domingo, 15 de julio de 2012

Los padres se niegan a que su hija reciba un trasplante

El Cuerpo Gobernante (quienes dictan las normas a seguir)
Publicación oficial de la confesión religiosa

Estimados camaradas y víctimas de la pseudoteología watchtoweriana:

Desde Nueva Zelanda, nos llega una triste noticia de la que quisiéramos hacernos eco.  Os la pasamos a resumir teocrática y apropiadamente:
Unos padres se niegan a que su hija reciba un trasplante
15 de julio de 2012 
En Auckland una niña que sufre una extraña enfermedad renal ha sido puesta bajo tutela judicial porque sus padres  --testigos de Jehová--  se niegan a que le trasplanten riñón e hígado.
La niña tiene dos años de edad, le han tenido que extirpar sendos riñones y vive gracias a la diálisis.  Debido a la precariedad de su salud, tiene el riesgo de contraer una infección y los médicos creen que, o con urgencia se le somete a un trasplante de riñón e hígado, o morirá por la infección.
Los testigos de Jehová permiten los trasplantes de órganos, pero sus convicciones religiosas son inflexibles al rechazar las transfusiones de sangre necesarias para realizar esta operación quirúrgica. Ellos creen que la sangre que sale del cuerpo, debe ser desechada y no puede ni consumirse ni transfundirse.
El Comité de Salud de la ciudad de Auckland acudió urgentemente al Tribunal Superior el pasado mes para que fuese puesta la niña bajo tutela judicial.  Al cuidado de la niña hay un equipo de médicos de las siguientes especialidades: nefrología, hematología, hepatología y gastroenterología.
La juez Helen Winkelmann, que escuchó la solicitud del personal médico, y el día anterior a la sentencia, el equipo médico le aseguró a la juez "sin un trasplante de riñón e hígado la niña seguramente moriría de una infección en el plazo de unas semanas a dos meses".
"Dentro de unas semanas la salud de la niña estará tan mal, que no podremos contemplar la posibilidad de los trasplantes.  La Dra. K, dice que de momento la salud de la niña es relativamente buena y el trasplante es viable".
No fue posible inscribir a la niña en la lista de espera de receptores de trasplantes hasta obtener la orden judicial.  
El veredicto de la juez Helen Winkelmann, decía que los padres de la niña estaban en buena sintonía con el hospital, si exceptuamos la cuestión de la transfusión de sangre.  Ellos aceptan que la niña necesita los trasplantes pero no pueden permitir lo de la transfusión de sangre.
La agencia de noticias Fairfax entendió que a la niña ya se le había sometido a transfusiones sanguíneas con anterioridad, ya que en dicho país existe una normativa legal que protege a la infancia y que autoriza al personal facultativo a administrar el tratamiento que consideren oportuno en caso de una urgencia.  Sin embargo, cuando se trata de una intervención quirúrgica planificada con anterioridad esta normativa legal no lo contempla como una urgencia.
 "La Dra. K, dice que el equipo médico está trabajando en estrecha colaboración con los padres de la niña hasta el día de hoy, y que no le cabe ninguna duda de que ellos miran por los mejores intereses de la niña, pero los padres se han encontrado en una situación crítica: el conflicto entre sus creencias religiosas y lo que las necesidades médicas de su hija requieren".
La Dra. K, quien apoyó la solicitud para la autorización judicial, dijo que la niña no sólo necesitaría transfusiones sanguíneas durante la intervención quirúrgica, sino posiblemente en el postoperatorio.  El personal facultativo opina que la niña tiene más de un 50% de posibilidades de que el trasplante sea un éxito, y si es un éxito, ella podrá tener una expectativa de vida normal y también calidad de vida normal.
La juez Windelmann sentenció que la niña quedaría bajo tutela judicial, pero que ambos, tanto los médicos como los padres, ejercerían de interlocutores ante el tribunal.
El personal sanitario se encargaría del tratamiento médico y los padres de los otros aspectos de la vida de su hija. 
"Al dictar esta sentencia (el que la niña quede bajo tutela judicial), supone un alivio (resuelve) para los padres de la niña lo que resulta para ellos un conflicto agonizante entre sus firmes creencias religiosas y las urgentes necesidades de su hija", afirmó la juez.
El catedrático en cirugía de la Universidad de Otago, el Dr. John McCall, dijo que aproximadamente un 25% de los trasplantes de hígado podrían hacerse sin transfusiones de sangre pero que el equipo médico es quien tiene que determinar lo que se necesita en este caso.
McCall dijo que él había realizado trasplantes de órganos en testigos de Jehová, incluyendo cirugía sin el uso de transfusiones sanguíneas, pero que los componentes sanguíneos que el paciente puede aceptar, varían entre una persona y otra.
Algunos testigos de Jehová aceptarían un bypass, si la propia sangre que sale de su cuerpo es bombeada otra vez a el "haciendo un circuito sin interrupciones" durante la intervención quirúrgica.  Pero muy pocos aceptarían la transfusión de sangre autóloga; donde el propio paciente se saca su sangre previamente y la almacena para una intervención quirúrgica posterior.
El Dr. McCall afirma que conoce casos de testigos de Jehová que aceptaron transfusiones sanguíneas y que han sido repudiados por su familiares y compañeros de creenciashttp://tvnz.co.nz/national-news/parents-deny-daughter-life-saving-transplant-4969178
Esta es la noticia en estado puro.  Tenéis el original para poderlo contrastar.  Aquí no ofrecemos demagogia como lo hacen los agentes Watch.  Aquí lo documentamos todo, todo y todo.

