domingo, 30 de septiembre de 2012

Preguntas de los Lectores: "¿Dónde está el Rey del Norte?"

Libro: "Hágase TU VOLUNTAD en la Tierra"
El Rey del Norte, según la Watchtower
Estimados camaradas ibéricos y allende los mares:

Nuestro hermano en la fe, Ricardo, desde las costa almeriense, se remite a nosotros   --los apóstatas--  para que le resolvamos su duda existencial.  Él pregunta:

"En la actualidad, ¿dónde está el Rey del Norte, predicho por la Watchtower, interpretando a su manera el libro bíblico de Daniel?".

Querido Ricardo, primeramente, iremos al meollo del asunto: las profecías de la Wachtower, caducan antes que la leche fresca en verano.  Dicho esto, nos complace el que te remitas a nosotros en busca de ayuda y guía espiritual en temas proféticos variopintos y watchtowerianos.

Para el lector novel e inexperto en estas lides, aclararemos lo que el Cuerpo Gobernante (los dirigentes de la confesión religiosa en un momento determinado) nos endilgó con su interpretación bíblica de estar por casa, sobre la identidad de este Rey del Norte.  Por consiguiente, nos ceñiremos a la definición que nos da el Diccionario Etimológico Watchtoweriano-Español:
Rey del Norte: Según la interpretación de la confesión religiosa  --desde 1957 al 1993--   de ciertos pasajes del libro bíblico de Daniel, correspondía al bloque comunista orquestado por la extinta Unión Soviética que tendría que ser destruida por Dios durante el fin del mundo. Como el bloque comunista, con la Unión Soviética a la cabeza, ha desaparecido, actualmente el Cuerpo Gobernante no tiene identificado al poder mundial que debería coexistir con el otro poder mundial…, el rey del Sur: la potencia conjunta de Gran Bretaña y los EE.UU. La confesión religiosa escribió ríos de tinta hablando de este rey del norte y su compañero inseparable el rey del sur. Un fracaso más que ilustra lo falluto de estas profecías watchtowerianas. http://es.scribd.com/doc/100676509/El-lado-comico-de-la-Watchtower-Edicion-21-de-julio-de-2012
La extinta URSS, se desintegró abruptamente en el año 1991, dejándonos  --de la noche a la mañana--  sin Rey de Norte identificable.  No fue sino hasta el año 1993 que el Cuerpo Gobernante reaccionó ante la realidad histórica abrumadora, reconociendo que no tenía más luz que la del día en esta materia y, por lo tanto, no sabían quién era el Rey del Norte desde de 1991.  ¡Y en esas estamos!

Entiendo tu inquietud, hermano Ricardo, porque se supone que estamos viviendo en el tiempo del fin desde 1914 (¡y lo que te rondaré, morena!), cuando el significado el libro de Daniel, se supone que nos sería revelado por el Cuerpo Gobernante.  Y, el que uno de los protagonistas más importantes en el desarrollo de los acontecimientos previos al inminente fin del mundo, no esté identificado a estas alturas de la corriente del tiempo profético..., ¡nos escama mucho a muchos!

Por lo tanto, nos vemos obligados a remitirnos a la frase célebre, con respecto al Rey del Norte en la actualidad: "¡Ni está, ni se le espera!".  Por enésima vez, los profetas fallutos, fallan más que una escopeta de feria y nos dejan "huérfanos" en su ineptitud profética.

Para concluir, ¿qué lección podemos derivar de este fracaso profético?  Nos vemos obligados a remitirnos a Jeremías 23:32, donde dice: “Aquí estoy yo contra los profetas de sueños falsos —es la expresión de Jehová— que los cuentan y hacen que mi pueblo ande errante debido a sus falsedades y debido a su jactancia ”.  O sea, que traducido, significa que no debes volver a poner la confianza en el Cuerpo Gobernante..., ¡a no ser que seas masoquista!

Además, si quieres tocarles la moral, pregunta a los ancianos de tu congregación si no es extraño que, ante la proximidad del fin del mundo, todavía no sepamos quién es el Rey del Norte..., ¡ya verás cómo te dan un montón de privilegios!

¡Huye de ellos como de la peste y, sobre todo, no les des nada de tu dinero!  Han fallado estrepitosamente como profetas y para recochineo, siguen autoproclamándose la Voz de Dios en la Tierra.  ¡Ni caso!

La verdad, toda la verdad y nada más que la verdad.  ¿Quién es el padre de la mentira y la profecía falluta?