sábado, 2 de febrero de 2013

¿Es la muerte el final de todo? ¡Depende...!



     Estimados camaradas víctimas de los pseudoteólogos watchtowerianos:

     El cofrade Nízam (el Ojo que todo lo ve), nos informa y documenta puntualmente a la casa de la fe y de la fa.  Es el hombre más buscado por los agentes Watch..., ¡pero es invisible!  Sin embargo, nos nutre con las palabras del lenguaje puro de la verdad y nos permite leer el discurso especial que se dará en todas las congregaciones de todo el mundo después de la celebración Conmemoración de la muerte de Cristo el 26 de marzo de 2013.  http://www.extj.com/showthread.php?22358-El-discurso-especial-de-este-a%F1o

     El discurso tiene el tema: "¿Es la muerte el final de todo?".  Una vez leído, ¿a qué conclusión llego?

     El Cuerpo Gobernante capta la frustración enquistada en el corazón del pardillo integral ibérico y allende los mares.  El cándido del apoquinante neto, ha asimilado   --desde hace muchos años--  que el Nuevo Orden de Watchtowerlandia, prometido por el Cuerpo Gobernante..., ni está ni se le espera.  La tropa indocta, sufre; el desaliento, el abatimiento, el desconsuelo y el desfallecimiento propio de quien ha empleado toda su vida y recursos e ilusiones en aras de una promesa incumplida: "Millones que ahora viven no morirán jamás".  http://johnhenrykurtz.blogspot.com.es/2013/02/millones-que-ahora-viven-no-moriran.html 

     La fecha que nos partió el corazón en primera instancia fue la de 1975.  Millones de personas nos creímos a pie juntillas lo prometido por los teócratas: que no veríamos a la muerte cara cara, pues a partir de esa fecha profética, ya estaríamos viviendo en el paraíso terrenal que nos prometía el cuerpo eclesiástico de nuestra entidad religiosa del notorio arraigo y olé, ¡el Nuevo Orden!  Después, nos quedó el consuelo y la certeza de que ninguna de las maneras, ese paraíso donde disfrutaríamos de vida eterna en juventud,  podría dilatarse tanto en el tiempo como para que concluyese el siglo XX sin que lo disfrutáramos..., ¡estamos en el XXI!

     La muerte nos acecha a todos, desde el mismo momento de la concepción.  Pero, por orden natural, se supone que antes mueren quienes más años tienen.  Por este motivo, muchas personas que ahora han envejecido y están metidos en una pila de años, contaban que no tendrían que sufrir la desagradable experiencia de que la muerte llamase a su puerta: la promesa bíblica de la Watchtower..., ¡no podía fallar!

     Éstas personas, han visto morir  --y han asistido a los entierros--  de todas aquellas personas queridas que en teoría no deberían haber muerto desde el año 1975.  Ahora, padecen el desaliento propio de quien siente el aliento de la muerte en su nuca..., ¡sin atisbar en el horizonte próximo el archiprometido Nuevo Orden!  Todas sus esperanzas e ilusiones se han ido al traste.  Toda una vida echada por la borda.

Las élites watchtowerianas, se han percatado de este sentimiento de frustración generalizado  --y enquistado--  en las filas del cotizante neto.  De modo que, el Cuerpo Gobernante ha sacado pecho con este discurso especial, y en lugar de pedir perdón en saco y ceniza por las promesas incumplidas, intenta infundir moral en la tropa diciendo por enésima vez de que la muerte no es el final de todo
"¡Hay más!  ¡Mucho más!  ¡Tenéis que tener confianza absoluta en las verdades con las que os alimentamos a vuestro debido tiempo!  Todos los años mueren millones de personas..., ¡sin esperanza ninguna!  Muchas confesiones religiosas intentan consolar a los familiares vivos con falsas doctrinas y falsas esperanzas; ¡con nosotros no tenéis ese problema!  Todo son ganancias.
¿Que es la muerte?: Lo contrario de la vida.  ¡Así!  ¡Sin más!  ¿Lo pilláis?  ¿Por qué el personal no asimila la muerte con agrado, como una liberación o como el paso definitivo para alcanzar la vida eterna?  Hemos sido creados para vivir para siempre, en el paraíso que os prometemos de Watchtowerlandia.  Nosotros tenemos la llave para entrar y extendemos los pases, de modo que, el que desee disfrutar de esa vida eterna tiene que pasar por la vicaría y retratarse.  Os seguimos prometiendo una parcela allí.  Nosotros no nos cansamos de prometer..., siempre que nos des un donativo.
Hay mucho incrédulo en las congregaciones sin causa justificada, mucho hermano que se da golpes en el pecho..., ¡pero que nos critica por la espalda a los ungidos de pacotilla!  A ésos les queremos recordar que Jesucristo murió, pero que aquello no fue el final de su vida.  Tenéis que continuar aprendiendo de Jehová y de Jesucristo, según lo enseñamos nosotros: así tendréis garantizada la resurrección.  ¡Ojito!  ¡Todos vamos a necesitar una "resurrección", al paso que vamos con el cumplimiento de nuestras profecías!
La muerte no tiene que ser tu final.  ¡No te desanimes!  Y, sobre todo, que ese resentimiento no te lleve a que la Sociedad pague los platos rotos, ¡al no darnos las requeridas donaciones en metálico!  La vida eterna no es gratis.  Sin donación, no hay paraíso.
Recuerda que, la ciencia, no puede resucitar a nadie ni puede ofrecerte la vida eterna.   Jehová sí, pero..., ¡nosotros somos el conducto de Dios con la humanidad!  Ya sabes lo que tienes que hacer para congraciarte con nosotros...  No olvides que el día del fin del mundo está aquí a las puertas y tu salvación eterna depende de tu grado de motivación al servirnos.
En el Nuevo Orden, tendrás oportunidades sin fin de aprender más de Jehová y disfrutar de la compañía eterna de las personas que fueron leales a la Organización.  Si ahora tu ánimo no decae, y si sigues aportando donativos en metálico, conseguirás dos cosas: disfrutarás en la actualidad de innumerables bendiciones..., ¡y al final conseguirás la vida eterna que no conseguiste en el año 1975, ni durante todo el siglo XX!  ¡Nosotros nunca fallamos!  Somos la reoca en el profetizar de balde".
     Entiendo y respeto a los millones de personas que tienen fe en la Biblia, pero el Cuerpo Gobernante no es digno de nuestra confianza; falla más que una escopeta de feria.  Ellos quieren nuestros donativos; y prometen y prometen hasta que..., trincan la pasta.  No queremos vividores a cuenta de nuestro sudor y amparándose en el nombre de Dios.  No escuchamos los cantos de sirena de los que nos venden las bondades de la vida estoica..., ¡desde el jacuzzi que todos les pagamos!  El que quiera peces que se moje el culo.  Si los miembros del Cuerpo Gobernante y su guardia pretoriana necesitan equis dinero para mantener un espléndido tren de vida y sueñan con ser reyes..., ¡que primero trabajen como peones de obra y se ganen  el sustento!