jueves, 21 de junio de 2012

Caso Candace Condi: correspondencia entre la congregación y la sede nacional

El Cuerpo Gobernante de los testigos de Jehová


Carta de los ancianos de la congregación a la sede nacional de la confesión religiosa http://apps.alameda.courts.ca.gov/domainweb/service?ServiceName=DomainWebService&PageName=itree&Action=27224945
Respuesta de la confesión religiosa a los ancianos de la congregaciónhttp://apps.alameda.courts.ca.gov/domainweb/service?ServiceName=DomainWebService&PageName=itree&Action=27224945
Estimados camaradas ibéricos y allende los mares:

El varapalo recibido por la confesión religiosa de los testigos de Jehová, no será fácil de olvidar.  Ha sido un caso donde la justicia divina se ha unido a la justicia de los humanos con un objetivo común: proteger de manera activa a las víctimas de la pederastia y castigar con todo el peso de la ley a los que facilitan los delitos de éstos depredadores sexuales al no denunciarles automáticamente a la policía.  Su buena imagen y sus intereses económicos están por encima de los intereses de los indefensos niños..., ¡como bien demuestra esta sentencia histórica!

Es un veredicto extenso y bien documentado.  Los apóstatas intentaremos analizarlo y digerirlo poco a poco.  Iremos examinando todos sus detalles, para que el respetable pueda tener una base documentada fiable.  Por este motivo, siempre nos remitiremos y colgaremos los archivos judiciales del famoso juicio.  ¿Y la demagogia adónde la dejamos?  ¡Se la dejaremos a los agentes Watch que, en estos días, están ocupadísimos intentando mitigar los daños causados a la "buena" imagen de la confesión religiosa del notorio arraigo y olé!  ¡Faena tienen!

Hoy, nos toca analizar la correspondencia entre la congregación de los testigos de Jehová, donde acudían a los servicios religiosos y demás actividades relacionadas, el pederasta y su víctima..., ¡ambos testigos de Jehová!  En la primera carta, los ancianos de congregación envían un informe sobre las actividades sexuales del hermano Johnathan Kendrick, a la sede la confesión religiosa en los EE.UU.  Y, en la segundo carta, tenemos la respuesta de la sede nacional de los testigos de Jehová en los EE.UU.  ¡Todo queda en casa!  Como Juan Palomo, yo me lo guiso y yo me lo como..., ¡eso pensaban ellos!

Como los agentes Watch nos han pedido "cartas", ¡pues vamos a complacerles!  Le agradecemos su inmensa labor al Topo Ajalvireño, quien emplea su tiempo libre ejerciendo de traductor para la Honorable Hermanada Apóstata y, después, se apunta el tiempo en el informe de predicación.  ¡Va por ustedes!
SSD NOV 23 1993 (la carta la recibe una persona que tiene una inicial como clave --la primera "S"--   del Departamento de Servicio el 23 de noviembre de 1993).  Las siglas que aparecen antes de la fecha (SSD) así lo indican.
Remitente: North Congregation Nº 15685
                    Fremont
                    Michael L. Clarke (persona física que escribe la carta en representación del resto del cuerpo de ancianos).
                    32852 Bass Lake St. (Calle y número)
                    Fremont, Ca. 94555 (localidad, estado y código postal)
                 
