lunes, 12 de julio de 2010

Cómo deben ver los testigos de Jehová a los que no lo son (instrucciones de la confesión religiosa)

El Cuco (anciano contrito y arrepentido)



(Nuestro Ministerio del Reino, febrero de 1972, página 3)

Estimados camaradas víctimas de la teología fundamentalista watchtoweriana:

Hoy se ha unido a la Honorable Resistencia Apóstata El Cuco. Él es un anciano (pastor religioso) de una de las congregaciones céntricas de Madrid, procedente de una familia testiguil de rancio abolengo --con más de 30 años ejerciendo como anciano--. Se ha cansado de estar currando de gratis para la transnacional editora-inmobiliaria, ¿qué es lo que ha colmado el vaso..., de la paciencia? Os comento resumido el email que he recibo, son sus propias palabras:

"¡Hola! Ante todo quiero agradeceros la buena labor que estáis haciendo desde este blog y otros como este. Al principio no me atrevía a comentar o a ponerme en contacto con vosotros, pensaba que estaba pecando contra el espíritu santo al ser desleal a la Organización.

Como biografía, os diré que vengo de una familia de testigos de Jehová con muchas décadas en la verdad (que luego resultó ser mentira). Vivo en el centro de Madrid y, por motivos de seguridad, no os puedo aportar más detalles para que no puedan identificarme. Tengo familia que está dentro y tienen mucha fe en el esclavo fiel y discreto, pero, me pasa como a muchos de vosotros: no me quiero marchar sin llevármelos conmigo. He aprendido aquí que tengo que tener paciencia, mucha paciencia, para ir abriéndoles los ojos poco a poco, sin duda será una labor de años, ¡pero estoy decidido a lograrlo! No voy a permitir que una religión me quite a lo que más quiero, que es mi familia.

¿Cómo empezó todo? Con el cambio de la "generación" de 1914, en los años noventa del pasado siglo. Esto sembró dudas pero, como no me fío de nadie, no las comentaba ni con los amigos íntimos. Luego, ha venido lo de la venta de la casa Betel (en Ajalvir), ¡con la de fines de semana que trabajé yo allí! El que lo hagan a escondidas y negando lo evidente, definitivamente me abrió los ojos. Ahora, lo de la generación "traslapada", esto no se puede aguantar más.

Además, veo que estáis muy bien documentados y he podido comprender que hay más personas como yo dentro de las congregaciones. Sois muy exactos en todo lo que estáis escribiendo. Con la ayuda de los artículos de este blog he podido ver cuán engañados nos tienen. Espero poder servir de ayuda a la Resistencia, como vosotros os llamáis. De momento te envío este Ministerio por si crees que pienso que puede ayudar a la causa de la verdad.

Una cosa, tengo que tener cuidado, porque sin querer, a veces se me escapan expresiones que vosotros utilizáis, como: pardillo integral, etc.

Seguid así, estáis ayudando a muchos de nosotros.

El Cuco

Ahora toca diseccionar el dichoso artículo del Ministerio del Reino..., ¡aquí no dejamos escapar nada!

La pregunta que aparece en este boletín mensual --para consumo interno-- de los testigos de Jehová, dice así: ¿Cómo aplica el principio de 1 Corintios 15:33 sobre las malas asociaciones a los testigos de Jehová?

En román paladino, ¿a quiénes han de considerar los testigos de Jehová como malas compañías, lo suficiente malas como apartarse todo lo posible de ellas?

Escriben hábilmente los tunantes de turno, pensando en su negocio: Un cristiano no puede evitar "toda asociación" con la gente del mundo, puesto que tiene la comisión de predicar el mensaje del Reino en toda la tierra habitada. ¿Quién es la "gente del mundo" para los testigos de Jehová? ¡Toda persona que no pertenezca a su confesión religiosa! Así, ya hemos aclarado que ellos relacionan malas compañías con gente del mundo. La confesión religiosa nos autoriza a relacionarnos con ellos siempre y cuando estemos en la labor de "venderles" el producto editorial, o, como se dice ahora por conveniencia fiscal: "Aceptamos donaciones económicas voluntarias".

