lunes, 15 de octubre de 2012

Cubriéndose la espaldas ante la Administración: datos personales

Nízam (desde el lado oscuro)
Carta a los ancianos, del 24 de septiembre de 2012

Tarjeta S-79b 

Registro de Publicador de la Congregación S-21-S Sp

     Estimados camaradas víctimas de las tropelías de los teócratas sin papeles:

     El cofrade Nízam, desde las entrañas de la bestia, nos ilumina con más documentación teocrática al tiempo apropiado  --¡por lo menos para nosotros!--.  Se trata de las últimas directrices del Cuerpo Gobernante para nosotros: los pardillos integrales de los publicadores ibéricos, con respecto al almacenamiento de datos por parte de nuestra entrañable y opaca (financieramente hablando) confesión religiosa del notorio arraigo y olé.

     Desde este púlpito virtual y, también desde otros lugares nobles y apóstatas en la Red, hemos criticado lo indefensos que nos hemos sentido con el trato que dispensa la confesión religiosa a nuestros datos personales: especialmente cuando están los Comités Judiciales de por medio; con sus interrogatorios minuciosos hurgando sobre lo más íntimo de una persona  --¡imagínate lo que consideres lo más íntimo para ti!--  y registrándolo todo en diferentes documentos y cartas.  Esto por un lado: la intromisión inadmisible en la vida íntima de las personas, dejando un rastro en forma de informes escritos y diferentes tarjetas o impresos que para estos menesteres imprime la entidad religiosa.  Por otro lado, la impunidad en la que quedan los casos de pederastia dentro del ámbito de la confesión religiosa, al no denunciar estos delitos a la policía española o a la guardia civil.

      Por otro lado, la entidad religiosa en España, últimamente, ha intentado vincular la cancelación de los datos personales en posesión de la entidad religiosa, con una desasociación de ésta.  Lo que no sabe la Agencia Española de Protección de Datos, es que la desasociación impuesta por la entidad religiosa..., ¡equivale a una expulsión!  ¿Cuál es el problema entonces?  Pues que las directrices de la confesión religiosa, son muy claras en este sentido: lapidación social y familiar de quien se desasocia  --o te desasocian forzosamente--  o expulsa de la comunidad religiosa.  Nadie te podrá dirigir la palabra nunca más..., ni siquiera un escueto "¡Hola!".

     Nosotros, desde este humilde y cristiano blog, hemos animado a todos los miembros afectados por esta violación de los derechos humanos, a que denuncien estos excesos ante la Fiscalía General del Estado, el Defensor del Pueblo, la Agencia Española de Protección de Datos y otros organismos gubernamentales.  Hemos denunciado la existencia de este tipo de archivos  --tanto en las comunidades locales, como en la sede nacional de los testigos de Jehová en España--  contra la voluntad de la persona afectada.

     No sé si se ha debido a nuestras continuas campañas, pero la dirección de la entidad religiosa ha movido ficha..., ¡como indica la carta que colgamos hoy!  Hay unos cambios sustanciosos, en una carta muy breve.  Para el lector ajeno al mundo watchtoweriano, la carta puede pasar perfectamente inadvertida.  Y, ahora los explicaremos desde nuestra óptica.

     A TODOS LOS CUERPOS DE ANCIANOS: Como siempre, el canal de comunicación funciona jerárquicamente así: Cuerpo Gobernante-Sede Nacional-Cuerpos de Ancianos.  ¿Autonomía del Cuerpo Gobernante...?: ¡Ninguna!

     Asunto: Registro confidencial en casos de expulsión o desasociación  Los archivos judiciales (o no) que maneja el cuerpo de ancianos y la sede nacional de la confesión religiosa.  Lo de "confidencial" significa que los trapos sucios se seguirán lavando en casa: nada de denunciar delitos de pederastia a la policía española.

