miércoles, 6 de julio de 2011

El fin del mundo está a las puertas..., ¡queremos más dinero!

Nízam (el Ojo que todo lo ve)

¡El fin del mundo está a las puertas...!



Estimados camaradas víctimas de la opacidad financiera:

El fin del mundo está a las puertas.  Está tan cerca, que no puede estarlo más..., según los pedigüeños sin fronteras.  ¿Y, mientras tanto, qué?  No nos podemos dormir en los laureles.  Tenemos una obra importante que hacer: buscarnos empleos donde estemos pocas horas para dedicarnos cuanto más mejor a distribuir las publicaciones de la confesión religiosa..., ¡sin olvidarnos de pedir el donativo en metálico correspondiente!  Y, otra cosa no menos importante y relacionada en perfecta simbiosis con lo anterior: echar dinero en la alcancía del Salón del Reino para  que  --en otras cosas--  a los jerarcas no les falte un buen comer ni un mejor beber.  ¡Otra cosa bien diferente es si tu familia disfruta de las comodidades que tienen en el Betel de España..., por ejemplo!

¿Cómo se logra que al Governing Body Bank no le falte el parné que necesitan?  Pues pidiendo.  Pidiendo por todo lo imaginable y lo inimaginable..., ¡y asegurándose los ingresos!  Así, si alguien como Ojo Bereano, o como cualquier agente Watch viene diciéndonos que él no echa dinero para estos menesteres..., ¡la Organización tiene previsto estos inconvenientes!

Nízam, el Ojo que todo lo ve, nos deleita con la nueva circular donde la Sociedad nos apreta un poco más las tuercas económicamente.  Básicamente, el Governing Body Bank nos pide 4,30 euros por cabeza (en España) anualmente.  Si contamos que en este país somos unos 109.000 publicadores.  La suma que aportamos todos los pardillos ibéricos es de 483.000 euros anualmente durante los próximos cinco años.  Al final de los cinco años: 2.415.000 euros..., ¡con esa cantidad un servidor se retiraba a esperar el fin de mundo watchtoweriano tumbado en una hamaca!

¿Cuántos vehículos se contratan?  No dicen nada en la carta.  ¿Cuánto cuesta el leasing por vehículo y en total?  Nada de nada..., no sueltan prenda.  ¿Por qué será que con la confesión religiosa todo es opacidad financiera...?  ¿Cumple profecía bíblica la opacidad financiera de la entidad religiosa?  ¿Sería esta la marca por la que se identificaría a los cristianos verdaderos en este tiempo del fin?

¿Y qué pasa si ahora viene un Ojo Bereano con la milonga de que él no echa dinero para ese menester...?  El Cuerpo Gobernante lo tiene todo previsto:
Se recomienda que la congregación haga la donación y los que puedan colaboren con los gastos.
Sí, hermanos en la fe: "cada congregación que mande el dinero que le corresponde..., y que luego se busque la vida para cobrárselo a los hermanos.  Y, si si alguno se resiste, ¡se le manda el Cobrador de Frac!  Pero nosotros queremos asegurarnos el dinero.  Luego, cómo tú te las ingenies para conseguirlo, es asunto tuyo".

Lo que me parte el corazón, es el sistema de ayuda a las familias sin ingresos que hay dentro del colectivo de los testigos de Jehová en España:
Ante todo, y particularmente al considerar la crisis económica mundial, que afecta también a muchos de nuestros hermanos, queremos expresaros nuestro profundo agradecimiento por el apoyo que habéis dado a este programa desde su instauración.
¿Así que la crisis económica afecta a muchos de nuestros hermanos?  ¿Y?  ¿Algún plan de ayuda?  ¿Algún fondo de ayuda?  ¿Algo de ayuda...?  ¿Tienen que seguir yendo a Cáritas en busca de ayuda para a ellos y sus familias?  Entre otros pasajes bíblicos, recuerdo el de Santiago 2: 15-17, donde dice:  "Si un hermano o una hermana están en estado de desnudez y carecen del alimento suficiente para el día,  y sin embargo alguno de entre ustedes les dice: “Vayan en paz, manténganse calientes y bien alimentados”, pero ustedes no les dan las cosas necesarias para [su] cuerpo, ¿de qué provecho es? Así, también, la fe, si no tiene obras, está muerta en sí misma".


El movimiento se demuestra andando: estamos esperando algún movimiento vuestro a favor de todos aquellos de entre nosotros que estamos desempleados.  ¡Menos preocuparse de recoger dinero para coches y más para ayudar a las personas!

Mi opción personal es no aportar ni un céntimo de euro a la confesión religiosa, mientras no monte un fondo de ayuda a las familias donde todos sus miembros están desempleados.

Por último, acabáis de la mejor manera posible:
Nos sentimos muy unidos a vosotros...
¿A nosotros, o a nuestro dinero?  ¡Ja, ja, ja!  ¡Menuda cara más dura!

P.D.:
Nuestro hermano Nízam, ha escrito un comentario clave en este asunto que no se menciona en la carta:
Cantidad de S.Viajantes en España:
75 circuitos y 7 distritos.


9 de julio de 2011 06:30