lunes, 1 de octubre de 2012

Las confesiones religiosas y la pederastia

El silencio cómplice no tiene justificación teológica

Estimados camaradas víctimas de las políticas del Cuerpo Gobernante:

La última entrada, está relacionada con esta. http://johnhenrykurtz.blogspot.com.es/2012/09/la-pederastia-y-las-confesiones.html  Se trata de una noticia publicada en un medio británico, Yellow Advertiser, el pasado 27 de septiembre de 2012.  Es un llamamiento a las autoridades británicas para que cambien las leyes y presionen a las confesiones religiosas para denuncien automáticamente los casos de pederastia que se dan en sus comunidades locales.  ¡Es un vergüenza nacional el que estas entidades religiosas no colaboren activamente con las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado!  El que éstos depredadores sexuales de niños, campen a sus anchas con el indispensable silencio cómplice de las confesiones religiosas, no tiene justificación moral ni teológica de ninguna clase.  Esto es lo que denunciamos desde este blog.  ¿Más claro?: ¡el agua!  ¡Va por ustedes!

LOS ACTIVISTAS HACEN UN LLAMAMIENTO PARA QUE SE CAMBIEN LAS LEYES

Informe especial: Los abusos sexuales a niños y las confesiones religiosas

Una exclusiva por: Charles Tomson

A la luz de las revelaciones que nos ha dejado el caso Barry Snow, los activistas reclaman la necesidad de nuevas leyes sobre qué protocolos siguen las confesiones religiosas ante los presuntos casos de pederastia.

Snow, que ahora tiene 51 años, de St Lawrence Gardens, en Leigh, fue denunciado ante la confesión religiosa de los testigos de Jehová en los últimos años de la década de 1970, reconociendo él que repetidamente había abusado sexualmente de una niña menor de 10 años.

El Sr. Snow, cometió estos delitos en los últimos años de la adolescencia ( a la edad de 17 y 18 años). 

Pero, en lugar de ser denunciado ante la policía, la confesión religiosa le impuso sus propias sanciones, permitiendo que él (delincuente) escapase de la justicia que podría aplicarle un jugado de lo penal.  Entonces, él abusó de una segunda niña a principios de la década de 1980.  

El magistrado Jonathan Black, criticó el protocolo que siguió la confesión religiosa ante los casos de pederastia, pero los activistas manifestaron que la actual legislación en el Reino Unido, no obliga a las confesiones religiosas a que denuncien a la policía los casos de pederastia.

La confesión religiosa de los testigos de Jehová tienen (en el Reino Unido) en funcionamiento un Protocolo de Protección a la Infancia, pero los activistas denuncian que dicho protocolo no es lo suficientemente exigente.

Dicho protocolo declara que las confesiones que se realizan a los ancianos de congregación son de naturaleza privada y que la organización (los dirigentes) no exigen que se denuncien estos casos a la policía a menos que los ancianos piensen que el niño que ha sido víctima sigue en peligro.  Literalmente dice así: "Las conversaciones mantenidas con los ancianos de congregación relacionadas con ayuda o consejo espiritual son confidenciales y por lo tanto no se compartirán con terceras partes, exceptuando a otros ancianos y la Oficina Sucursal (sede nacional), si el caso lo requiriera... ".  "Los ancianos de congregación harían un informe para la policía u otras autoridades, en el caso de que consideren que el niño está todavía en riesgo de sufrir más abusos". 

Peter Saunders, de la asociación National Association of People Abused in Childhood (NAPAC)  -- Asociación Nacional de Víctimas de Abusos durante la Infancia-- , calificó el protocolo de dicha entidad religiosa como  "una vergüenza".  Peter Saunders, dijo: "No es suficiente.  Obviamente, la confesión religiosa pensó que el Sr. Snow, ya no suponía un riesgo para los demás.  No se puede aceptar la palabra del pederasta como garantía de que no volverá a delinquir.  No se puede correr ese riesgo con la vida de los niños.  Las personas que abusan de los niños, muy raramente paran de hacer esto a menos que se les pare.  Cuando le preguntes a un pederasta, no te reconocerá: "Sí, el resto de los niños están en peligro".

