jueves, 2 de abril de 2009

¿Qué dices sobre la herencia para los nietos? ¡Ja, ja, ja, ja!

Super Agente 86 (desde el otro lado)











La herencia de vuestros nietos, la queremos para nosotros




Estimados camaradas esquilmados por la Orden Ajalvireña del Notorio Arraigo y Olé:

Nuestro compañero, Super Agente 86, nos pasa este documento para que estemos al tanto de todas las maniobras llevadas a cabo por el "esclavo malo" durante estos últimos días, con el fin de hacerse con el patrimonio del pardillo del publicador ibérico y allende los mares. La carta a los ancianos, está fechada el 2 de julio de 1979.

El interés por el dinero y los bienes patrimoniales..., ¡no es de ahora! Viene desde su misma fundación. De cara al exterior y de boquilla, reniegan y maldicen al dinero, diciendo: "¡Es raíz de toda suerte de mal!". Sí, eso lo escuchamos en: los discursos públicos, en La Atalaya y en las asambleas, día sí y día también. Pero, no os dejéis embaucar por éstos personajes; con la boca escupen al dinero, pero, siempre tienen las manos bien abiertas para cogerlo y guardarlo en su cuenta corriente. Sin embargo, no podemos pasar por alto la gran labor que efectúa nuestro camarada, al suministrarnos este alimento espiritual, escrito bajo las directrices del Governing Body Bank. ¿Quién dijo aquello de: "de la abundancia del corazón habla la boca"? ¿Porqué será que el Esclavo Fiel y Discreto está siempre tan interesado por las contribuciones-donaciones-voluntarias..., y por nuestro patrimonio económico? ¿Puede tener la herencia celestial y, a la vez, anhelar nuestras herencias terrenales? ¡Uy, uy, uy..., qué malo soy!

Puede que algún incuato, pregunte: ¿Pero, si dejamos todo a la Sociedad, qué será de la herencia para nuestros nietos? ¡Vamos a ver, hermano pardillo! Aquí de lo que se trata es, no de tus hijos o tus nietos..., sino, del bienestar material del Cuerpo Gobernante y sus aledaños en las sucursales. ¿Qué es más importante, que tus nietos tengan la herencia..., o que la pueda dilapidar la Sociedad? ¿Vas a trabajar toda tu vida para dejar una herencia a tus hijos y nietos? ¿No será mejor dejar esa herencia a la Organización y, así, que los mandamases puedan vivir cómodamente? ¡Veámos! ¡Tú, publicador ingénuo! ¿Crees que los hermanos en Betel tienen la piscina climatizada o el jacuzzi..., para disfrutar de ello? ¡Ellos son de la Orden de Pobreza y del Santo Pedir! ¡Ellos hacen penitencia en el jacuzzi..., mientras tú tienes la inmensa fortuna de trabajar como un negro para subsistir! ¡No sabes el inmenso privilegio que tienes de poder comerte el pan con el sudor de tu frente..., y no como hacen ellos, que tienen que ir a la sauna o bañarse en la piscina climatizada para expiación de pecados y para calmar esa conciencia que les atormenta!

¡Olvídate de tus hijos y nietos! ¡Piensa en la Sociedad! ¡Piensa que si donas todos tus bienes al Governing Body Bank..., tendrás una parcela asegurada en el Nuevo Orden Watchtoweriano..., en Watchtowerland! ¿Qué es preferible, dejar la herencia de tus bienes a tus hijos y nietos..., o donarlo a la Sociedad y tener la vida eterna que ella promete a los donantes?

¡Despierta del sueño que induce los bienes terrenales! ¡Olvídate del poder engañoso de las riquezas..., y dónalas a la Sociedad! ¡Ella sabe cómo se deben emplear las riquezas económicas de los feligreses! ¡Mira lo que te promete la Sociedad: parcela en el Nuevo Orden, vida eterna y juventud eterna..., ¿y qué te pide a cambio? ¡Sólo la herencia de los bienes terrenales que corrompen nuestro virtuoso corazón!

¡Es mejor que espabilen tus hijos o tus nietos, quedándose sin herencia..., que el Guerpo Gobernante se vea obligado a tener que doblar el lomo y trabajar para comer!

¡No te olvides, pardillo integral! Desde aquí, siempre te daremos consejos gratuítos: ¡Nosotros sí que no hacemos colectas ni pedimos ninguna donación voluntaria! ¿Seremos el Esclavo Fiel y Discreto Auténtico..., los ultra apóstatas ibéricos y allende los mares?

¡CON VOSOTROS! ¡POR VOSOTROS! ¡CON LA VERDAD! ¡POR LA VERDAD!

ACCIÓN PARA EL POST:

Decidles a las abuelitas en las congregaciones que, la herencia, no la dejen a los vividores del Cuerpo Gobernante, sino, a sus legítimos herederos: los hijos y los nietos.