Fecha: 15 de noviembre de 1993

Destinatario: Watchtower Bible and Tract Society
                       25 Columbia Heights
                       Brooklyn, New York, 11201 EE.UU.
Queridos hermanos:
Les escribimos con respecto a un caso de abusos sexuales a un menor.  Con anterioridad, les telefoneamos el día 12 de noviembre de 1993, donde nos sugirieron que les enviásemos nuestras preguntas  --sobre este caso--  por escrito.  
El 11 de noviembre de 1993 tuvimos una reunión con Jonathan Kendrick, un siervo ministerial, quien confesó haber abusado sexualmente de su hijastra de 15 años de edad.  El abuso mencionado tuvo lugar hace cuatro meses aproximadamente.  Él confesó haberle tocado los pechos a su hijastra mientras ésta dormía.  Ella se despertó sobresaltada y enseguida se percató de lo que le sucedía.  Esa misma noche  --la de la reunión con los ancianos--, se informó a su esposa de lo ocurrido y tres de los ancianos hablaron con el matrimonio.  El hermano Kendrick expresó su malestar y arrepentimiento y la familia de él estaba deseosa de olvidar el abuso sexual, él no tendría que informarlo a los ancianos de la congregación.  (Evidentemente ya habían sido informados los ancianos, lo que pasa es que no se le formaría un Comité Judicial formalmente..., ¡pelillos a la mar!  ¡Aquí paz y después gloria!).  Él dijo (el hermano Kendrick) que su conciencia continuaría atormentándole.
Evelyn, su esposa, está bautizada (como testigo de Jehová), pero es inactiva.  Ocasionalmente asiste a las reuniones (servicios religiosos semanales).
Andrea, la hijastra, no está bautizada y tampoco ha sido publicadora no bautizada.  La hijastra está utilizando lo ocurrido, amenazando a los padres con hablar si no le dan lo que ella quiere.  Por razón de que ella ha sido promiscua con dos muchachos de la escuela, los padres intentado establecer normas rígidas en su hogar: controlándole las entradas y las salidas.
Recientemente, Andrea le ha confesado los abusos sexuales sufridos, a una joven amiga llamada Toy Register, que asiste a la misma escuela.  Casualmente, Toy asiste a nuestros servicios religiosos (reuniones) en la congregación y está estudiando con nosotros.  Su madre está expulsada.  Toy nos mencionó que le dijo a su madre lo de los abusos sexuales a su amiga y, añadió que, también a ella el hermano Kendrick en una ocasión accidentalmente le tocó el pecho, pero que no fue intencionadamente.  La Sra. Register amenaza ahora con denunciarlo a la policía.
Estos son los hechos, lo mejor que hemos podido explicarlos y sin ponernos a favor de ninguna parte.  Nuestras preguntas son las siguientes:
1. ¿Pueden dos de los ancianos tratar este asunto con el hermano Kendrick, como menciona el manual "Presten atención ustedes mismos... al rebaño", en la página 93, bajo el epígrafe de Inmundicia? http://www.oocities.org/pco1973/ks91s/unidad5a.pdf O, ¿tendríamos que formarle un Comité Judicial por haber cometido abusos sexuales a un menor?
2. Asumimos que el hermano Kendrick ya no califica para tener el cargo de siervo ministerial.  Haremos un anuncio a la congregación en la que les diremos que él ha dejado de ser siervo ministerial.  Si esto es correcto, por favor, informadnos.
3. El (vuestro) Departamento de Asuntos Legales nos ha dado algunas directrices con respecto a la legalidad de los hechos y nosotros los seguiremos escrupulosamente.
Estaremos esperando vuestra respuesta respecto a estas preguntas.  Si no nos hemos explicado bien o se necesitan más detalles, me podéis localizar durante mi jornada laboral en el teléfono: (610-462-7861  extensión 105).
Vuestros hermanos,
                                         Firmado: Michael L. Clark

