSION

Ante la negativa familiar, las gestiones que debió realizar la dirección del Hospital Regional fueron arduas y complejas
Su directora, Claudia Nocera, señaló que es primera vez que se topa con un caso en que la voluntad de la familia atenta contra la posibilidad de darle una buena atención al paciente. Además se presentó la coyuntura que los familiares estaban divididos respecto a la autorización de transfusión: “la señora (esposa) por creencia religiosa se negaba y, de hecho, ella firmó la no autorización. Sin embargo, sus familiares, los hermanos, la mamá -que no son de la misma creencia- apelaron para que se hicieran todas las acciones de salvataje necesarias para tratar de salvarle la vida”. Agregó que el propio paciente, al estar en riesgo vital, tampoco pudo manifestar su propia voluntad de ser transfundido.
Ante esta disyuntiva, el Hospital Regional acompañó este recurso y fue acogido inmediatamente por la Corte dada la premura del caso, “porque había que intervenir al paciente para tratar de salvarle la vida”. Agregó que el fallo pone en supremacía el derecho de la vida sobre el derecho de libertad de culto y, sobre ese argumento, faculta al equipo médico las medidas que fuesen necesarias, inclusive una transfusión de ser requerida, en pos de salvar la vida del paciente.
El fallo salió cerca de las 15 horas del miércoles y el paciente ingresó a esa hora a pabellón. Señaló que tampoco pudieron hacerlo antes, “un poco en espera de esa decisión y además porque el paciente estaba muy, muy grave. Hubo que estabilizarlo antes para poder ingresarlo a pabellón y efectivamente, a pesar de los esfuerzos del equipo, se le hizo una transfusión ya al final de la intervención, cerca de las 5 y media de la tarde, el nivel de gravedad y de seriedad de las lesiones que tenía el paciente se tradujo finalmente en su fallecimiento”.
Al ser consultado por este medio, el superintendente del Servicio de Noticias de los Testigos de Jehová en la región, Luis Cares, se excusó de referirse por el momento al tema.

Fin de artículo segundo.

Después, en un blog de un testigo de Jehová, "Er Miguel", hay unos comentarios de unos TJ de apoyo moral al muerto. Un testigo que se identifica como el "novio de la prima", dice lo siguiente:

"Amigo Sixto, tu no puedes leer estas palabras, pero te aseguro, que aunque no te pude conocer…eres un ejemplo en todos los sentidos. Has muerto, si, pero respetando la voluntad de Jehová, tu muerte ha llegado en condiciones trágicas, el suceso imprevisto, algo que nos puede acaecer a todos. Me alegra saber que has permanecido fiel hasta tu muerte, aunque esto haya originado tanta polémica. Te has ganado merecidamente un lugar en el nuevo mundo de dios, quizas allí, si yo tambien logro ganarme un lugar, podamos algun dia conocernos".

Un tal Paco Murcia, declara: "A pesar de todo, Sixto salió vencedor porque no fue su voluntad que violaran su cuerpo y quienes estuvieron en su contra sólo pudieron hacerlo cuando estaba en una cama de hospital inconsciente.
Esto me hace pensar lo preparados que debemos estar frente al suceso imprevisto, ya que hay que contar que habrá personas que no respetarán nuestros principios.
También debemos entender que, la mayoría de veces, esta lucha supondrá una “guerra” entre conciencias. La nuestra está perfectamente orientada, pero otras irán en otra dirección, razón por la cual no debemos perder los papeles.
Aquí en España, tenemos a nuestro favor la Ley 41/2002 que ampara nuestro derecho a no recibir transfusiones de sangre y en las Comunidades Autónomas donde funcionan los “Registros de Voluntad Anticipada” o “Registros de Instrucciones Previas”, debemos utilizarlos ya que defienden nuestra postura ante las autoridades médicas.
!Qué orgulloso me siento de formar parte del pueblo de Dios, donde encontramos tantos ejemplos de hermanos fieles como Sixto, a los que nadie podrá nunca arrancar su esperanza de vida en el futuro!".

Sobre los comentarios de éstos testigos, solo puedo decir que son un fiel reflejo de lo que la doctrina wartchtoweriana puede hacer con los cerebros de los incautos..., ¡fundamentalismo religioso teocrático y talibanesco!

¿Porqué murió Sixto? Analizemos los hechos. El accidente tuvo lugar a las 10,00h. Debido a la negativa por una parte de la familia de fallecido a que recibiese el tratamiento médico de la transfusión sanguínea, el hospital tuvo que conseguir una orden judicial..., ¡esto llevó unas horas que --probablemente-- fueron vitales! El fallo del tribunal a favor de administrarle la transfusión sanguínea, tuvo lugar a las 15,00h..., ¡cinco horas después..., en una situación de extrema urgencia y gravedad, donde el tiempo es vital para poder salvar una vida! Tras una larga operación quirúrgica, finalmente, a las 17,30h..., no pudieron hacer más los médicos por salvarle la vida.

¡Cinco horas! ¡Cinco preciosas horas! ¡Cinco horas vitales..., desperdiciadas por culpa de una doctrina fundamentada en la visión de un grupo de hombres --sin ningun conocimiento de los idiomas originales de la Biblia y sin título académico que se conozca-- que se autoproclaman "la voz de Dios en la tierra"! ¿Y qué pasaría, si esta doctrina de la sangre, cambia con el tiempo..., como cambió lo de los transplantes? ¿Habrá alguna responsabilidad por parte del Cuerpo Gobernante de los testigos de Jehová?

A muerto un padre de familia..., ¡estarás orgulloso de tener un mártir más para tu Organización, Governing Body Bank!