Si los testigos de Jehová no trabajasen en una empresa, ¿de dónde obtendría la confesión religiosa los ingresos económicos? Por eso dicen: Además, muchos hermanos en su trabajo seglar tienen que estar en compañía de mundanos durante muchas horas a la semana. Menuda pena, ¿eh? Sí, nuestras contribuciones económicas están irremediablemente ligadas a que trabajemos junto a mundanos. Por cierto, ¿tiene algún sentido peyorativo este término? A mí, personalmente, no me gustaría que me calificaran de mundano. Por ejemplo, la mujer mundana es..., una prostituta. ¿No podría haber un término --políticamente correcto y más respetuoso-- menos despectivo hacia las personas que no desean comulgar con nuestras verdades caducas? ¿Qué inculcamos en la mente del testigo de Jehová, cuando desde la dirección de la confesión religiosa, se califica al resto de personas de esta manera? ¿Tolerancia? ¿Respeto al prójimo y sus ideas? ¿Ser más sociales? Para disfrutar del estatus del notorio arragio, ¿es condición sine qua non el considerar a nuestros conciudadanos así?

Pero, éstos, no se olvidan de nadie y aprovechan para meter la cuña a la chita callando y despotricar un poco el mundo académico..., ¡es que les da dentera ese mundo!: Los niños de edad escolar también pasan mucho tiempo rodeados de otros jóvenes que no tienen respeto a Jehová ni ejercen fe en Su Palabra, la Biblia. ¿Cómo que rodeados o cercados o sitiados? ¿Están los niños rodeados de enemigos? Si un niño no cree en Jehová ni en la Biblia --¡cómo puede creer un niño en que la Biblia es la Palabra de Dios!-- o sea, si no pertenece a nuestra confesión religiosa..., nos están rodeando con ánimo de hacernos daño, ¿no?

Reconocen, no sin cierto pesar que, como los testigos de Jehová no pueden salirse físicamente de este mundo..., ¡tenemos que padecer esta lacra!: Se ve entonces que para muchos hermanos hay cierta asociación con personas no cristianas que es inevitable. ¿Así que personas no cristianas..., eh? O sea, todos los que no pertenecen a la confesión religiosa, ¡lo digo para ser más claros, como somos hijos de la luz! ¡Qué pena que el relacionarse socialmente con otras personas con otras ideas y culturas esté considerado tan mal! Esto nos empobrece mucho a nivel personal, y no hace de nosotros personas sociables para la comunidad o país donde vivimos. Esto nos auto excluye en una especie de gueto.

Ahora viene la advertencia de la confesión religiosa a todos los pardillos: No obstante, no debemos usar este hecho para tratar de justificar las asociaciones innecesarias con los incrédulos. ¡Je, je, je! Al Gran Hermano no le podemos engañar, ¿verdad? Nada de compadreo o camaradería en la empresa o en el colegio..., ¡relacionarnos con ellos lo mínimo imprescindible y... a cara de perro si es posible! ¿He de responder ante alguien --pastor religioso-- por las compañías que pueda tener en el mundo laboral o académico..., sin justificar? ¿Qué estáis metiendo en la mente de los conversos? ¿Qué monstruo se crea con estas enseñanzas tan antisociales?

¿Esto no puede crear sentimientos de culpa en la persona que lo pone en práctica? Sí, pero ellos se anticipan y nos anticipan estos malos tragos: Un cristiano verdadero no es parte del mundo y por lo tanto llega a ser objeto de ostracismo. No podemos permitir que esto nos cause tristeza porque, si tenemos el punto de vista correcto de lo que significa ser cristiano, en realidad es motivo para regocijarnos. Sí, Manolo. Sí, Pepita. La Watchtower te dice, nos dice, que tenemos que ser algo vomitivo para las personas del mundo. Nuestro comportamiento anti social tiene unas consecuencias sociales y un precio que gustosamente los testigos de Jehová pagamos. No nos podemos ir a vivir a la Luna, ¡pero con nuestros coetáneos no vamos ni a coger dinero! Prometemos que sólo nos relacionaremos voluntariamente con personas de nuestra confesión religiosa..., ¡a los demás que les den!

El que con nuestro comportamiento anti social consigamos que el resto de nuestros conciudadanos nos repudien, es una salvaguarda, según la confesión religiosa: Al mismo tiempo nos sirve como una protección puesto que hace que evitemos la asociación con esta clase de personas hasta donde sea posible y nos hace buscar la asociación con nuestros hermanos y tener mayor aprecio por ella. ¿Así que evitar hasta donde sea posible la compañía de las personas que no pertenecen a nuestra confesión religiosa, eh? ¿Es esta la manera de fomentar la tolerancia y hacernos seres más sociables? ¿Qué pasará, con el tiempo, cuando ya no nos quede ninguna amistad "del mundo"...? Que deberemos ir a morir a la confesión religiosa pues el único lugar donde nos quedarán amigos, amigos que podremos tener en tanto en cuanto no critiquemos a esta religión. Quedaremos completamente aislados socialmente en el gueto de la Watchtower..., ¡ese es el objetivo del Governing Body Bank!

