domingo, 16 de septiembre de 2012

La pornografía y los testigos de Jehová..., ¡aviso a navegantes!

Nízam (desde el lado oscuro)



Carta a los cuerpos de ancianos, 27 de agosto de 2012

Estimados cofrades en nuestro vía crucis watchtoweriano:

Esta nueva misiva de nuestra confesión religiosa confirma una verdad universal: "La cabra tira al monte".  El prototipo de hombre teocrático creado por la industria watchtoweriana, falla en el mismísimo cerebro que lo controla al clasificar su orden de prioridades y necesidades de manera impropia.  Los ingenieros teológicos watchtowerianos, con esta carta, intentan formatearlo y reprogramarlo para que deje de pensar obsesivamente en el sexo opuesto, y concentre todas sus energías diurnas y nocturnas en adelantar los intereses económicos de la corporación religiosa.

Como no podía ser de otra manera, el camarada Nízam, nos informa puntualmente a la casa de la fe.  Ha colgado este valiosísimo alimento espiritual en el foro de David y Mari Fuentes  --matrimonio ejemplar y teocrático al más no poder--.  Allí, él, ha apuntado:
De nuevo.....la pornografía 
Cuelgo la carta en español de esta carta que apareció hace unos meses en inglés. 
La pornografía se está convirtiendo en un "gran problema" para los testigos, sobre todo entre los que tienen nombramientos, de ahí las pautas de esta carta. 
Es curioso el asunto de la masturbación o el bricolaje (hágalo usted mismo), cuando una de las preguntas para analizar si un siervo nombrado puede conservar su nombramiento es "¿Se masturbaba en tales ocasiones?". 
El índice de casos atendidos en las congregaciones sobre pornografía es altísimo, a Betel llegan continuamente consultas y peticiones de bajas sobre el tema. 
Saludos http://www.extj.com/showthread.php?21538-De-nuevo-la-pornograf%EDa
Nosotros, como apóstatas impenitentes que somos, ahora nos dedicaremos a diseccionar la carta de nuestro Cuerpo Gobernante, vía sede nacional en España.  ¡Somos así: lo damos todo por nada!  ¡Va por ustedes!
 La presente reemplaza las cartas del 15 de diciembre de 2011 y 7 de junio de 2006 a los cuerpos de ancianos, las cuales deben retirarse del archivo permanente de cartas sobre procedimientos de la congregación y destruirse.  ¡Qué manía con destruir las cartas con las directivas de la confesión religiosa sobre el manejo de los asuntos judiciales internos!  ¿Por qué será?  Uno, como apóstata, mal pensado, y enfermo mental  --según la Watchtower--, no destruiría las cartas.  Al revés: las guardaría bajo siete llaves.  ¿Por qué?  Se me ocurre una única idea: ¿qué tal si más adelante algún hermano juzgado en la trastienda del Salón del Reino denuncia a los ancianos por ocultar (o no denunciar a la policía) un delito, por ejemplo, de difusión de pornografía infantil...?  ¿Sobre quién recaerá únicamente la responsabilidad, anciano caído del guindo?  ¿Quién se lavará las manos como Poncio Pilatos? ¡Adivínalo!  Mejor aún: pregunta a los hermanos Gary Abrahamson y Michael Clarke, que han sido condenados judicialmente a pagar 910.000 dólares por seguir las directrices de nuestra entidad religiosa.  http://johnhenrykurtz.blogspot.com.es/2012/09/el-anciano-gary-abrahamson-declara-en_10.html
Ayudad a los hermanos a liberarse de la pornografía. Al enterarse de que un publicador ha visto pornografía deliberadamente, el cuerpo de ancianos asigna a dos hermanos para hablar con él. Los dos ancianos tienen que determinar la gravedad del problema. Si el hermano está casado, deben animarlo a confesar el asunto a su esposa. Después de la investigación inicial, los ancianos asignados informan al cuerpo de ancianos. El cuerpo de ancianos entonces decide si el asunto justifica la formación de un comité judicial. El que avisa no es traidor: una vez que se enteren todos los ancianos de tu "debilidad"..., tienes todos los números para que también se enteren los amigos íntimos de los ancianos, sus esposas y las amigas de éstas..., ¡y así sucesivamente hasta el infinito!  