lunes, 8 de noviembre de 2010

El Salón de Asambleas de San Quirico (Barcelona), ¿en venta?

El Profeta Ka (desde su guarida)









http://komiteajalvir.blogspot.com/2010/11/la-watch-taguer-quiere-vender.html


Estimados camaradas que os gusta la transparencia financiera:

Según diversos informantes, se está contemplando la posibilidad de vender los dos Salones de Asambleas de Barcelona: en el de la capital y el de San Quirico. ¡Curioso!, mientras Benedicto XVI inauguraba la basílica de la Sagrada Familia --nuestra competencia más inmediata-- aquí estamos por la labor de vender y pillar la pasta. ¿Nos quedaremos sin nuestra particular "catedral" testiguil en la ciudad Condal?

El Salón de Asambleas de San Quirico --el de la foto superior--, mítico recinto donde el ilustrísimo docto indocumentado Frederick W. Franz, sorprendió a propios y a extraños con el discurso memorizado del Salmo 91, su histórico discurso del "Pajarero" que, posteriormente la confesión grabaría y vendería en cintas de casete a los feligreses de la confesión. ¡Sí, hermanos, se vendía! ¡Vamos, que tenía un precio! "¿Tú eres creyente y tienes dinero para comprar la cinta de casete con el discurso del hermano Franz y su "Pajarero"? Tú, lo podrás escuchar en tu casa. ¿Tú no tienes parné...? ¡Lástima! El Departamento de Literatura en el Salón del Reino, con su correspondiente Lista de Precios de las publicaciones de la Watchtower estaba para esos menesteres de vender la Palabra de Dios".

Tanto el Profeta Ka, como Cati (La Melindrosa), nos confirman la buena nueva de cosas buenas. Parece que la idea es vender los dos Salones de Asamblea, y construir otro más grande en la misma provincia con un aforo mayor, para unas 3.500 personas (ampliable). Lo que con tantos esfuerzos económicos y tanto amor se compró por los hermanos ibéricos, ¿se puede vender? ¿Se puede comprar o vender el cariño verdadero?

Si se venden estos dos bienes inmuebles, ¿nos presentará un balance financiero la confesión religiosa..., o, seguirá con su habitual modus operandi, o sea, ¡absoluta opacidad financiera de cara al pardillo del publicador ibérico y allende los mares! Estaremos atentos para ver que nadie se enriquece con la venta de los bienes terrenales que pertenecen al Señor, también, intentaremos vigilar para que el dinero de la venta no se emplee en jugar en la bolsa de valores. ¡Si yo no puedo comprarme un décimo de lotería para Navidad, la confesión religiosa tampoco puede jugar en bolsa! O todos moros o todos cristianos. No queremos más la ley del embudo: lo ancho para mi y lo estrecho para ti.

NOTA:

Si alguien desea ver una foto actualizada del Salón de Asambleas de San Quirico, puede verla en la siguiente enlace (en un post anterior puse la foto pero el autor me pidió que la retirase). http://www.panoramio.com/photo/24831681