miércoles, 21 de julio de 2010

¿Es legítimo estudiar con los que han sido expulsados por los testigos de Jehová?

El Cuco (anciano contrito y arrepentido)












Boletín mensual de la confesión religiosa (para consumo interno)

Estimados camaradas que queréis leer con vuestros ojos la verdad verdadera:

En este blog, no ofrecemos demagogia barata para párvulos, sino, que documentamos la verdad para que cada cual pueda leerla y sacar sus conclusiones..., ¡sin trampa ni cartón! No somos como la Watchtower, nosotros no sacamos frases fuera de contexto. Tampoco os pedimos dinero, ¡cosa que sí hace el Cuerpo Gobernante! ¿Alguien da más por menos?

El Cuco, ha salido de su madriguera y nos deleita la vista con este nuevo documento. Le han hecho mucho daño: toda una vida engañado, trabajando gratis para unos vividores. Unos pocos se llevan el dinero sin ofrecer auditoría alguna, mientras unos muchos arrimamos el hombro..., ¡qué ejemplo de hermandad cristiana! Yo también quiero vivir sin pegar un palo al agua..., en el nombre de Dios.

Este boletín mensual de la confesión del notorio arragio y olé, nos trae a colación una pregunta interesante y la correspondiente directriz de la confesión a todos sus afiliados. La pregunta es la siguiente: ¿Es correcto estudiar o asociarse con expulsados? En román paladino, ¿puedo juntarme con una persona que ha sido expulsada de la confesión de los testigos de Jehová, o que ha decidido abandonar esta religión, para estudiar la Biblia o asociarme socialmente con ésta? Traducida la pregunta, ahora nos toca comentar el texto de la respuesta divinamente inspirada a los integristas.

En esto son meridianamente claros: "Hay reglas para el gobierno de la conducta de los miembros de la 'casa de Dios' que todos deben obedecer". ¿Alguna duda? ¡Está clarísimo! En esta confesión religiosa tiene reglas que todos deben obedecer, sin cuestionar. ¡Aquí, se quitan la máscara de que cada cual actúa según su conciencia personal! Sin querer, dicen la verdad por una sola vez.

Ahora especifican la norma a obedecer por todos los miembros de la confesión: La acción de expulsar a un individuo realmente constituye una expulsión de la "hermandad" y a los miembros de la congregación se les manda que "cesen de mezclarse en la compañía de cualquiera que llamándose hermano" sea pecador deliberado. Más claro imposible. A los miembros de la congregación se les manda, no se les sugiere, no se les aconseja..., ¡se les ordena hacer el vacío a los disidentes!

Y, por si alguien es algo torpe de entendederas, lo sintetizan: Así que, en vista de este consejo, no sería apropiado conducir un estudio bíblico ni asociarse con un expulsado. (Véase el libro Organizados páginas 168-171) Se acabó lo que se daba; ni estudiar con ellos ni relacionarse con ellos. Están apestados y nos tenemos que apartar como si de leprosos se tratase. Esas son los directrices escritas por la confesión religiosa una y otra vez --incansablemente-- con cierta periodicidad. Una manera clara de meter el miedo en el cuerpo a todo el rebaño, con una consigna clara: El que se mueva, está muerto socialmente.

Sería interesante enviar esta información a diferentes instancias oficiales para que puedan conocer el protocolo que siguen los testigos de Jehová con quienes son expulsados de su confesión religiosa o deciden abandonarla libremente. ¿Te apuntas?

José Mª. Contreras Mazarío. Director General de Relaciones con las Confesiones, registro.religiosas@mjusticia.es

Fundación Pluralismo y Convivencia (Don José Manuel López
Rodriguez) ofundacion@pluralismoyconvivencia.es

Defensor del Pueblo registro@defensordelpueblo.es

Congreso de los Diputado

Secretaría General del Senado sgral@senado.es

Tribunal Constitucional buzon@tribunalconstitucional.es