jueves, 2 de abril de 2009

La Jane Doe testigo de Jehová

Senator Garrett W. Hagedorn Psychiatric Hospital (donde está hospitalizada)

Elba Leonor Diáz Socarras año 1994 (hermana TJ)

Año 2009









Brooklyn Subway Station (donde se la veía predicando)

http://www.eltiempo.com/mundo/euycanada/una-identidad-recuperada-tras-15-anos-en-el-anonimato-el-caso-de-colombiana-en-estados-unidos_4908208-1

http://villanueva-mia.blogspot.com/2009/03/elba-leonor-diaz-socarras.html

http://www.tribunahispanausa.com/detallesdelanoticia.php?noticia=5077

http://www.state.nj.us/humanservices/Press-2009/janedoe.htm

Estimados compañeros que una vez pusisteis fe ciega en nuestra Madre:

La noticia nos llega hoy desde los EE.UU., allí, una vez más, se produce la tragedia. Una predicadora incansable, testigo de Jehová, muy conocida por predicar en la estación de Metro de Brooklyn, recordada por mucha gente pero..., ¿olvidada por sus hermanos en la fe?

No obstante, antes de continuar con nuestros comentarios teocráticos y pertinentes, os dejaremos leer la noticia íntegra en estado puro..., ¡luego sacaremos nuestras conclusiones, como siempre! ¡Va por ustedes!:


eltiempo.com / mundo / eu - canadá

Una identidad recuperada tras 15 años en el anonimato, el caso de colombiana en Estados Unidos

Hace 6 años, cuando Eduardo Ojeda era un agente raso del Departamento de Servicios Humanos de Nueva Jersey le llegó un caso muy particular: el de en ese entonces desconocida Elba Leonor Díaz Socarrás.

Por esos días, una mujer de unos 68 años seguía sin poder ser identificada, 9 años después de haber sido ingresada al Hospital Siquiátrico Senator Garrett W. Hagedorn, en el condado de Hunterdon.

Había sido encontrada desorientada y algo amnésica el 2 de noviembre de 1994 en el Centro Comercial Woodbridge, al sur de Nueva Jersey. Según el expediente que llegó al escritorio de Ojeda, la mujer no podía decir su dirección, ni su nombre. Cuando fue encontrada estaba bien vestida, aseada, peinada y no tenía indicios de abuso físico.

Portaba una cartera, pero estaba vacía, sin ningún documento de identidad. "Era como si hubiera aparecido de la nada", dice Ojeda, quien no se imaginaba que ese caso, sin pista alguna, se iba a convertir en una constante en su carrera como investigador.

La semana pasada, se conoció que la señora, quien padece un estado avanzado de Alzheimer, se llama Elba Leonor Díaz Socarrás, el sábado cumplió 75 años y es original de la Guajira, Colombia. Tiene hermanos en Santa Marta y Cartagena y una hija con la que perdió contacto muchos años atrás. La resolución del enigma se debe en buena parte a la dedicación de Ojeda, un neoyorquino de 52 años y de padres puertorriqueños, quien aún hoy no puede explicar exactamente por qué lo conmovió tanto este caso.

"La comencé a visitar para ver si podía establecer alguna comunicación con ella, pero la señora no respondía, no captaba. Ni siquiera caminaba", dice el oficial sobre su primer encuentro con esta Jane Doe, el nombre que le adjudican en E.U. a las mujeres N.N.

En algún momento, la paciente dijo que su nombre era Elba Socarrás, pero una búsqueda en los archivos federales no arrojó ningún resultado positivo. "Miré sus facciones y deduje que era hispana... No del Caribe, sino más bien de Centro o Sudamérica", recuerda Ojeda.

Mientras trataba de descifrar el enigma, a Ojeda le parecía sospechoso que en casi 10 años nadie la hubiera buscado, ni la hubieran reportado como desaparecida. "Eso me llevó a deducir que las personas que la dejaron abandonada sin identificación querían deshacerse de ella".

Luego de más o menos un año sin ningún indicio, en el que Ojeda fue ascendido y trasladado, el caso fue archivado. Cinco años después, y por cosas del destino, el oficial, quien para entonces ya era teniente, recibió una llamada que lo puso nuevamente al frente del caso.

Era la trabajadora social del hospital donde estaba internada Elba. El tribunal que llevaba su caso estaba solicitando una actualización del mismo y quería saber si había alguna novedad. Era enero de 2008. "En ese momento, sabía que había agotado todas las avenidas investigativas y le dije que lo único que nos quedaba por hacer era ir a los medios de comunicación para ver si alguien de la comunidad la reconocía".

