domingo, 22 de agosto de 2010

¡Tolerancia, o intolerancia, es la cuestión!

http://www.guardian.co.uk/world/2006/jan/16/religion.uk1

Estimados camaradas amantes de la libertad de expresión y la tolerancia:

La Watchtower pía mucho sobre sus batallas legales por el reconocimiento de las libertades de las minorías religiosas, pero se olvida --como de costumbre-- de contar toda la verdad. Nosotros no queremos ser hijos del Padre de la Mentira y apostamos por la libertad de expresión con el fin de mejorar la sociedad en la que vivimos. Los pedigüeños sin fronteras, enquistados en sus postulados teocráticos y fundamentalistas, no soportan que el aire fresco de la verdad recorra sus magníficas estancias terrestres, les gustaría volver a la Edad del Oscurantismo y colocarnos las anteojeras watchtowerianas para que no pudiéramos ver más allá de nuestras narices. ¡Cuánto añoran aquellas hogueras en las que se quemaban vivos a los herejes! Ellos siempre han amado con pasión el control absoluto de nuestras fuentes de información, su objetivo: dosificar la información que llega a los pardillos de los publicadores ibéricos y allende los mares, seleccionar esa información y descartar aquello que pueda sembrar dudas sobre su papel como el exclusivo canal de comunicación de Dios con la humanidad. En definitiva, todo aquello que pueda suponer un ataque contra su modus viviendi, que consiste en vivir sin pegar un palo al agua.

Pero, como indica la profecía bíblica: "en los últimos días el verdadero conocimiento será abundante". Hoy, asistimos a su cumplimiento. Con la era de internet, se les acabó la bicoca, se acabó el pasteleo teocrático y toda la escoria sale a flote cuando se le aplica el fuego de la verdad, quedando el metal puro y acrisolado..., ¡esto les trae de cabeza! Entonces, a falta de argumentos, recurren a lo de siempre: amenaza por aquí, amenaza por allá.

Nuestro camarada, El Pirula, ha tenido a bien enviarnos este enlace periodístico en The Guardian, que nos traducirá nuestro entrañable Topo Ajalvireño. Gracias a ambos. ¡Va por ustedes!:

PROGRAMA PARA LA PROTECCIÓN DE LOS TESTIGOS (DE JEHOVÁ)
Stephen Bates, corresponsal de asuntos religiosos
Lunes, 16 de enero de 2006

[Stephen Bates nos informa de líderes religiosos que se oponen a que una página web difunda las enseñanzas de la confesión religiosa].

La mayoría de organizaciones cristianas están contentísimas en difundir la Palabra de Dios, pero, los testigos de Jehová han adoptado una posición diferente al obligar a un miembro canadiense de su confesión religiosa a cerrar una página web que citaba de sus creencias.

El cierre ha podido estar relacionado con lo estrambótico de algunas de las creencias de la confesión religiosa, tales como que: las vacunas son un cruel engaño orquestado por Satanás, o que los trasplantes de órganos equivalen al canibalismo, que las transfusiones sanguíneas son antibíblicas, que Dios mismo es el que edita sus revistas (publicaciones), que la Gran Pirámide de Guiza era "una de las líneas maestras del Plan Divino" y que el fin del mundo llegaría en 1914. Y en el 1915. Y en 1918. Y en 1920. Y en 1925. En 1940 y en 1975. Se han aprendido la lección y actualmente, la doctrina oficial es que el fin es meramente inminente.

La página web infractora: www.quotes.watchotwer.ca fue diseñada por un ingeniero mecánico de Toronto, Peter Moiser, un miembro con una larga pertenencia a la confesión religiosa, ahora desilusionado de alguna manera, uno de los 13,8 millones que componen esta religión a nivel mundial, de los que 130.000 están en Gran Bretaña. La página web consistía exclusivamente de citas textuales de las publicaciones oficiales de los Testigos (de Jehová), resaltando aquellas enseñanzas estrambóticas y los vaivenes doctrinales en los pasados 130 años, muchos de los cuales nunca se admitieron o comunicaron formalmente a los miembros de la confesión religiosa.

Presumiblemente, en un tono irónico, la página web citaba de las directrices dadas a los seguidores en la revista The Watchtower (La Atalaya en su edición en español), la revista de la confesión religiosa, en 1942 decía que Jehová había encargado a sus seguidores "el gran privilegio y obligación de divulgar Su mensaje". La revista añadía: "Aquellos quienes creen que Dios se sirve de la Watchtower como un medio de comunicación con Su pueblo deberían estudiarla con gratitud de corazón... no dando ni crédito ni mérito alguno a ningún hombre".

