lunes, 13 de diciembre de 2010

Betel: La Casa de Dios en España, ¿se venderá, sí o no?


http://www.extj.com/showthread.php?17616-Has-sido-betelita-o-precursor-especial-Pregunta-a-Betel-Qu-hay-de-lo-mo

http://johnhenrykurtz.blogspot.com/2010/02/has-sido-betelita-o-precursor-especial.html


"Todo en Betel es secreto
y es secreto tan certero
que nadie sabe al respecto
qué se hace con el dinero".

Tejota (orfebre de la palabra)


Estimados camaradas esquilmados por la Orden del Voto de Pobreza y el Santo Pedir:

Nuestro compañero en el páramo Ajalvireño, nos ofrece una vista insólita de la Casa de Dios en España.  El Topo Ajalvireño, ha tenido la gentileza de compartir esta fotografía histórica  del Betel de España antes de que comenzasen las obras que harían de ella un magnífico  --y caro--  complejo residencial y fabril.

Durante los dos últimos años, venimos "profetizando" que se está preparando su desalojo y venta al mejor postor y de espaldas a los publicadores ibéricos que somos los que hemos puesto el dinero para la: compra del complejo tal y como se observa en la fotografía, su reconstrucción infinita al estilo de la Sagrada Familia de Gaudí y el mantenimiento y gastos que genera el personal que trabaja y reside allí.

Según testimonios de trabajadores del complejo, el objetivo próximo es su venta y la construcción o alquiler de una Casa Betel mucho más pequeña en la piel de toro.

A todos los que sean despedidos  -con una mano delante y otra detrás--, desde la Resistencia Apóstata, les aconsejamos que se pongan en contacto inmediatamente con un despacho de abogados laboralistas para defender sus derechos y poder cobrar la cantidad correspondiente que les pertenece por mes trabajado.  Sí, hermanos, lo hemos dicho bien  por mes trabajado, y no por año trabajado.  Si los despedidos son un matrimonio, entonces habrá que multiplicar por los meses que sumen los dos trabajadores betelitas.

No es lo mismo irse con un taparrabos y una palmadita en la espalda, después de 10, 20 ó 30 años en el tiempo completo, que con. 30.000, 40.000, 60.000 euros..., ¡o lo que estime oportuno el juez de lo social, que puede ser mucho más que esto!  Pero, avisamos, lo primero sería ponerse en contacto con un buen abogado laboralista.

¡El que avisa no es traidor!