¿Qué pasa si un servidor es un ser social por naturaleza: amigable, abierto, amable, cordial, extrovertido, accesible, simpático, agradable y conversador? ¡Pues tienes un verdadero problema en este paraíso espiritual watchtoweriano! Deberás cambiar tu personalidad y conformarla a los patrones de la Watchtower, te cuestionarán, lee lo que siguen diciendo: Si un testigo de Jehová no recibe ostracismo de sus compañeros de trabajo mundanos o de los alumnos no cristianos en la misma escuela, parecería indicar que él está empezando a pensar, hablar y portarse como ellos. ¿Te ha quedado claro? Aquí no hay espacio para ser cordial y amigable con los compañeros de trabajo o estudios..., ¡lo bueno es rechazarles como si tuviesen la peste! Si no, los pastores de la congregación tomarán nota y te pillarán a solas para peinarte e indicarte que no eres un buen cristiano..., ¡y podrás sufrir el acoso moral de la congregación hasta que cambies de actitud!

¿Porqué ese interés de la confesión religiosa en aislarnos socialmente en su gueto? Con el tiempo puede que le guste la asociación de ellos y entonces se encuentre en un grave peligro. ¿Qué peligro hay en tener amistades que no pertenezcan a la confesión religiosa? Puede que aprendas a ver las cosas de tu religión desde otra óptica..., ¡desde fuera! Y, entonces, te percates que te están tomando en pelo y que estás renunciando a tu vida para vivir y trabajar para la confesión religiosa y sus intereses económicos. Ellos no se equivocan, eso sí que es un peligro para la subsistencia de la Orden de Voto de Pobreza y la Piscina Climatizada.

Pero si un testigo de Jehová busca asociación con mundanos fuera de las horas de trabajo o de sus estudios escolares , es tiempo para hacer un autoanálisis para ver la causa de la debilidad espiritual. Sí, querido hermano, si tú eres un ser sociable..., ¡tienes una enfermedad espiritual! En esta confesión religiosa funciona todo al revés; al que es sociable se le dice que está mal y al antisocial se le aplaude y premia. ¿Te interesa enseñar esto a tus hijos? ¿Te interesa ser el tipo de persona que quiere la Watchtower? ¿Te hará más feliz el ser antisocial? ¡Tú mismo!

Ahora, intentan "señalar" a los elementos disidentes dentro de la misma confesión religiosa para que nos mantengamos también alejados de ellos: Los que tienen noviazgos mundanos, asisten a a bailes y fiestas mundanos, etc., se exponen por gusto a este peligro y no pueden menos que ser afectados por adversamente. Sí, a su estilo, están señalando a las personas que dentro de la confesión religiosa no comulgan con esos comportamientos antisociales..., ¡para que nos mantengamos alejados también de ellos. Nada de noviazgos que no pasen el visto bueno de la confesión, nada de bailes y nada de fiestas donde haya mundanos..., ¡o sea, todos! ¿Lo pillas? ¿Es en ese producto antisocial en lo que quieres que se convierta tu hija?

Y, ya puestos a enumerar a las personas y cosas que debemos dar de lado, se les va la pinza y añaden: Además, debemos tener mucho cuidado en cuanto a la clase de esparcimiento que escogemos, pues al leer, ver películas o programas de televisión y escuchar novelas de la radio estamos teniendo asociación con los que participan en ellos. Éstos pseudoteólogos talibanescos en su delirio antisocial no reparan en nada. Para ellos el término mala asociación abarca todo aquello que no está controlado por ellos: sean personas o entretenimiento.

ACCIÓN PARA EL POST

Enviar esta información a las siguientes direcciones y compartirla con profesores y alumnos en la escuela y universidad:

José Mª. Contreras Mazarío. Director General de Relaciones con las Confesiones, registro.religiosas@mjusticia.es

Fundación Pluralismo y Convivencia (Don José Manuel López
Rodriguez) ofundacion@pluralismoyconvivencia.es

Defensor del Pueblo registro@defensordelpueblo.es



Congreso de los Diputado

Secretaría General del Senado sgral@senado.es

Tribunal Constitucional buzon@tribunalconstitucional.es