La página web añadía solemnemente: "Si usted busca un atisbo de crítica, admisiones de errores o comentario editorial alguno, usted ha venido al lugar equivocado".

Irónicamente, una confesión religiosa bien conocida por el entusiasmo que muestran sus miembros en sus campañas de proselitismo de casa en casa, los ancianos (pastores religiosos) sufrieron de un colapso fatal en su sentido del humor cuando visitaron la página web. Amenazaron al Sr. Moiser con interponer una demanda por daños y perjuicios por 100.000 dólares canadienses si no cerraba su página web, al haber tenido la impertinencia de divulgar las creencias religiosas en lugar a la vista de las personas ajenas a la confesión.

Los testigos de Jehová se sintieron irritados de que el Sr. Moiser hubiera registrado un dominio en la red que ellos todavía no habían reclamado para la confesión, dominio basado en el título de su revista y el letrero que luce en su bloque de oficinas en Brooklyn (Nueva York), donde está ubicada la central mundial de la confesión.

Ellos demandaron al Sr. Moiser por apropiación indebida, por revelar información confidencial y por violar los derechos de autor. Ellos declararon: "El principal objetivo del demandado no era la crítica, sino calumniar al entresacar citas selectivamente de algunas publicaciones religiosas de una manera que engañaba deliberadamente a los internautas sobre las enseñanzas de los testigos de Jehová en el Canadá... causando confusión".

Los miembros de la confesión religiosa se mantienen separados del mundo, no votan ni toman parte en la vida civil y,tradicionalmente, están controlados estrictamente por los ancianos (pastores religiosos). Aquellos que quebrantan el código de conducta --como el aceptar una transfusión sanguínea para salvarse uno mismo o a un hijo-- son estigmatizados por los propios familiares y la comunidad religiosa.

Una reciente opinión legal (normalmente expresada por un juez o grupo de jueces) en los EE.UU.,alega que la Watchtower ha engañado deliberadamente a los miembros de la confesión religiosa sobre la realidad de las transfusiones sanguíneas, lo cual podría provocar una avalancha de demandas judiciales por daños y perjuicios por parte de miembros de la confesión al haber perdido a parientes inútilmente al pensar ellos que estaban obedeciendo la Palabra de Dios al rechazar las transfusiones de sangre.

El interlocutor de los Testigos en su predicación de casa en casa, puede quedar boquiabierto al aprender la información confidencial de que los no creyentes son considerados como merecedores del castigo expresado en el Viejo Testamento cuando llegue el fin del mundo, los ojos serán arrancados de sus cuencas y sus huesos triturados y convertidos en polvo.

En el pasado la Watchtower había dado la directríz a los ancianos (pastores religiosos de las comunidades locales) de que si un miembro era acusado de pederastia, debería informarse a la policía si se daba la improbable posibilidad de tener dos testigos oculares del crimen, de otro modo, a la víctima se le instaba a "esperar en Jehová" a que atendiera el asunto.

En un intento por controlar los pensamientos de los miembros y prevenirlos de caer en el pecado de ver páginas pornográficas, los líderes de la Watchtower han dado la directríz de que si los miembros navegan por internet sólo deben visitar páginas oficiales de los Testigos --de ahí la preocupación de que pudieran tropezar al accidentalmente visitar la página del Sr. Moiser.

El Sr. Moiser, tiene 37 años de edad, creció como testigo de Jehová, se bautizó a los 17 años y fue un miembro con buena reputación por unos 10 años, cuando se dijo: "Decidí crear la página web cuando descubrí enseñanzas de las que nunca antes había oído. Había cosas que conocía cuando me bauticé pero que no compartía. La Watchtower se autoproclama el Canal de Dios pero tiene un historial de cambios y no dice a nadie que las cosas han cambiado".

"Mi página web tiene citas claras que posibilitan al lector estudiar su religión y aprender más de ella, pero la Watchtower quiere que la gente aprenda exclusivamente bajo o en sus propios términos. Mi página web ha tenido unas 10.000 visitas por mes, uno pudiera decir que he sido más efectivo que nunca antes en informar a la gente sobre los testigos de Jehová, más que cuando las visitaba de casa en casa".

Fin de la traducción.