Sin embargo, las personas ajenas a la confesión religiosa, desconocen el por qué y el cómo llegan unos padres  --leyendo al Biblia solamente y por su cuenta y riesgo--  a la insólita conclusión de que la Biblia prohíbe las transfusiones de sangre para salvar la vida de nuestro hijo.  Nada es por casualidad.  Todo tiene una explicación.  Por ejemplo, ¿por qué los más de mil millones de católicos no llegan a la conclusión de los testigos de Jehová cuando leen la Biblia?  ¿Por qué los centenares de millones de protestantes con sus centenares de sectas, tampoco llegan a la conclusión que llegan los testigos de Jehová cuando leen la Biblia? ¿Por qué los judíos ultraortodoxos  --los legítimos herederos del Antiguo Testamento--  tampoco llegan a la conclusión a la que llegan los testigos de Jehová cuando leen la Biblia?  Por último, ¿por qué la totalidad y al unísono, los siete millones de testigos de Jehová llegan a la misma decisión personal y de conciencia..., con una lectura de la Biblia?  ¿No puede haber una mano negra detrás de todo esto?  ¿Alguien dicta estas directrices y lo hace con coerción...?  ¿Por qué dice el Dr. McCall que "conoce casos de testigos de Jehová que aceptaron transfusiones sanguíneas y que han sido repudiados por su familiares y compañeros de creencias"?  ¿Por qué se les repudia y se les hace al vacío a quienes desobedecen las normas de la confesión religiosa?  ¿Puede, el miedo a ser repudiado por familiares y amigos, hacernos pasar por el tubo y negarnos a aceptar un tratamiento médico con transfusiones sanguíneas para nosotros mismos o nuestros hijos? https://picasaweb.google.com/formerwitness/CENTRODEDOCUMENTACIONPERMANENTESOBRELAEXPULSIONENLOSTESTIGOSDEJEHOVA#

Tenemos la respuesta:



http://johnhenrykurtz.blogspot.com.es/2011/06/los-testigos-de-jehova-y-las.html
http://johnhenrykurtz.blogspot.com.es/2010/08/quien-redacta-la-respuestas-medicas-de.html
http://johnhenrykurtz.blogspot.com.es/2009/09/es-responsable-el-cuerpo-gobernante-de.html