lunes, 4 de julio de 2011

La generación de 1914: otro timo watchtoweriano

Toni (el Marquesito)

¡Despertad! 22 de octubre de 1984, página 7, P.V.P.: 30 Ptas



¡Despertad! 22 de noviembre de 1984, página 32, P.V.P. 30 Ptas
http://www.jwstudies.com/2010_change_to_generations.pdf

Estimados camaradas que habéis sido timados una y otra vez:

Un colaborador apóstata de Santander (concretamente del barrio El Sardinero), Tony --el Marquesito--, en sus noches de desvelo, se dedica a peinar la literatura teocrática en busca de material informativo que sea edificante para la casa de la fe.  Ha dado con esta joya escondida, pero escrita con toda la intención del mundo en su día, por parte del Cuerpo Gobernante.  "¿Jugamos a adivinar el fin del mundo?", a eso se ha dedicado la Watchtower desde su fundación.  Os animo a que echéis un vistazo al enlace superior y podáis leer citas de la confesión religiosa sobre ese año y la "generación" que pudo ver y asimilar los acontecimientos mundiales que vinieron con el estallido de la Primera Guerra Mundial.  A diferencia de los agentes Watch, nosotros documentamos lo que decimos: la demagogia y los embustes se los dejamos a ellos que siempre están interesados en desdecir lo que nuestros ojos leen en sus publicaciones.  ¡Muchas gracias, Tony, por todos tus desvelos a favor de tus hermanos!

Corresponde a uno de los B.O.E. de la confesión religiosa, la revista ¡Despertad! del 22 de octubre de 1984, página 7.  Contiene un gráfico poblacional de  lo más interesante: se indica que en el año 1980 había sólo un 15% de personas vivas de la generación de 1914.  Desde 1980, han transcurrido 31 años.  Hemos de contar que los fallecimientos de éstas personas es algo exponencial.  Según las interpretaciones interesadas de la confesión religiosa, esa generación de personas  --antes de morir--  deberían haber visto el fin del mundo.  ¿Qué ha pasado?  Al Cuerpo Gobernante nada, pues todas estas décadas han estado viviendo a cuerpo de rey con las donaciones y el producto de las ventas de sus publicaciones.  ¿A todos lo que confiamos en ellos...?  ¡Pues un chasco monumental!  Nos prometieron una parcela en el Nuevo Orden de Watchtowerlandia, en eterna juventud..., ¡y la única condición es que hiciésemos de vendedores de sus publicaciones sin nosotros cobrar un duro y que renunciásemos a nuestro futuro académico y, por consiguiente laboral!

Interesante es también el cupón publicitario de venta del producto que aparece en la ¡Despertad! del 22 de noviembre de 1984, página 32.  Los tunantes de turno, como no se atrevían a vender lo que siempre nos habían vendido de que: "Millones que ahora viven nunca morirán", en una jugada propia de trileros, nos cambian el vocablo millones por el de muchos.  ¡Ni ellos mismos se creían sus propias profecías! http://es.wikipedia.org/wiki/Millones_que_ahora_viven_no_morir%C3%A1n_jam%C3%A1s

Del cupón publicitario, también me llama la atención que la suscripción a sendas revistas costaba 1.200 pesetas de la época.  ¿Cuál era el salario mínimo interprofesional en España en ese año?:
1. Trabajadores desde dieciocho años: 1.158 pesetas/día o 34.740 pesetas/mes 
2. Trabajadores de diecisiete años: 710 pesetas/día o 21.300 pesetas/mes
3.Trabajadores hasta diecisiete años: 448 pesetas/día o 13.440 pesetas/mes  
http://www.boe.es/aeboe/consultas/bases_datos/doc.php?id=BOE-A-1983-34296
¿La verdad bíblica se puede vender?  Pues sí.  ¿Y, aquello de: "recibieron gratis, den gratis"?  O, ¿"porque no somos vendedores ambulantes de la Palabra de Dios"?  ¡Pelillos a la mar!

¡Qué buenos réditos da el meter el miedo en el cuerpo con lo del fin del mundo...!  ¡Unos pocos viviendo del miedo de unos muchos!  Y la historia se repite, y se repite..., y se repite.

Cuerpo Gobernante: ni podemos ni queremos olvidar.