Otras asociaciones que representan a las víctimas rechazan ese vericueto legal de no tener la obligación legal de denunciar los abusos a la policía, y dicen que las confesiones religiosas tienen una obligación moral de denunciar estos casos ante las autoridades correspondientes.

Homayra Sellier, presidente y fundador de la asociación Innocence In Danger (Inocencia en Peligro), una asociación caritativa  francesa de ayuda a la víctimas de abusos sexuales durante la niñez, que también está ubicada en el Reino Unido, condena esta política de las confesiones religiosas.  Dijo la Sra. Homayra: "Cuando las confesiones religiosas no denuncian dichos abusos a la policía, se están constituyendo en cómplices de esos crímenes contra nuestros hijos y nuestro futuro, traicionando la mismísima razón de ser de las confesiones religiosas; que es una de servicio a la comunidad".

El abogado especializado en los casos de abusos sexuales a niños, Peter Garsden, está asesorando a la asociación Innocence In Danger para formular una propuesta legal para que se criminalice el no informar a la policia los casos de abusos sexuales a niños.  Dijo el abogado: "Queremos que esta reforma legislativa afecte no sólo a las confesiones religiosas, sino a cualquier persona que en función de su cargo se le pueda procesar judicialmente si voluntariamente ha retenido información sobre una abuso sexual a un niño". 

La National Association for People Abused in Childhood (NAPAC), se sumó a esta iniciativa de criminalizar a cualquiera que retenga información sobre abusos sexuales a niños.  Su portavoz, Peter Saunders, dijo: "Debería ser una obligación legal (la de denunciar a la policía los abusos), pero, en verdad, también hay una obligación moral.  Estas organizaciones funcionan con su propio sistema judicial  --se les informa a ellos de los delitos y entonces ellos aplican su propio sistema de sanciones de carácter interno, en lugar de dar parte de estos delitos a la justicia ordinaria.  Esto no es justo.  Ellos no pueden estar por encima de la ley". 

La Churches Child Protection Advisory Service, una organización que ofrece asesoramiento legal a las confesiones religiosas sobre abusos sexuales a niños, dijo con referencia al caso Snow, que los ancianos (de los testigos de Jehová) deberían haber denuncido el caso a la policía, a pesar de la ausencia de obligación legal.  El asesor de dicha organización, Andy Croall, dijo: "Si ellos tenían conocimiento de que se había cometido un delito, deberían haberlo denunciado a la policía, ¡y punto!  Si estamos hablando de un delito grave, como parte de la comunidad todos tenemos la obligación de denunciarlo a la policía.  El punto de vista que tenemos es que se debe contar con la policía en estos casos.  No podemos lavar los trapos sucios en casa.  No somos la policía científica.  No podemos determinar quién esta diciendo la verdad y quién no.  La manera de proteger a la infancia es denunciando estos casos a la policía. 

Colin Brown, un anciano en la congregación de los testigos de Jehová en la localidad de  Rayleigh  --de donde es miembro Snow--, dijo que la organización no haría ningún comentario sobre ningún miembro de esta.  Preguntado si él, como anciano, habría informado a la policía hoy ante un caso de abusos sexuales a un menor, él contestó: "No hacemos comentarios sobre situaciones hipotéticas.  Nos centramos en la realidad.  Odiamos los casos de pederastia y los consideramos una acusación muy grave".  

El portavoz oficial de los testigos de Jehová, Tony Brace, dijo que la organización "aborrece" los casos de abusos sexuales a niños.  Él entiende que tanto los criminales como sus víctimas quieran hablar "en confianza" y que los ancianos tratarán de respetar esta condición siempre que les sea posible, siempre y cuando los niños no estén en peligro.  Añade él: "Nosotros nunca les decimos a las personas que no denuncien los hechos ante la policía, pero si deciden hacerlo es su opción".  "Cada caso es diferente.  La principal responsabilidad hacia los niños es respetar la voluntad de los padres, y nosotros hacemos eso".

Lo que otras confesiones religiosas dicen sobre los casos de abusos sexuales a niños

El Consejo de Diputados de los Judíos Británicos:

"Se deben hacer todos los esfuerzos posibles por erradicar estos abusos, proteger y consolar a las víctimas y asegurarnos que los presuntos autores son tratados con equidad, de acuerdo con la ley, pero sin olvidarnos de informar el caso a las autoridades".

