domingo, 24 de enero de 2010

Un histórico paso..., ¿hacia dónde?

Clara Campoamor (colaboradora apóstata free lance)


¡Despertad! 22 de diciembre de 1972, página 24, PVP: 4 pesetas por ejemplar


Estimados camaradas llevados al huerto en innumerables ocasiones:

En plena cuesta de enero y cuando la mayoría con la esperanza terrenal nos apretamos el cinturón hasta no encontrar más agujeros en el cinturón..., los espabilados de la esperanza celestial hacen el agosto. Es muy sencillo; nosotros ponemos el parné y los otros se lo gastan..., ¡porque el fin del mundo está a las puertas!

Nuestra compañera, Clara Campoamor, en uno de los descuidos del viajante de turno, hurga en la biblioteca teocrática familiar y descubre esta preciosa joya histórica, ¡qué tiempos! ¡Qué de fe había en la otrora reserva espiritual de occidente! ¡Qué de dinero donábamos para la causa! Ahora, como nos falta la fe para seguir donando dinero para que vivan a cuerpo de rey los pedigüeños sin fronteras, están haciendo caja vendiendo las joyas de la abuela..., ¡nos dejan sin la herencia! Más que eso, por no dejarnos, ¡no nos dejan ni la legítima!

En fin, Clara, nos acerca este documento histórico, de uno de los dos BOE que editan los testigos de Jehová; ¡Despertad! 22 de diciembre de 1972, página 24 (en aquellos tiempos se vendía esta revista de casa en casa por su precio de 4 pesetas de la época). ¿De qué trata tan insigne artículo? De la parafernalia y romería que rodeó la inauguración de la primera Casa Betel en España, en la calle Pardo 65, en Barcelona. Antes de pasar a diseccionar el documento, no podemos olvidarnos de agradecer el insigne esfuerzo de nuestra compañera..., ¡algún día tu marido también entenderá el asunto y se unirá a nuestra causa!

Tenemos el testimonio de un lugareño, el Tuti, que nos relata lo siguiente: "En aquellos años, las propiedades de la Sociedad en Barcelona, constaban del edificio de la calle Pardo donde estaban las oficinas y las habitaciones de los jerarcas (además de un Salón del Reino durante algunos años), un almacén con viviendas en la calle Manuel Sancho y diferentes pisos de viviendas que se compraron para alojar a los betelitas que no cabían en la calle Pardo. Aquello valía una pasta". ¡Gracias Tuti por el informe, escueto, pero detallado!

El tema del artículo es iluminador: "Un histórico paso adelante en España". Una pregunta apóstata; si la inauguración de una Casa Betel en España era un paso adelante, ¿cómo debemos considerar la venta de la Casa Betel..., también como un paso adelante? Parece que todo lo que hace y decide el Governing Body Bank con nuestro dinero es un paso adelante, tanto si compra como si vende, ¡eso sí, sin presentar un balance financiero de nada, que la transparencia económica es cosa del Diablo y sus secuaces!

Se preparó la inauguración-botadura del edificio para el 2 de junio de 1972, como no podía ser de otra manera, invitaron al presidente de la Sociedad Watch Tower, N.H.Knorr --el legítimo dueño, ya que todo estaba escriturado a nombre de dicha Sociedad-- para que arengara a las masas de pardillos integrales ibéricos. Aunque los pedigüeños, prefieren escribir: "En vista que el presidente de la Sociedad Watch Tower estaba haciendo planes para visitar España, los testigos le pidieron que hablara en la dedicación del nuevo edificio". ¡Ja, ja, ja! Vamos, como el no quiere la cosa; "como pasaba por aquí, pues me invito a comer". ¿Qué "testigos" fueron esos que pidieron que hablara? ¿Se hizo una encuesta o votación para conocer la opinión de los testigos de Jehová en España al respecto? Ves, Juan Cintrón, lo de las ambigüedades no lo inventaste tú. Pero, vamos a ver, ¡cómo vamos a invitar nosotros al dueño del inmueble...! Será al revés, él nos invitó a nosotros a estar presente en la inauguración de un edificio de su propiedad, ¿no?

El Maestro decía que todos debíamos ser hermanos, pero Knorr decía todos eramos primos. El presidente, siempre viajaba en primera clase, compraba dos billetes de avión para que nadie se sentase a su lado, o sea, ocupaba dos butacas..., ¡manda huevos! Con pólvora ajena cualquiera tira, nosotros pagábamos todo, ¡claro! Un tío acostumbrado al buen vivir..., ¡un comodón de tomo y lomo! ¿Cuánto nos costó la visita del presidente y su séquito a los españolitos? Las cifras económicas nunca se comparten..., ¡el dinero es cosa del Diablo! ¡A lo mejor lo sabe TH!

¿Qué podía decirnos de interés el currante del presidente?: "presidente de la Sociedad señaló que Jehová no solo maniobra a su pueblo sino que es un gran maniobrador de naciones. Él maniobró las cosas de manera que no muriera su obra en España". ¿Así que, el que te hagas con la propiedad de un edificio en España con nuestro dinero y lo escritures a tu nombre..., es obra de Dios, no? Yo a eso lo llamo vender humo y darnos el timo de la estampita: "os doy el paraíso por vuestro dinero". ¡Je, je, je! ¡Menuda cara de mármol tenía el de las sopas Knorr!

Los adláteres, organizaron una reunión al día siguiente en la Plaza de Toros, donde el vividor arengó a una tropa de 13.356 pardillos integrales, ¿qué dijo esta vez? El tema del discurso, fue: "Una casa para la instrucción espiritual". Añadió, que el edificio era: "un lugar de adoración para el cristiano verdadero, el lugar básico de adoración para la familia (Betel)". ¿Así que un lugar 'básico' de adoración para el cristianismo verdadero..., se puede vender por 30 piezas de plata?

El clímax del cachondeo por parte del presidente, vino cuando dijo aquel histórico: "¡Hasta la vista!", pringaos, que encima que me habéis pagado todo y habéis escriturado la propiedad a mi nombre, ¡encima se os escapan las lágrimas mientras con la pañolada blanca me despedís como si del mismo José Tomás se tratara..., hay que ser primos! ¡Menuda faena he hecho en España, me voy a partir el pecho cuando lo cuente en Brooklyn! Me río yo de la película de Berlanga: ¡Bienvenido Mr. Marshall!, esto es a la inversa. Soy el genio del timo del tocomocho.

Bueno, ¿qué fue de todas aquellas propiedades de la provincia catalana? Se vendieron. ¿Por cuánto? Al día de hoy es su secreto sin desclasificar. ¿Adónde fue a parar el dinero? Secreto, secreto. ¿Se hubieran violado principios bíblicos si se hubiese informado a los que pusieron el dinero para la compra sobre cuánto se recaudó con la venta de los inmuebles? Parece que la transparencia económica y el cristianismo verdadero son cosas antagónicas..., ¿alguien lo puede explicar?