viernes, 7 de agosto de 2009

Fundamentalismo religioso: una muerte más..., suma y sigue

¿Hasta cuándo?

http://www.theaustralian.news.com.au/story/0,25197,25891287-12377,00.html

http://www.geocities.com/Athens/Delphi/1524/

Estimados camaradas víctimas de los innombrables:

La sangría humana, suma y sigue, en virtud de una teología hogareña y con fecha de caducidad como si de un producto lácteo se tratase. Amparándose en una mal entendida "libertad religiosa", el fundamentalismo talibanesco watchtoweriano, como conquista social, lograr llevar la muerte a un hogar más..., ¡qué gran proeza la del Cuerpo Gobernante!

Esta vez, le ha tocado la china, a un australiano. Ha muerto, cumpliendo los compromisos con su confesión religiosa..., ¡hay contratos en los que la letra pequeña es letal! Pero, vayamos con la noticia, según aparece en el enlace superior:

UN PACIENTE EN ESTADO GRAVE SE LE CONCEDE SU DERECHO A REHUSAR UN TRATAMIENTO

6 de agosto de 2009
Por: Australian Associated Press

A un hombre en estado grave se le concede el derecho a rehusar un tratamiento médico que podía salvarle la vida, fundamentándose en sus creencias religiosas.

El hombre, ya en los 70, al cual se le identifica como el "Sr. A", ingresó en urgencias del hospital ya inconsciente, en el Hunter and New England Area Health Service, el pasado 1 de julio. Sufría una septicemia y fallo respiratorio.

A pesar de recibir tratamiento, derivó en fallo renal y, a partir del 14 de julio se le mantenía vivo por medio de ventilación mecánica y diálisis.

Ese día, apareció el documento rellenado y firmado por el Sr. A el 19 de agosto de 2008, en el que indicaba su deseo de que no se le realizase la diálisis.

El hospital recurrió al Tribunal Supremo de Nueva Gales del Sur para asegurarse de que el rehusar este tratamiento médico era legal.

Hoy, el juez Robert McDougall resolvió que las directrices médicas del Sr. A deberían respetarse "aún en el caso de que las consecuencias de esa postura... le llevara a su muerte".

En sus documentos, el Sr. A expresaba lo siguiente: "Como testigo de Jehová, me dirigo a mis tutores legales, para rehusar transfusiones de sangre completa, glóbulos rojos, glóbulos blancos, plaquetas o plasma sanguíneo, de modo que no se me suministren bajo ninguna circunstancia, aún cuando el personal médico lo vea imprescindible para salvar mi vida".

Un miembro de la congregación (de los testigos de Jehová) del Sr. A, que fue nombrado su tutor legal, al que llamaremos el Sr. T, aseguró que la diálisis era un tratamiento médico que su amigo no quería.

"(El Sr. A) era un hombre sencillo que llevaba una vida sin complicaciones. Sin embargo, él se mantuvo inflexible sobre cosas que no quería", mencionó el tribunal de Sidney.

El juez McDougall dijo que él no podía hacer una valoración si la posición de paciente estaba o no, en armonía con las creencias de los testigos de Jehová, si había o no una prohibición bíblica al respecto.

Añadió que, el Sr. A , como un adulto en sus cabales, tenía el derecho a escoger qué tratamientos médicos quería.

"Uno puede legítimamente rehusar un tratamiento médico sobre la base de: unas convicciones religiosas, morales o sociales, a pesar de que carezcan de un componente lógico", él expresaba en la sentencia.

"Pero, el hospital actuó correctamente al tomar los medidas oportunas para salvar su vida mientras obtenía la decisión judicial".

Fin del artículo.

En todo este escabroso tema, hay muchas preguntas que me vienen a la cabeza, pero una..., me tiene perplejo. Me explico: en el documento que llevaba el difunto, decía lo siguiente:"Como testigo de Jehová, me dirigo a mis tutores legales, para rehusar transfusiones de sangre completa, glóbulos rojos, glóbulos blancos, plaquetas o plasma sanguíneo...". ¿Cómo, pudo concluir el Sr. A --al leer la Biblia por su cuenta--, que ésta prohíbe específicamente la utilización de los: glóbulos rojos, glóbulos blancos, plaquetas y plasma sanguíneo como tratamiento médico? La sangre contiene otros muchos componentes sanguíneos, ¿porqué no se opuso también a estos el Sr. A? ¿Le enseño, su confesión religiosa, al Sr. A., cuáles componentes sanguíneos puede aceptar un testigo de Jehová y cuáles no puede aceptar? Si eso lo aprendió el Sr. A de su confesión religiosa, ¿hasta qué grado no es responsable esta confesión religiosa por lo que enseña a sus feligreses?

Hace unos días, en las noticias, apareció la muerte trágica de una persona en Sevilla --también testigo de Jehová-- que rehusó transfusiones de sangre, siguiendo las directrices de esta confesión religiosa..., ¿cuántas personas más deberán morir para que el estado haga algo? ¿Debemos, en aras de una libertad religiosa sin límites, permitir que tengamos mártires --como los niños de la portada de arriba-- o adultos que han sido abduccidos, por unos iluminados sin titulación académica que se conozca?

Desde esta página, seguiremos denunciando estos hechos.