lunes, 7 de junio de 2010

¡Qué hermosa es!..., ¡y qué poco le queda!

Carmen (colaboradora apóstata en el oeste peninsular)










¡Qué hermosa nuestra catedral!




Nuestro Ministerio del Reino, julio de 1995, páginas 9 al 12

http://www.extj.com/showthread.php?18054-Se-acerca-la-venta-del-Betel-de-Espaa

Estimados camaradas que trabajasteis y donasteis dinero para nuestra catedral ajalvireña:

Carmen, compañera apóstata en el oeste peninsular, quiere compartir con nosotros este suplemento de Nuestro Ministerio del Reino que se envió en su día a todos los miembros de la confesión religiosa del notorio arraigo y olé. Ella, hace tiempo que nos sigue en este blog y otros foros apóstatas. Procede de una familia de rancio abolengo testiguil. Le han estado haciendo el vacío los hermanos de su congregación porque prefirió estudiar en la universidad antes que hacer el precursorado "vendiendo" libros por la cara. Hoy, afortunadamente ha terminado su carrera de empresariales. Ella sabe cuantas púas tiene un peine y ha hecho caso omiso a los cantos de sirena watchtowerianos. Echando un vistazo a la biblioteca teocrática familiar, ha encontrado esta joya que desea compartir con todos nosotros. ¡Muchas gracias, Carmen! Estás acumulando tesoros en los cielos al luchar por la verdad y lo correcto.

¿Pero qué mensaje nos transmite este panfleto a la casa de la fe? En el primer párrafo encuentra un paralelismo entre el templo de Jerusalén y la sede nacional de los testigos de Jehová en España, y es cuando se añade la expresión: "¡Qué hermosa es!". Entonces --como el que no quiere la cosa-- añade que lo importante es el valor espiritual del complejo y no el material o económico..., ¡pero lo escrituramos a su nombre por si las moscas!

En el tercer párrafo dicen que nosotros nos sentimos como aquellos israelitas de la antigüedad al contemplar el avance de las obras de este maravilloso y caro complejo inmobiliario. Como siempre, meten la cuña publicitaria y nos venden el producto: "Es ante todo, una construcción hermosa por el papel que desempeña esta central en la organización y dirección de la obra en todo el país (España): el eje que impulsa el adelanto de la obra del Reino en todo el territorio que se nos ha asignado". Si la sede de Ajalvir es el eje, ya te puedes ir bajando del vehículo porque este se ha partido en dos. La organización y dirección se puede hacer telemáticamente desde Londres, aquí en España, con que quede una chabola con un techo de uralita es más que suficiente..., ¡se acabó: el jacuzzi, la piscina climatizada, la sauna, la cancha de tenis y el gimnasio! Todo el dinero para que el Cuerpo Gobernante lo invierta en bolsa, ya que el fin está a las puertas y la generación traslapada le quedan dos telediarios.

En los primeros párrafos de la página 12, nos enumeran los trabajos pendientes y, en el tercero cuando lo he leído he sentido una punzada en el corazón: "Sin embargo, ya han entrado en servicio edificios como el nuevo almacén de literatura. Gracias a estas nuevas instalaciones se puede despachar la literatura a las congregaciones con mucha más rapidez y comodidad". ¿Sí, de verdad, de verdad de la buena? Y si tan necesarias eran la construcción de estas instalaciones por la rapidez y comodidad, ¿cómo de rápido y cómodo es recibir ahora todo desde Londres? El almacén ya no hace falta, ¿qué hacemos con el? ¿Nos lo comemos con patatas fritas..., o, mejor lo vendemos, pillamos una pasta gansa y aquí paz y después gloria? ¡Cuidadín, cuidadín, que os estamos vigilando!

Ahora vienen con la madre de cordero. Primero, con el capote, nos torean un poco para marearnos y despistarnos, por último entran con la muleta y el estoque a rematar la faena, leed con atención: "Como es natural, en esta fase final --se inauguró en el 1998-- aún quedan muchos gastos de acabados e instalaciones por hacer". ¡Je, je, je! ¿Y esto qué significa? ¿No estaréis pidiendo dinero de una manera solapada o traslapada, no? Este proyecto faraónico, de varios años, ¿se llevaría una pasta, eh? ¿A nombre de quién está todo escriturado? ¡Huy, huy, huy, qué peligro tenéis!

"La sucursal desea expresar su agradecimiento por el buen apoyo económico que se está dando a las obras...". ¡Bien, bien, sucursal! Pero, ¿qué tal, si aparte del agradecimiento, nos presentas un balance financiero sobre entradas y salidas, no te parece cristiano? La opacidad financiera hace que uno sospeche legítimamente: ¡esto huele a podrido que echa para atrás! Número, queremos números..., ¡menos demagogia barata y macarrónica!

Luego, nos agradecen el apoyo que estamos dando todas las congregaciones los fines de semana con el trabajo gratuito de tantos miles de voluntarios..., ¡para la gloria de Dios! Y terminan ese párrafo con un mensaje bastante claro --contando que vienen de los maestros de la ambigüedad lingüística--: "Al considerar lo que queda aún por hacer, se espera seguir contando con la valiosa ayuda y colaboración de todas las congregaciones en estos dos importantes campos". Uno de los campos es el dinero que donamos y, el otro, la mano de obra gratuita. Eso es así de clarito. ¿Después de habernos engatusado de esta manera, vais a tener corazón de vender nuestra catedral que hemos pagado nosotros con nuestro dinero y que hemos construido con nuestras propias manos? ¿Pero no tenéis vergüenza torera?

Llegado al punto de clave de la misiva: pedir dinero y ayuda laboral gratuita. ¿Y, pasado unos pocos años, que será de todo este patrimonio inmobiliario? ¡Ja, ja, ja! ¡Pero que pardillo era el Bernie Madoff!