Lo de informar a la esposa de mirón..., ¡en última instancia debería ser una decisión personal en la que la confesión religiosa debería mantenerse al margen y no inmiscuirse!  Y luego, tenemos el protocolo que se sigue habitualmente en los casos de confesión: primero, se enteran de todos los detalles los ancianos y después, tienen la obligación de chivarse al resto de los ancianos de la congregación.  ¡Ese es el secreto de confesión, según lo entiende la entidad religiosa!  Y, además, me atrevería a asegurarte que, si no tienes padrino en el cuerpo de ancianos, ¡te puede caer la del pulpo con un comité judicial sin luz ni taquígrafos en la trastienda del Salón del Reino!  Como último, advertirte, que muy probablemente, todos los que te juzguen..., ¡serán consumidores de pornografía en la intimidad..., pero no te lo dirán a ti!
Cuando se trate de un hermano casado, los ancianos tendrán que ayudar y animar a la esposa incluyéndola en una o más de sus visitas de pastoreo a su esposo.  Llegado a este punto, ¡te tienen cazado!  Además, la esposa teocrática y cándida, estará todos los días espiándote para intentar pillarte con las manos en la masa y así poder informar a los ancianos de que todavía estás enfermo espiritualmente..., y no te has curado del mal.  ¡Por supuesto, con la mejor de la intenciones al tratarse de tu salvación eterna!  No se le ocurrirá a esta esposa que, a los mejor los ancianos son unos mirones, sus esposas lo saben..., ¡y se callan como cucos!
Casos en que ver pornografía requiere formar un comité judicial: [...] El hábito arraigado de ver, quizás durante un período considerable, formas repugnantes y degradantes de pornografía. Pueden incluir relaciones homosexuales (entre personas del mismo sexo), sexo en grupo, contacto sexual con animales, torturas sádicas, sadomasoquismo, violaciones en grupo, brutalidad contra mujeres y pornografía infantil. El pecador se haría culpable de conducta desvergonzada si promoviera la pornografía, por ejemplo al invitar a otros a verla (w12 15/3 págs. 30, 31; w06 15/7 pág. 31). No consigo entender lo del subrayado; relaciones homosexuales (entre personas del mismo sexo), sexo en grupo, contacto sexual con animales, y que no se mencione lo más importante para un servidor y lo que sí constituye un delito tipificado en el Código Penal Español..., ¡difundir pornografía infantil!  Tampoco puedo leer en ninguna parte de esta carta repleta de directrices, la obligatoriedad de los ancianos a que denuncien este delito a la policía o guardia civil.  Imaginemos que es una grabación de una violación en grupo, o brutalidad sexual con alguna mujer, ¿no habría que denunciar estos delitos a la policía?  Así, ¡mucho comité judicial en la penumbra..., pero finalmente los trapos sucios se lavan en casa! 
El hábito arraigado de ver, quizás durante un período considerable, formas repugnantes y degradantes de pornografía exige la formación de un comité judicial porque constituye inmundicia grave (Gál. 5:19-21). En tales casos, el publicador quedaría automáticamente descalificado para disfrutar de privilegios especiales de servicio.  Aquí, parece que hay un agravio comparativo entre un publicador --soldado raso-- mirón, y un anciano  --cacique local--  igual de mirón.  La política de la Watchtower: igual delito, distintas "penas". Al publicador, le cortan el pelo al cero sin más consideraciones. Más adelante, tocaremos más a fondo este asunto. 
