jueves, 7 de febrero de 2008

Carta Modelo...























Estimados camaradas honestos pero inconformistas con ciertos procedimientos de la Güach Tober:

Seguidamente se expone la carta de uno de los muchos colaboradores que tenemos... anónimos. Por la excelente redacción y la sinceridad que se desprende de ella, merece la pena reproducirla... para que cunda el ejemplo. No nos amilanemos, sigamos adelante e informemos a las autoridades de nuestro particular via crucix a nuestro paso por la Bate Tober.

Siempre, nos quedará la conciencia tranquila de que hicimos lo que pudimos por cambiar las cosas... y la satisfacción de haberlo logrado cuando nos lo permitan. Tenemos que luchar legalmente contra las injusticias y, después, que cada uno crea lo que quiera... pero sin coacciones. ¡Ahí va! ¡Va por ustedes!:


Al defensor del pueblo:
Estimados señores
Me dirijo a ustedes como última instancia, para ponerles en conocimiento un hecho que se está yendo de las manos, y que en medio de una democracia es impensable que siga produciéndose, o al menos quedar impune.
No puedo darle mi nombre, siquiera las iniciales, pues tengo miedo. Tengo miedo que descubran mi identidad.
Soy ciudadano español, residente en Madrid. He sido Testigo de Jehová durante muchos años de mi vida.
Hace tiempo dejé de ser Testigo de Jehová, por muchas razones, pero sírvale que no quería ser llamado Testigo de Jehová.
Dejando a un lado que esto ha significado que ningún testigo de Jehová pueda dirigirme la palabra, lo que incluye a mi familia, por las normas internas de la organización, quiero denunciar la política interna y actual sobre la cuestión de la sangre, con la cual nunca estuve de acuerdo, pero por presiones internas, estuve obligado de manera coercitiva a asumir como enseñanza de Dios, con la pena de la expulsión si no lo aceptaba.
En pleno año 2.008,en pleno siglo XXI, mucha gente ya se plantea si la organización de los Testigos de Jehová induce al suicidio de una manera oculta, por muy fuerte que pueda parecer esta palabra. En un país en el que está penado la eutanasia activa, incluso en un páis en el que ha sido objeto de asunto de Estado las supuestas sedaciones para ayudar a morir dignamente a personas desahuciadas de salud, se sigue respetando que unas creencias de un grupo que dice ser religioso, obliguen de manera solapada a un ser humano a negarse a ser transfundido, prefiriendo antes la muerte si tal ha de ser el caso, para obedecer a Dios.
Los Testigos de Jehová repiten continuamente en sus publicaciones y reuniones que Dios rechaza las transfusiones de sangre, y que el ponerse tales transfusiones se convierte automáticamente en un pecado que elimina la posibilidad de vivir para siempre. Con esta presión coercitiva, todos los meses de Enero de cada año se presenta un discurso sobre cómo atender este supuesto personal asunto de conciencia, y cómo prepararse para tales circunstancias. Se explica cómo rellenar el formulario Documento de Voluntades Anticipadas, así como la tarjeta que indica que uno no acepta “de manera personal” los componentes mayores de la sangre, y en el que se deja de conciencia si aceptará los “componentes menores”. Les adjunto formularios así como el boletín interno, llamado Nuestro Ministerio del Reino, donde se indica qué “componentes de la sangre” uno puede ponerse y cuáles uno no se puede poner, por considerarse grave pecado ante Dios. Se los adjunto para que nadie pueda acusarme de calumnia o difamación. No es mi intención criticar ni difamar a este grupo religioso al que admiro y respeto por otras situaciones. Pero cuando es la vida la que está envuelta, por mucho que admire su fe en otros campos, me veo en la obligacion de poner este asunto en conocimiento del gobierno y sus organismos.
Con esta presión conviven millones de testigos en el mundo, incluidos niños, y más de cien mil en España, los cuales deben rellenar, creyendo que Dios lo requiere, un documento que les privará de ponerse sangre aun siendo necesario. La mayoria no entiende que deban rechazar la sangre (ciertos componentes) y que el resto de componentes tengan libertad para aceptarlos o no. Aun asi, firman lo que en un dia cualquiera puede significar su muerte.
Por favor, les escribo para que paren esta locura. Cada año se producen más muertes a nivel mundial, y por supuesto a nivel nacional.
No hace mucho, en la zona Sur de Madrid, murió un Testigo de Jehová, con setenta años de edad aproximadamente, tras una operación de corazón, tras la cual la sangre no terminaba de coagular. Aun insistiendo los médicos en afirmar que más de un noventa por ciento de posibilidades tenía para mantener su vida, él ya había firmado "en plenas facultades mentales" el documento “que le garantizaba la vida eterna”, y nada se pudo hacer. Murió como un mártir más de los Testigos de Jehová, un mártir de la Sociedad WatchTower Bible and Tract en Brooklyn NY, corporación madre de los Testigos de Jehová a nivel mundial.
Por favor, les ruego de todo corazón que repasen y revisen las leyes que rigen en este país para diferenciar la línea que separa la libertad religiosa con las tácticas coercitivas que llevan, o pueden llevar a la muerte en muchos casos.
Como seres humanos denunciamos que personas de otras culturas se inmolen para matar a otros seres humanos, pues atentan contra el derecho a la vida. Como seres humanos no solo condenamos el terrorismo, sino la apología del terrorismo, la cual se pena con la cárcel. ¿En qué área debemos meter esta enseñanza religiosa que induce a la muerte? ¿Cuál debería ser la expresión correcta para aquellos que hacen pensar que si uno se transfunde sangre, uno perderá “su vida eterna” o será destruido? No denuncio a los testigos de Jehová, a los cuales respeto y admiro a nivel individual. Lo que estoy denunciando es una creencia obligada a creer desde la corporación legal que rige los estatutos de los Testigos de Jehová.
Hay muchas vidas en juego. Y ustedes, si lo dejan pasar, se convierten en responsables subsidiarios, por permitirlo sin castigar este tipo de acciones.
Por favor, revisen este asunto con suma prontitud. Hay muchos niños testigos de Jehová que se han convertido sin saberlo en mártires potenciales. Piensen en ellos. Son jóvenes y sin embargo han sido entrenados para defender el no ponerse una transfusión de sangre.
Nosotros no podemos evitar la muerte cuando es natural, pero hagamos lo posible por evitar muertes innecesarias. La vida no da segundas oportunidades.
Muchas gracias por su atención.

7 de febrero de 2008 17:43