La Diócesis de Chelmsford, Iglesia de Inglaterra:

"Nosotros instruimos a nuestras parroquias para que se pongan en contacto con los Servicios Sociales tan pronto como tengan una sospecha, pero si el peligro es inminente para el niño y con los Servicios Sociales no se puede contactar,  hay que telefonear a la policía y después avisar a nuestro asesor de protección infantil dentro de las primeras 24 horas".

Iglesia Católica:

"Si el niño (o niños) necesita atención médica o protegerle de algún daño, se ha de contactar con el encargado de suministrarles protección  --o el coordinador--, y si el niño está en riesgo de peligro inminente, avisar a los servicios de emergencia".

Si eres un niño y te gustaría hablar con alguien acerca de tu situación, telefonea a Child Line al número 0800 1111,  o visitar la pagina http://www.childline.org.uk/play/pages/play.aspx

Si usted está preocupado por la situación de un niño, telefonee a NSPCC al número 0808 800 5000, visite la página http://www.nspcc.org.uk/

Si usted es un adulto que sufrió abusos durante su niñez, telefonee a NAPAC al número 0800 085 3330,  o visite la página  http://www.napac.org.uk/

e-Mail: castlepoint@yellowad.co.uk

http://www.yellowad.co.uk/news.cfm?id=33667&headline=Campaigners%20make%20call%20for%20changes%20in%20the%20laws
http://charlesthomsonjournalist.blogspot.co.uk/2012/09/how-i-stumbled-upon-religious-sex-abuse.html 02-10-2012 Basildon Crown Court 2 T20120247 Barry Pierre Snow

Sin duda, los legisladores, tienen un trabajo pendiente si desean proteger a la infancia como es debido.  No podemos conformarnos con "odiar" o "aborrecer" el delito de la pederastia..., ¡como una y otra vez repiten los portavoces de la confesión religiosa en los distintos países!  Por otra parte, a dichos portavoces, se les ve el plumero y los deseos ardientes que tienen de proteger a los niños tanto dentro como fuera de la entidad religiosa.  La clave del asunto es: sin denuncia a la policía, no hay protección efectiva a la infancia.  Todo lo demás son declaraciones de buenos deseos y una pantomima para proteger la imagen de la confesión religiosa y su imperio económico.

Mientras el Cuerpo Gobernante de los testigos de Jehová no cambie las directrices que reciben todas las congregaciones por todo el mundo..., los pederastas seguirán asumiendo con agrado las sanciones que hipotéticamente les impondría la entidad religiosa: la retirada de los privilegios.  ¿Qué suponen estos privilegios en la vida del testigo de Jehová de a pie?  Tenemos que remitirnos al Diccionario Etimológico Watchtoweriano-Español, bajo la acepción Privilegio: 
Cargo, ocupación o tarea que recibe –o se le quita-- una persona dentro del ámbito de la confesión religiosa. Por ejemplo: “¡A Fulano de Tal le han quitado los privilegios!”; viene a significar que ha sido destituido de su cargo dentro de la comunidad religiosa. También puede uno renunciar a los privilegios: “Renunciar o dimitir de anciano o siervo ministerial”, en el supuesto caso de que la baja sea voluntaria. Mientras algunos lo ven como un castigo, otros lo consideran una liberación de las cargas burocráticas. http://es.scribd.com/doc/100676509/El-lado-comico-de-la-Watchtower-Edicion-21-de-julio-de-2012
Lo he dicho muchas veces, y lo repetiré hoy: estoy absolutamente de acuerdo en la política que pueda escoger una confesión religiosa sobre cómo tratar un caso de pederastia a nivel interno..., ¡con la única condición de que primero   --¡y antes que ningún otro paso!--  se denuncien los hechos a la policía!  ¡No podemos permitirnos el lujo de que éstos criminales sean juzgados a nivel interno de las entidades religiosas, sin enfrentarse a las leyes que nos rigen a todos los ciudadanos por igual!  Todo esto, ¡por el bien de los niños!  La teología no puede convertirse en una herramienta que conceda impunidad a los pederastas.  En el nombre de Dios no se puede justificar todo.

Ya sabéis nuestro lema: Lo documentamos todo, todo y todo.  ¿Quién es el padre de la mentira y las opacidades diversas?