     Una vez que la sucursal ha registrado la expulsión o desasociación de una persona, devuelve la tarjeta S-79b a la congregación.  ¿Qué es "la sucursal"?  En todos y cada uno de los casos, siempre se refieren a la sede nacional de la entidad religiosa en los distintos países.  La Sede Nacional de los Testigos Cristianos de Jehová (en España)..., ¡es la sucursal de la Sociedad Watchtower!  Dicho esto, podemos decir que una vez que la comunidad local (congregación) informa a la sucursal de que alguien es un pederasta; la sede nacional toma nota en sus particulares archivos y, de toda la información que recibe de los ancianos de congregación; les devuelve la tarjeta S-79b a los ancianos de turno.  Así, tenemos dos lugares donde se archivan los pecados graves para ellos, y delitos tipificados en el Código Penal para el resto de los mortales sujetos a la legislación española.

     ¿Qué hacen los ancianos con todas las actas y apuntes de sus Comités Judiciales celebrados a puerta cerrada, sin luz ni taquígrafos; en la trastienda del Salón del Reino? Tras descartar toda otra información relacionada con el caso, la tarjeta se introduce en un sobre –con ciertos datos pertinentes anotados en el exterior–, se cierra y se guarda en el archivo confidencial de la congregación.  Lo novedoso en esta directiva de los mandamases, es que se le indica a los ancianos de congregación "descartar toda otra información relacionada con el caso".  Por ejemplo, si el caso que nos ocupa es uno donde ha habido abusos sexuales a niño, ¡se destruyen todas las actas judiciales y cualquier otra anotación que posteriormente, pudiera ser comprometedora para la entidad religiosa!  Esta tarjeta con los datos del sujeto (pederasta), se mete en un sobre  --donde el pecado-delito aparece encriptado con un texto bíblico donde se hace referencia a la conducta manifestada por el pecador-delincuente-- cerrado y se guarda en el archivo de la congregación que, normalmente está ubicado en el domicilio particular del anciano que ocupa el cargo de Secretario.

     Otra de las consignas nuevas, es la siguiente: A partir de ahora, habrá que incluir también en el sobre la tarjeta de Registro de Publicador de la Congregación (S-21), donde aparece la firma de la persona, autorizando el uso y conservación de sus datos personales.  Cuando una persona entra en la dinámica de la confesión religiosa, los ancianos con cara de cándidos se acercarán al pardillo de turno pidiéndole que firme una tarjeta que autoriza a guardar sus datos personales por la confesión religiosa.  Sin embargo, no le dirán las implicaciones que puede tener esa firma estampada inocentemente.  No se trata de un archivo al uso, como el que puede tener una empresa con la que contratamos un servicio.  La entidad religiosa  --llegado el momento--, haciendo uso de sus muchas argucias legales, te advertirá que no puedes irte de rositas de esta confesión..., ¡la omertá watchtoweriana se pondrá en marcha!  Así, si quieres cancelar tus datos personales, te dirán que la cancelación equivale a desasociación..., ¡y lo que eso implica en forma de lapidación social y familiar!  De modo que, ¡cuidadín con firmar tarjeta alguna!

     Finalmente, acaban con una exhortación teocrática más:  Agradecemos que toméis en cuenta esta nueva disposición, asegurándoos de seguirla escrupulosamente en todos los casos de expulsión o desasociación.  La Voz de Dios en la Tierra, o sea; el Cuerpo Gobernante, no quiere dejar ningún cabo suelto y por enésima vez juega con la ignorancia del cándido perpetuo del pardillo integral ibérico y allende los mares.  Nosotros, como apóstatas y enfermos mentales que somos, os aconsejamos que antes de firmar ningún documento o tarjeta, consultéis con un abogado y le expliquéis las consecuencias que se derivan de la firma.

    No podemos terminar sin agradecer muchísimo al camarada Nízam; todos sus desvelos por la casa de la fe y de la fa.

    Ya sabéis: lo documentamos todo, todo y todo.  ¿Quién es el padre de la mentira y las opacidades diversas en el nombre de Dios?
 
https://picasaweb.google.com/formerwitness/CENTRODEDOCUMENTACIONPERMANENTESOBRELAEXPULSIONENLOSTESTIGOSDEJEHOVA#

http://johnhenrykurtz.blogspot.com.es/2012/03/registro-de-publicador-de-la.html
http://johnhenrykurtz.blogspot.com.es/2012/04/carta-todos-los-cuerpos-de-ancianos-9.html