jueves, 11 de noviembre de 2010

Desmitificando el mito: ¿Honradez? ¡En los Testigos y en la gente mundana!

Enrique (el publicador ejemplar)













Estimados camaradas víctimas de la profecía falluta y el verdad caduca:

Un compañero de Barcelona --Enrique--, taxista de profesión, publicador ejemplar donde los pueda haber, ha tenido la deferencia de enviarnos esta copia escaneada de una página de la revista para taxistas, donde en su página 4, habitualmente se encuentran las muestras de agradecimiento de los usuarios del taxi que escriben a la redacción de dicha publicación. La revista bimensual corresponde a los meses de septiembre-octubre de 2010. Enrique, nos dice que estos anuncios no son nada inusuales, de hecho, cada vez que se publica aparecen anuncios parecidos sobre taxistas que han devuelto dinero y objetos valiosos a sus dueños que se les dejan olvidados en le taxi.

Como casi todo está en catalán, Anita (una precursora fiel), nos lo traducirá para toda la hermandad apóstata. La verdad, toda la verdad y nada más que la verdad. ¡Va por ustedes!

EL BUZÓN DEL TAXI

Un gesto encomiable
Usuaria del taxi de Barcelona

Deseo trasladar mi agradecimiento al taxista que trabaja con la licencia 10381, que el pasado 4 de julio me llevó desde la Estación de Francia hasta la calle Rosellón, cruce con Dos de Mayo. Éste profesional tuvo la amabilidad de aceptar la carrera con el compromiso que le pagaría en casa de mi hija, en el destino, ya que no llevaba encima dinero suficiente.


¡Gracias!
Usuario del taxi de Barcelona

Deseo agradecer el gesto al taxista que me devolvió el monedero la mañana del 20 de septiembre. Se desplazó expresamente a la escuela por la mañana, aunque yo lo había dejado olvidado en su taxi la noche anterior. El taxi que realizó este servicio tiene la licencia 9719 y pertenece a José Virgilio González.


Resultados médicos
Usuario del taxi de Barcelona

Expreso mi agradecimiento al taxista con la licencia 7432, Pedro Pérez, por hacer posible que recuperara una cartera con mis documentos, dinero y unos resultados médicos que me había dejado olvidados en su taxi. Le agradezco su profesionalidad.


Gracias por su gesto
Usuario del taxi de Barcelona

Desearía expresar a través de este medio mi agradecimiento al taxista que llevó hasta mi domicilio la cartera que había dejado olvidada en su taxi, cuando me trasladó a las 12,00 horas del día 6 de octubre, desde la plaza de Correos hasta la calle Numancia. El taxista aludido se llama Eduard Bou, conductor de la licencia 3349.


De nuevo, gracias
Usuario del taxi de Barcelona

Reitero mi agradecimiento al taxista que realizó un servicio de taxi el sábado 24 de abril de 2010, desde la Plaza de Cataluña hasta la calle Torrente de las Flores, 41. El señor que pidió que le llevasen a esta dirección era un hombre de 47 años quien había estado desaparecido durante dos días debido a su desorientación mental.


No ha querido ser ni recompensado
Usuario del taxi de Barcelona

Deseo expresar mi agradecimiento al taxista, Eduard Bou, licencia 3349, cuando llevó a mi domicilio la cartera que había olvidado en su vehículo. Este señor me llevó desde la plaza de Correos hasta la calle Numancia a las 12 del mediodía. Fue tan profesional que no aceptó ninguna recompensa.

Un gesto notable
Usuario del taxi de Barcelona

Agradezco, a través de esta publicación, al taxista Mario Ferrer, licencia 769, el haber tenido la amabilidad el 11 de octubre pasado, de llevarme desde el centro hospitalario situado entre las calles Córcega y Milá i Fontanals hasta la calle Industria sin cobrarme nada.

La policía municipal (Guardia Urbana) expresa su agradecimiento al taxista con la licencia 1916

La Guardia Urbana de Barcelona quiere expresar su agradecimiento al taxista con el número de calca 1916, Miguel Cruzado Cuevas, por el espíritu humanitario y la profesionalidad demostrada al servicio de las personas.

A finales de julio, dos agentes del cuerpo de la Guardia Urbana recibieron la comisión desde su central para atender un turismo con matrícula de Ucrania cuyos propietarios habían sido objeto de un robo utilizando el truco de la rueda pinchada. En el vehículo viajaban el matrimonio con dos hijos menores que tenían que coger un ferry hacia Génova a las 22,00 horas. En vista de que se necesitaba agilizar el cambio de ruedas, los agentes pararon al taxista mencionado y le pidieron que acompañara al conductor del vehículo a comprar una rueda nueva. Este profesional no va a dudar en apagar el taxímetro y acompañarle a comprar la rueda. El taxista también tuvo la amabilidad de pagar la factura de la rueda (109€) ya que el conductor ucraniano no tenía dinero.

La actuación solidaria del taxista Miguel Cruzado permitió a los turistas coger el ferry a la hora prevista y evitó que los Servicios Municipales tuvieran que iniciar algún tipo de actuación para acoger a esta familia.

La Guardia Urbana reitera su agradecimiento a Miguel Cruzado y le transmite la felicitación por demostrar esa gran profesionalidad.

Fin de la traducción.

Algunos lectores, sistemáticamente, se quejan de que aquí sólo damos "malas" noticias, ¡pues para que vean! Otros --más pro Watch-- ven en este post un ataque a su confesión religiosa, cuando lo único que evidencia es una verdad universal: gente honrada la hay en todos sitios y no es patrimonio exclusivo de una determinada confesión religiosa. Lo documentados todo, así somos los apóstatas.

La Sociedad Watch Tower con sus cuantiosísimas publicaciones periódicas --que el testigo de Jehová debe tener la meta de leer-- inunda la vida del Testigo de modo que se hace casi imposible el "estar al día" con las verdades del Esclavo Fiel y Discreto. Por supuesto, se enseña que estas publicaciones benditas tienen que tener prioridad en la vida de los creyentes sobre el resto de las publicaciones "mundanas" (que son todas las que no publica la confesión religiosa). ¿Qué se consigue? Pues que el Testigo de término medio, únicamente bebe --o lee-- las publicaciones de su confesión y el concepto que tiene del mundo y de las personas que en el habitamos está muy condicionado por estas lecturas extenuantes..., ¡no le queda tiempo material para otro tipo de lectura!

En sus particulares publicaciones, con cierta frecuencia, se nos relata sucesos de cómo un testigo de Jehová se ha encontrado una cartera y la devuelve a su dueño..., ¡no sin antes recordarle al dueño que la devolución la hace porque es testigo de Jehová! Tal vez esto último es lo que estropea toda esta buena acción. Da la sensación de que el Testigo aprovecha la conyuntura para vender el producto. Con este proceder, la confesión religiosa consigue dos objetivos: hacerse publicidad ante quien ha extraviado la cartera y, de rebote, en la mente del creyente idealizar el valor de sus enseñanzas que producen a prácticamente las únicas personas honradas del mundo entero.

Los taxistas de arriba, en ningún momento han mencionado si son católicos o mormones a la hora de devolver la cartera a su legítimo dueño. ¿Porqué lo hacen? Por honor, por dignidad personal, por amor propio. ¿Cómo se vería que servidor devolviese una cartera perdida y, al hacerlo, aprovechase la ocasión para indicarle a la persona que vendo seguros de vida? ¡Pues que echaría a perder la intención al devolverla y quedaría como Cagancho en Almagro!

¡Está pasando, lo estás leyendo! ¿Te lo vas a perder?