martes, 11 de septiembre de 2012

Colección de billetes teocráticos, ¿te la vas a perder?



Estimados camaradas esquilmados por los de la Orden del Voto de Pobreza:

La Honorable Resistencia Apóstata, tiene a bien compartir con todos los hermanos fieles y leales esta colección de billeticos teocráticos.  Son muchas las reclamaciones que tenemos pendientes con el Cuerpo Gobernante y sus caciques locales.  Como la represión watchtoweriana  --lapidación social y familiar-- es inhumana, no nos queda más remedio que dar publicidad clandestina a nuestras inquietudes teocráticas y apropiadas al más no poder.

Un hermano levantino  --exbetelita--  que se hace llamar "el Artista", se dedica en sus horas libres al diseño de billeticos teocráticos.  Dice que en Betel se pirateaba el Canal + y que en el mundo exterior, como penitencia, critica la opacidad financiera y la falsa moral de los dirigentes de la confesión religiosa con este instrumento tan útil.

Dice que irá acuñando nuevos billetes a medida que nuestras necesidades aumenten en esta expansión teocrática que estamos viviendo los ultra apóstatas ibéricos y allende los mares.  Nosotros no podemos trasladarnos de sede mundial, porque no la tenemos.  No especulamos en bolsa con vuestros donativos, ni tampoco invertimos en bienes raíces en el nombre de Dios.  No os pedimos vuestro dinero y queremos que lo empleéis en atender las necesidades de vuestra familia.  Nuestra norma es la siguiente: cuando tu familia disfrute de todas las comodidades que tienen en la Casa Betel..., entonces habrá llegado el momento de replantearse donar dinero a los pedigüeños sin fronteras..., ¡siempre que haya transparencia económica!

Con vosotros, por vosotros, por todos.  ¿Quién es el padre de la mentira y ha sido condenado en el juicio de Candace Conti?

P.D.:

El orfebre de la palabra, el compañero Tejota, nos alegra la tarde con este poema:

Billetitos teocráticos
que nos sobran a montones,
esos sí que son fantásticos
para las contribuciones.

                                          (11 de septiembre de 2012 14:41) 
 LA LOTERIA

Jugando a la lotería
del dios de la buena suerte,
me tocó un premio de muerte:
justo lo que yo quería.

Me compré un apartamento
allá por el sur de España
y otro más en la montaña,
con todo su equipamiento.

También me compré un Mercedes,
justo el último modelo,
y fardé como el canelo…
ya se imaginan ustedes.

Me renové el vestuario
y en mi lindo carruaje
fui por el mundo de viaje,
gastando parné a diario.

Me reservé alojamiento
en los mejores hoteles
-suntuosos cual beteles-,
todo sin remordimiento.

Y en los buenos restaurantes
manduqué a cuerpo de rey,
como en el caso es de ley,
servido con blancos guantes.

Y compré por fruslería
un anillo de diamantes
y dos “rolex” bien flamantes
en la mejor joyería.

Tras meses de buena mesa,
regresé a mi población
y, ya en la congregación,
recibí la gran sorpresa:

Me citaron los ancianos,
un comité me formaron
y al punto me separaron
del resto de los hermanos.

Y todo porque un buen día
en que me dio por jugar
tan solo para probar,
me tocó la lotería.

Y hoy me pregunto inquietante:
¿no tienta al dios de la suerte
cuando en “hedge funds” invierte
la Watchtower, expectante?
                                                              (
12 de septiembre de 2012 07:00)