Después de esta carta, solicitando las directrices pertinentes a la dirección de la confesión religiosa.  Le toca el turno a ésta..., ¡a ver cómo se retrata en la respuesta!
Remitente:    SCN: SST   3 de diciembre de 1993
          Destinatario: Cuerpo de ancianos
                                 North Congregation de los
                                 testigos de Jehová, Fremont, CA
                                 Para: Michael J. Clarke
                                 32852 Bass Lake St.
                                 Fremont, CA  94555
Queridos hermanos:
Vuestra carta con fecha del 15 de noviembre de 1993, la hemos recibido.  Como notaréis en el formulario (impreso) adjunto S-52, el hermano Jonathan Kendrick ha sido cesado del cargo de siervo ministerial sobre la base de "inmundicia".
Vuestra carta declaraba: "Él confesó haberle tocado los pechos a su hijastra mientras ésta dormía.  Ella se despertó sobresaltada y enseguida se percató de lo que le sucedía".   Por motivo de que este incidente ha sido conocido por gente de fuera del círculo familiar, es apropiado que el hermano Kendrick cese en el cargo de Siervo Ministerial en vuestra congregación.  
En la página 92 de nuestro libro de texto para el Escuela del Ministerio del Reino, se dice lo siguiente: "La inmundicia incluye el tocar momentáneamente, con intención, los órganos sexuales, o acariciar los pechos. (1 Tes. 4:7,8; l Tim.5:1,2.) La inmundicia que no es de tipo grave puede ser atendida a discreción de uno o dos ancianos; no es necesario que haya una audiencia judicial. Para ayudar a la persona a mantener una conducta casta en el futuro habrá que dar consejo firme, admonición y ayuda".   http://www.oocities.org/pco1973/ks91s/unidad5a.pdf
En armonía con lo supracitado, no sería necesario formar un Comité Judicial para tratar la "inmundicia" del hermano Kendrick.  Sin embargo, sí sería apropiado que dos ancianos se reuniesen con él y examinaran el fuerte consejo bíblico con el fin de que evite recaer en esta ofensa grave. 
Confiamos que los comentarios que hemos hecho sean de vuestra ayuda.  Aprovechamos para enviaros junto a esta carta una expresión de nuestro afectuoso amor cristiano y mejores deseos.
                                                   Vuestros hermanos,
Copia de esta carta para: R. Rainer, CA   nº40
Fin de la traducción apóstata.

Ahora, ya podéis conocer el modus operandi de la confesión religiosa en este asunto tan grave como lo es delito de abusar sexualmente de un menor: una advertencia, dos padrenuestros y un avemaría..., ¡ese el castigo!  Pero, como se han enterado de los abusos sexuales al menor, personas ajenas al círculo familiar del delincuente..., ¡le quitamos el cargo de Siervo Ministerial!  Si no se hubiesen enterado..., ¡otro gallo hubiese cantado!  Un delito de la magnitud que tiene la pederastia, tienen la cara dura de calificarlo de "inmundicia".  Si echamos un vistazo al Codigo Penal Español  --o de cualquier otro país medianamente civilizado--  observaremos que este delito no se puede lavar en casa, o sea, dentro del ámbito de la confesión religiosa.

Como consecuencia de esta política de la confesión religiosa hacia la pederastia, a los pocos meses, el mismo hermano Kendrick, abusaría sexualmente durante dos años de Candace Conti.  El que la entidad religiosa no denunciase el pederasta a la policía, propició que el pederasta siguiese abusando de niños indefensos.  Por este motivo, ¿no tiene responsabilidad el Cuerpo Gobernante de la confesión religiosa, por la política que sigue ésta en los casos de pederastia..., de no denunciarlos a la policía o guardia civil?

Ciertamente, 28 millones de dólares son muy pocos para el daño que le han causado a Candace Conti y a las decenas de miles de niñas y niños que no han denunciado todavía.

La condena tiene que ser ejemplar, lo suficiente como para que la confesión religiosa cambia de directrices y definitivamente colabore con la justicia denunciando estos delitos.  Además, no hemos de olvidar que, muchos de éstos criminales, no sólo abusan de los niños, sino que, frecuentemente..., los asesinan para no dejar testigos.  Este es un asunto gravísimo y al que el Cuerpo Gobernante no está tratando como tal.

No se pueden editar revistas y panfletos publicitarios diciendo que los testigos de Jehová repudiamos la pederastia porque Dios la odia..., ¡y nos callamos como cucos, permitiendo que éstos criminales encuentren "cobijo" dentro de nuestras comunidades locales o congregaciones!  Las hermosas palabras, deben ir acompañadas de hechos., ¡concretamente de denunciar a los criminales ante la justicia!  Todo lo que no sea esto..., ¡es papel mojado!

Este caso va a darnos muchas tardes de gloria.  Vamos a seguir colgando los documentos judiciales que están a la vista de todo el mundo, pero que necesitan de una consideración cuidadosa.

Lo documentamos todo, todo y todo.  ¿Quién es el padre de la mentira y de la profecía falluta?

P.D.: ¿Alguien se quejaba de la falta de "cartas"..., en este blog?