Cómo evaluar si la persona puede conservar su nombramiento: Si un precursor, siervo ministerial o anciano ha visto material pornográfico deliberadamente, los dos ancianos asignados a ayudarlo deben obtener respuesta a las siguientes preguntas: 1) ¿Confesó voluntariamente? 2) ¿Fueron pocos incidentes breves, o se trata de un hábito continuo que ha durado muchos meses, o incluso años? 3) ¿Qué tipo de imágenes estuvo mirando? 4) ¿Se masturbaba en tales ocasiones? 5) ¿Cuándo fue la última vez que se expuso a material pornográfico? 6) ¿Se le había aconsejado ya sobre este problema? 7) Si está casado y su esposa está al tanto de su problema, ¿cómo le ha afectado a ella? 8) ¿Quiénes más saben del asunto? 9) ¿Todavía cuenta con su respeto? 10) ¿Demuestra que desea sinceramente dejar de ver pornografía? 11) ¿Le permite su conciencia seguir siendo un siervo nombrado de la congregación?  Esto es a lo que me refería en el punto anterior: ¿qué pasa si el mirón es un cacique local o representante oficial de la confesión religiosa? Entonces se toman en cuenta otros parámetros distintos a los que se aplican a un publicador, pero, nada tiene que ver con ser más severos en virtud del cargo oficial que ostentan..., ¡sino, más condescendientes!  Por lo menos es lo que un servidor aprecia. Esas dos preguntas que subrayo, son las que a menudo sobran, pues sirven para "amparar" a delincuentes en algunas ocasiones.  Aquí no hablamos únicamente de pecados, sino de delitos tipificados en el Código Penal Español.  ¡Y las dos últimas...! Yo me pregunto sobre la número 10) "¿Demuestra que desea sinceramente dejar de ver pornografía?": ¿cómo demonios se puede saber si una persona es sincera en este sentido?  ¡Y la segunda...! ¡Vaya tela! Dice: "¿Le permite su conciencia seguir siendo un siervo nombrado de la congregación?", ¿qué tendrá que ver la conciencia del cacique, con que se le destituya del cargo por cometer un delito posiblemente reiterado?  Por ejemplo, ¿ha compartido archivos de abusos sexuales a menores?  En este caso concreto, la conciencia del individuo de poco nos puede servir a juzgar por los hechos que ha cometido. 
Cómo decidir si se recomienda de nuevo a un anciano o siervo ministerial que fue dado de baja por ver pornografía: Antes de pensar en recomendar de nuevo al hermano para un nombramiento, él debe 1) haber demostrado por un espacio de tiempo suficiente que ha logrado dominar el problema y 2) contar con el respeto de la congregación y de su familia.  ¡Esto es increíble!  ¿Cómo ha demostrado  --desde la soledad de su casa--  a los ancianos de la congregación, que ha dejado el hábito de mirar o difundir pornografía infantil? ¡Que me lo expliquen! 
En vista de lo anterior, todo anciano debe escribir “Véase la carta del 27 de agosto de 2012 a los cuerpos de ancianos sobre pornografía” en los siguientes lugares de su libro Pastoreen: Al lado del párrafo 10 del capítulo 3 Al lado del subtítulo “Situaciones que ponen en entredicho la posición de un hermano nombrado”, antes del párrafo 15 del capítulo 3.  Como de costumbre; anotaciones de su puño y letra en el margen del libro de los ancianos, ¡pero el anciano de turno no se puede quedar una copia de esta carta para su archivo personal..., no vaya a ser que alguna vez la emplee en un juicio por el que le demanden por ocultación de un delito!  ¡Hay que salvar la fama y la hacienda de le entidad religiosa!
Para finalizar, lo más grave que aprecio en estas últimas directivas de nuestra confesión religiosa en España, es la ausencia de denunciar ningún delito a la policía o guardia civil, ¡todo queda en casa!  Es la misma línea que mantienen con los casos de: sexing, ciberbullying, grooming o ciberacoso: nada de denuncias a la policía o guardia civil. http://johnhenrykurtz.blogspot.com.es/2010/09/sexting-denunciar-o-no-denunciar.html

No se critica que se puedan cometer algunos de estos delitos por parte de algún miembro de nuestra confesión religiosa, sino, la ocultación o el no denunciarlos automáticamente a la policía, con el fin de proteger a la infancia de una manera efectiva.  Seguiremos en esta línea, hasta que la dirección de la entidad religiosa cambie su política en este respecto.

Por vosotros, por nosotros, por todos.  Lo documentamos todo, todo y todo.  ¿Quién es el padre de la mentira y las opacidades diversas en el nombre de Dios?