miércoles, 5 de agosto de 2009

¿Dónde está enterrado Joseph F. Rutherford?

El camarada elder-schmelder




La chabola donde vivía Joseph Franklin Rutherford, 2º presidente de la Watch Tower





http://www.archive.org/stream/1942ConsolationOnBethSarim/27May_1942_Consolation#page/n0/mode/1up

http://www.jehovahs-witness.net/watchtower/scandals/179713/1/Rutherfords-Burial

http://www.jwfacts.com/watchtower/bethsarim.php

Estimados camaradas esquilmados por los pedigüeños con la esperanza celestial:

El compañero, elder-schmelder, en foro (en inglés) del enlace superior, nos informa a toda la hermandad apóstata de un suceso del que no estamos informados los pardillos de los publicadores de congregación..., ¡a nosotros, poca información y mucho pedirnos dinero! En su comentario, hace referencia al entierro del segundo Presidente de la Sociedad Watchtower --o lo que es lo mismo, de los testigos de Jehová--. Tendremos ocasión de ver el 'embolao' que organizan éstos indocumentados de turno cuando intentan andar por estos mundos de Dios a su bola y dictando sus leyes como los representantes del Altísimo que dicen que son. Lo más sencillo, lo convierten en tema para una película de cine.

La verdad, la tumba de Russell, siempre llamó la atención por aquello de la pirámide de piedra sobre su sepulcro. Así y todo, uno esperaría algo más impresionante para el megalómono alcohólico, Joseph Franklin Rutherford..., ¡lo tenía todo preparado, pero, al igual que sus profecías..., todo le falló! ¡Mirad si el tío fallaba que, en 1920, escribió el libro: Millones que ahora viven, no morirán jamás! ¿Cuántas de aquellas personas que pudieron escuchar sus disertaciones están vivas hoy? ¡Qué poco cuesta hablar y vivir como reyes con las donaciones económicas de los ingénuos!

Bueno, primero de todo, leeremos el comentario que hace el cofrade elder-schmelder al respecto:

La fuente - http://www.jwfacts.com/watchtower/bethsarim.php

"Rutherford deseaba ser enterrado, bien en Beth-Sarim o en Beth-Shan. Después de fallecer Rutherford, Knorr y la Sociedad Watchtower recurrieron a los tribunales con el fin de conseguir la autorización para enterrar a Rutherford en Beth-Sharim. Como está documentado en la publicación Consolation del 24 de mayo de 1942, esto estaba motivado por la extravagante creencia de la vuelta del "Rey del Este" y la necesidad de estar encarado hacia "la salida del sol" en el momento de su regreso. Knorr, perdió el caso, pero, con esta acción logró posponer el entierro de Rutherford durante tres meses y medio".

¿Tienen estos tres meses y medio alguna relación con los tres días y medio que paso en el sepulcro antes de ser resucitado?

Fin del comentario.

Otro contertulio, Black Sheep, añadía sobre esto: "Pienso que Farkel está en lo cierto sobre lo de Knorr y Franz. Según una fuente de información, el caballero que le compró la propiedad de Beth-Sarim a la Sociedad Watchtower a últimos de los años cuarenta del siglo pasado, le dijo a esta fuente que cuando compró la casa los directivos de la Sociedad Watchtower le confesaron que Rutherford estaba enterrado bajo el suelo del reciente garaje que se había construido. Cuando le preguntaron al propietario si sabía dónde concretamente estaba enterrado Rutherford (hay que recordar que hubo una agria polémica entre los directivos de la Sociedad Watchtower y las autoridades municipales de San Diego sobre el enterramiento de Rutherford en la propiedad), el propietario contestó: "Está usted encima de él". En ese momento, él estaba de pie sobre el pavimento de hormigón del garaje. No me extrañaría esto, pues ha sido el modus operandi de la Sociedad cuando ha podido hacer caso omiso de las leyes del César.

AlanF.

http://www.jehovahs-witness.net/jw/friends/6160/1/Eight-questions-about-Nathan-Knorr

Y, finalizamos con otro testimonio al respecto, el de RR, que dice:

"Hablé con un testigo de Jehová que había tratado este asunto con Fred Franz, admitió que Franz reconoció que Rutherford había sido enterrado en la propiedad. Pero, me advirtió que, si alguna vez yo revelaba esto, él lo negaría y que me andara con cuidado".

Esto parece una historia de los templarios, en busca del Santo Grial: que si un presidente enterrado bajo una pirámide con símbolos masónicos, el otro enterrado quién sabe dónde..., todo misterio. ¿No podemos ser normales? ¿Para ser masón, tienes que ser tan rebuscado?

Para finalizar, echaremos un vistazo al vocabulario y la terminología watchtoweriana de la época..., analizar nuestra historia nos puede iluminar sobre quiénes manejan hoy el hilo de nuestras vidas testiguiles. Unos párrafos de la revista Consolation, nos despertará del sueño inducido por el Governing Body Bank:

El título del artículo es, cuanto menos, apocalíptico: "Las autoridades municipales de San Diego se posicionan en contra de los Príncipes de la Nueva Tierra". ¡Anda, échales de comer a parte a éstos visionarios que sueñan con el cielo mientras viven en la tierra como príncipes!