También decidió contactar a los consulados latinos en Nueva York, empezando por el colombiano y el venezolano, pero un cotejo de sus huellas no arrojó resultado alguno.

Tan pronto su historia empezó a aparecer en algunos medios locales, como el diario Star Ledger y La Prensa, empezaron a llegar las pistas de personas que la habían reconocido en la foto. Muchos eran ex vecinos o feligreses de una iglesia de Testigos de Jehová en Brooklyn a la que Elba había pertenecido.

Entre los informantes apareció una señora puertorriqueña que conoció a Elba cuando repartía folletos de los Testigos de Jehová en una estación de metro en Brooklyn. La señora no estaba interesada en la religión, porque practicaba firmemente su fe católica, pero estableció una amistad con ella, al punto de acogerla en su casa.

Las llamadas ayudaron a establecer que su nombre completo era Elba Leonor Díaz Socarrás, que tenía una hija de la que se había distanciado años antes de terminar en el hospital psiquiátrico y que era colombiana.

Con esta información, Ojeda volvió al consulado colombiano. Allí, María Catalina Colmenares, quien en ese momento era la cónsul de asistencia a connacionales, contactó a su vez al Departamento de Inmigración de Estados Unidos y ¡bingo!, su historial apareció en los archivos.

"El 22 de diciembre de 2008 nos enviaron el expediente, sus aplicaciones de visas, su otorgamiento de residencia (green card), fotocopias de sus pasaportes colombianos y por primera vez, una foto", recuerda Colmenares.

Legal en E.U.

Ese mismo día, la funcionaria colombiana llamó al teniente Ojeda. El expediente también decía que Elba había ingresado legalmente a E.U. en 1969, que había trabajado en fábricas de juguetes y confecciones y que había aportado al Seguro Social.

Estos últimos datos son clave, pues al confirmar que su estado es legal, tiene derecho a ser traslada a un hogar geriátrico con asistencia del gobierno. "Con un poquito de creatividad y recursividad logramos rectificar la vida de una persona, logramos que saliera de un lugar al que no pertenece (el hospital siquiátrico)", dice Colmenares.

En entrevistas con la policía, la hija dice que había asumido que su madre había regresado a Colombia y que por eso no la había buscado.

Según los informantes, que prefirieron permanecer anónimos, la relación entre las dos mujeres fue siempre conflictiva. La hija, de 36 años, ha declinado hablar con los medios de comunicación.

En este momento, Elba se encuentra en un estado avanzado de Alzheimer, no responde a sonidos, ni a voces, no habla, no contesta, no expresa ningún gesto. "El año pasado, en agosto o septiembre, algunos periodistas la visitaron y alguien le dijo en español 'déme la mano' y ella le dio la mano.

Fue la primera y única vez que la vi reaccionar", afirma Ojeda. Tras conocerse la noticia, algunos hermanos en Colombia se han pronunciado, pero por razones físicas y económicas no pueden ir a verla en E.U. En este momento se tramita su traslado a un centro geriátrico y la idea es que quede cerca de Nueva York para que sus conocidos de Brooklyn puedan visitarla.

"Yo también planeo seguir visitándola cuando tenga la oportunidad", dice el teniente Ojeda, para quien su mayor preocupación era que la anciana muriera en el anonimato. "Muchas noches no podía dormir pensando en que esta señora tenía que ser hija de alguien, madre de alguien, hermana de alguien. Tenía que tener una historia, una explicación", dice Ojeda.

Por eso asumió el caso como una encrucijada personal y si no lo hubiera podido resolver, el peso en su conciencia habría sido enorme. "Hace poco escuché decir a una persona que 'uno no encuentra la paz, hasta que no encuentra todas las piezas'. Yo sentía una necesidad de buscar las piezas de la vida de esta señora y rearmar este rompecabezas".

CLAUDIA SANDOVAL GÓMEZ
PARA EL TIEMPO
NUEVA YORK

Lo siguiente, es un anuncio en la radio, con el fin de intentar localizar familiares o amigos que pudieran identificar a la hermana Elba:

Radio Sucesos RCN programa radial dirigido por Juan Gossain dio cuenta de la historia de esta mujer que según lo dicho por el teniente Eduardo Ojeda quien busca a sus familiares desde hace 14 años; es oriunda de Villanueva (La Guajira). Según se informó apareció en un centro comercial el 2 de noviembre de 1994. Daba la impresión de ser cincuentona, hablaba solamente español y no recordaba su nombre ni donde vivía. Tenía una cartera vacía y no portaba identificación alguna. El personal del servicio de seguridad del centro comercial notó que tenía dos anillos, incluido uno de matrimonio. Estaba bien peinada y sus ropas estaban limpias. Catorce años después, nadie sabe nada de ella. La señora ha vivido desde entonces en hospitales psiquiátricos del estado de Nueva Jersey (Estados Unidos).