"Antes de su muerte, el Juez Rutherford, expresó su última voluntad de que su cuerpo fuese enterrado en la propiedad de San Diego (Beth-Sarim), en California, mostrando así su plena confianza en la vuelta de los Príncipes de la Nueva Tierra. De hecho, la casa de Beth-Sarim se edificó con el propósito de que éstos príncipes la ocuparan. El 14 de marzo, dos meses después de haber recibido su recompensa (su fallecimiento) el 8 de enero, la Comisión Municipal del Condado de San Diego desestimó que en nungún lugar de la propiedad pudiesen descansar las huesos del difunto". Una vez más, el visionario, el profeta, el iluminado, el representante de Dios en la tierra, el bebedor empedernido del mejor whisky..., falló en sus predicciones y deseos..., ¡era su sino!

La Sociedad se quejaba así de la negativa municipal de que fuese enterrado en la propiedad: "¿Cómo los huesos de un hombre, enterrado sin ningún monumento o con el, en el centro de una propiedad de unos 404.700 metros cuadrados, a unos 800 metros de la casa más cercana, podría molestar a alguien?". Las autoridades municipales, en la persona de V.F.W., adujo la siguiente razón para la negativa: "El Juez Rutherford durante toda su vida enseñó la intolerancia, y así, como una manifestación de nuestra tolerancia, no deseamos que sea enterrado ahí".

La Sociedad Watchtower y su despacho de abogados, recurrieron tanto a autoridades locales como estatales: el director estatal de salud pública, el fiscal general del estado, incluso se dirigieron a la oficina del gobernador. Al final nada de nada, se quejaban los ungidos de que las autoridades mundanas se hubiesen vengado de tan insigne hombre..., en los huesos sin vida de su cuerpo. De manera que, no era muy querido ni apreciado el absolutista Rutherford que --en vida-- había llamado rameras e hijos delo Diablo a todas estas personas que no comulgaban con sus extrambóticas ideas. ¡En la hora de su muerte, le dieron de su propio jarabe..., jarabe de palo!

"El juez estaba convencidísimo que los hombres fieles que menciona Hebreos capítulo 11 resucitarían en Beth-Sarim (edificada por la Watch Tower Bible and Tract Society con este propósito), de ahí el nombre en hebreo Casa de los Príncipes. Como comprendió que posiblemente moriría antes de ver semejante acontecimiento, el quiso que sus huesos descansasen en esa propiedad". ¡No tenía fe el amigo! ¡No tenía afán de protagonismo el tío! Quería ser el primero, estar en primera fila..., aún estando muerto. ¡Anda que le ibas a quitar tú algo a éste espabilado! Éste, por no darte, no te daba ni un soplo en un ojo.

Para ajustarse a la normativa municipal, se consiguió una parcela de terreno a unos 900 metros de la casa, alejada de la vista de la gente, a la que se denominó Beth-Sarim Rest. Pero, las autoridades municipales no se tragaron el camelo, y exigieron como condición indispensable para dar el permiso de enterramiento, que la parcela operase como un cementerio más del condado. O sea, que les chafaron la guitarra, querían hacer de la tumba de Rutherford algo especial y centro de peregrinación testiguil, en un sitio apartado y exclusivo..., ¡pero también fallaron en estas previsiones!

Aquello era un escándalo. Cuando la tumba ya estaba edificada y escavada, entraron unos que profanaron todo aquello, causando unos daños que tuvieron que denunciar a la policía. La gente que pasaba por delante de la casa, les insultaban con epítetos de toda clase. Se llegó a escuchar dentro de la casa, cómo gritaban desde la calle: "¿Cuánto tiempo vais a tener al fiambre en el hielo?". Bueno, una historia interminable que nunca nos contó a las generaciones que vendríamos despues, nuestra madre..., la Watchtower. Pero la historia está para estudiarla y aprender de ella. Aquellos testigos de Jehová que contribuyeron con todo su corazón, poco se imaginaban ellos que el que de verdad estaba viviendo como un príncipe en esa Casa de los Príncipes, era el presidente de la Sociedad, J.F. Rutherford. Un servidor le hubiese escrito de epitafio en la lápida --en caso de que la hubiese tenido--: "Que me quiten lo 'bailao' y lo bebido".

Pero, a lo que íbamos, lo más curioso de todo es que, el artículo no menciona que finalmente fuese enterrado en el cementerio Rutherford, no se dice dónde lo enterraron..., ¡manda huevos!

Menos mal que el que compró la propiedad, sí que lo supo. No decía:"tengo un muerto en el armario", sino, "tengo un fiambre en el garaje".

Después de leer esto, uno se queda que si le pinchan..., no sale sangre.

P.D.:

Habrá una segunda parte sobre el entierro de Rutherford, el tema da para más.