Su estado de salud es frágil. Tiene el mal de Alzheimer y está confinada a una cama en el Hospital Psiquiátrico Garrett Hagedorn del condado de Hunterdon. El departamento de Servicios Humanos de la policía está lanzando una nueva campaña para tratar de identificarla antes de que fallezca. "Todo ser humano tiene derecho a morir con su nombre", expresó el teniente Eduardo Ojeda, del departamento de Servicios Humanos. "Esta señora es un ser humano. Estoy seguro de que tiene algún familiar o amigo que nunca supo lo que pasó con ella. Tal vez tenga una hermana, una madre. Puede ser la abuela de alguien".

La mujer pasó por varias instituciones y reside actualmente en el centro de Hagedorn junto con otros 300 pacientes, en su mayoría ancianos, informó la directora del hospital Debra A. Smith. En el centro se la conoce como "Jane Doe", el nombre que se le da a las personas que no han sido identificadas. Su nombre real podría ser Elba, ya que en una oportunidad le dijo a un empleado que hablaba español que se llamaba "Elba Leonor Socarras", señaló Ojeda. En otra ocasión, dijo que era "Alba". Alguna vez mencionó a "Altagracia Álvarez" y se cree que puede tratarse de una persona que la conocía. La mujer dejó de hablar hace algún tiempo, según empleados del hospital. Come en el salón comedor y se pasa el resto del día en una habitación privada, con una vista a las colinas del Parque Estatal Spruce Run.

CUALQUIER INFORMACIÓN SOBRE SUS FAMILIARES COMUNICARSE CON RADIO SUCESOS RCN (rcnradio@rcnradio.com)

El testimonio de una mujer católica de buen corazón, fue vital para la identificación de la hermana Elba. La conocía de la predicación que efectuaba en la estación de Metro de Brooklyn..., ¡incluso la tuvo alojada en su casa! Se ve que en aquellos tiempos de "vendedora" de los productos WT, la hermana Elba lo pasaba. Desconocemos si la Sociedad, que se benefició de las contribuciones que recaudó mientras predicaba, ha formulado una solicitud al estado de Nueva Jersey, para que la hermana Elba sea atendida en el hogar Betel de Brooklyn y pueda morir en paz, rodedada por sus hermanos en la fe..., ¡en lugar de una institución mundada como este hospital psiquiátrico! ¡No quisiéramos que el mundo gobernado por Satanás, tenga más humanidad y amor que el Esclavo Fiel y Discreto de la religión verdadera!

Esta caso es la punta del iceberg. Existen multitud de ancianos y ancianas, dejados enteramente de la mano, abandonados en sus hogares, sin visitas de los hermanos de la congregación, sin llamadas telefónicas y sin ninguna ayuda práctica..., ¡esto sí caracteriza a los cristianos "verdaderos", los testigos de Jehová! ¿Cuántas residencias para ancianos tienen los testigos de Jehová? ¿Ninguna? ¿Y cómo es eso? ¿Qué hacen, entonces, con todo el dinero que recogen? ¿En qué lo funden? ¿Si abandonas a tus mayores..., tendrás la aprobación de Dios? ¡Menos demagogia watchtoweriana, menos paraíso a la carta, menos vida eterna a cambio de tus posesiones..., y más cuidar de las personas envejecidas que han dado todo por nuestra Madre, la Organización!

¡NO ECHEMOS NI UN EURO EN LA CAJA DE CONTRIBUCIONES DEL SALÓN DEL REINO, HASTA QUE CONSTRUYAN UNA RESIDENCIA PARA ANCIANOS!

ACCIÓN PARA EL POST:

Escribir unas líneas de consuelo, o una postal antes de que fallezca, a esta persona dejada de la mano de nuestra Madre, la Organización..., ¡como de costumbre!

Correo postal:
Sra. Elba Leonor Díaz Socarras
Senator Garrett W. Hagedorn Psychiatric Hospital
200 Sanatorium Rd.
Glen Gardner, NJ 08826
EE.UU.

Email: JDecker@DHS.State.NJ.US