domingo, 7 de marzo de 2010

Cómo captar al marido incrédulo..., de una manera sibilina

Nízam (el Ojo que Todo lo Ve)



Estimados camaradas sumidos en el dulce sueño de la ignorancia inducida:

Nízam, el reportero free lance, el ojo que todo lo ve, nos manda esta buena nueva en forma de carta para advertirnos de las maquinaciones de los peseteros sin fronteras..., ¡el que avisa no es traidor! Esto tiene la democracia que no tiene la confesión del notorio arraigo y olé, ¡libertad de información y de opinión! Amigo Nízam, la Honorable Resistencia Apóstata te agradece tus afanes y noches sin dormir por causa del evangelio verdadero. Arrojas luz sobre las tinieblas, ¡luego eres un digno hijo de la luz! ¿Quién ama la oscuridad informativa y financiera? ¿Quiénes son los maestros del pelotazo urbanístico..., en el nombre de Dios? Son preguntas que nos inquietan a los contribuyentes ibéricos y allende los mares. ¿Arrojará luz sobre esto nuestro incomparable TH y adláteres, o pertenece esto al secreto de confesión?

¿Qué nos dice esta misiva a todos los apoquinantes? ¿Qué nueva nos quieren transmitir los vividores? ¿Qué objetivo persiguen? ¡Vamos a echarle un vistazo y leeremos entre líneas!

Asunto: Atención a los cónyuges no creyentes

¡Bueno, precisemos sobre la particular incredulidad de éstos maridos y mártires! No quiere decir que no crean en Dios, sino, que no creen en la confesión religiosa de los testigos de Jehová. ¡Es mucho suponer el que todos no sean creyentes en el sentido estricto del término! Yo puedo creen en Dios, pero no creer: en las verdades caducas, profecías fallutas y demás disparates teológicos tombolescos de los indocumentados del Governing Body Bank. El que no quiera trabajar gratis para una empresa editorial e inmobiliaria, no hace de mí un ateo en potencia. Es más, normalmente no me fío de quien no me presenta un balance financiero transparente..., ¡soy así! ¿Apóstata...? ¡Tal vez...!

Quieren que visitemos a ésos esposos que no se tragan el rollo watchtoweriano, durante el próximo mes de mayo..., "a fin de analizar cómo se les podría ayudar espiritualmente y, tal vez, ofrecerles un estudio bíblico". Tanto truécano y retruécano lingüístico para dejar caer como el que no quiere la cosa, "ofrecerles un estudio bíblico". ¡Pues decidlo alto, claro y sin rodeos! ¡QUEREMOS TAMBIÉN PESCAR A LOS MARIDOS INCAUTOS COMO DONANTES! Pero, como siempre, con ambigüedades a lo Juan Cintrón: digo pero no digo, quiero pero no quiero, es pero no es...

Entonces, la Organización intenta dar unas directrices a los pardillos de los ancianos de congregación sobre las causas de la incredulidad: "podría ser una reacción basada en la ignorancia". ¡En la ignorancia, o no! ¡A lo mejor esa oposición a la confesión religiosa está bien fundamentada en el modus operandi de la religión de marras! ¡A lo mejor es que el marido no es tonto y no tiene claro adónde va el dinero que se dona! ¿Quién sabe...?

"La persona quizás se sienta excluida o esté celosa de los nuevos intereses espirituales de su esposa". ¿Intereses espirituales de su esposa, o intereses económicos de La Sociedad? ¿Quizás se sienta excluida...? ¿Tenéis dudas al respecto? Servidor os contesta: ¿cómo no se va a sentir excluido de la "nueva" vida religiosa y social de su esposa..., cuando no le deja tiempo libre para otras personas u ocupaciones? Cuando la respuesta a todo lo demás es un NO permanente: a las celebraciones de cualquier tipo..., ¡por ejemplo! La esposa, con su nueva confesión religiosa del notorio arraigo y olé, ha tenido que abandonar a todas las amistades de toda la vida..., ¡por imposición teológica! ¿La relación con familiares que no son testigos de Jehová? ¡Cuanta menos mejor! Todo lo que no esté relacionado con las actividades religiosas-económicas de la confesión religiosa..., ¡debe reducirse a la mínima expresión! ¿Excluido...? ¡Ja, ja, ja, ja! Social y familiarmente estará en una situación que se asemeja a la de una persona estigmatizada por la sociedad.

Son tan analfabetos funcionales, que reconocen lo siguiente: "Me parecía que mi esposa y mis hijos me habían abandonado", dijo un esposo. ¡No, esposo incauto, no, no es que te pareciese..., es que es así! A partir de la pertenencia a la confesión religiosa, si deseas compañerismo familiar..., ¡tendrás que ceder tú y obedecer las diferentes consignas de La Organización! ¡No te queda otra...! ¡O la confesión religiosa y el disfrute de la familia, o la confesión religiosa y el disfrute de la familia! La vida familiar y social, va en el pack de la pertenencia a la confesión religiosa..., ¡sin una cosa, no hay la otra! Cuanto antes lo asumas, mejor para ti.

Ahora le corresponde entrar a la caballería: "el artículo explica que resultaría muy conveniente que uno de los ancianos (pastores religiosos) tratara de conocer al esposo no creyente, tal vez en un ambiente distendido, lo que quizás cambie su actitud". ¿Así que en un ambiente distendido, no? ¿Qué hacemos y de qué hablamos en ese ambiente distendido? ¿De lo que le guste al esposo a captar? ¿Qué tal el fútbol...? ¡Eso es casi infalible! Pero, primero, la esposa deberá informarnos de qué equipo de fútbol es forofo en esposo..., ¡no vaya a ser de que le hablemos del equipo contrario y lo echemos todo a perder! ¿Así que el consejo es hacer una maniobra de distracción, eh? ¿Es esto ético?

¿Cuál es el objetivo fundamental de toda esta movida que se esconde entre tanta palabrería watchtoweriana? "Puesto que podría ser un campo fértil para obtener estudios bíblicos, ¿qué podemos hacer para atraer a la verdad a los cónyuges no creyentes?". ¡Je, je, je! ¡Ahora hablamos clarito...! ¡Un campo fértil...! La ecuación watchtoweril es sencilla: nuevos conversos = más donaciones económicas = nosotros seguimos viviendo de película a costa del dinero de los pardillos integrales. ¿Te gusta la verdad verdadera o la mentira?

Maneras arteras de captar al pardillo en potencia: "Seamos amigables y hospitalarios". Hay que bombardearlos con amor y amabilidad, incluso, emplear nuestros recursos económicos para invitarlos y hacerles creer que les queremos de verdad, ¿con qué objetivo? Con el de que se hagan conversos y echen dinero en la hucha del Salón del Reino, dinero que irá a parar a nuestra "madre" la Organización que sabrá emplearlo en no sabemos qué oscuros objetivos financieros.

Otra consigna para atraer sibilinamente al incauto no creyente: "Trabajad en equipo". ¿Son esos términos a emplear cuando nos referimos al amor al prójimo como el motor tras nuestras acciones cristianas? ¿No son métodos y tácticas de venta...? ¿Estamos vendiendo un producto o abriendo nuestro corazón y compartiendo nuestra amistad genuina con ésa persona? ¿La queremos llevar al huerto o qué?

Todo está pensado: un matrimonio testigo de Jehová se hace "amigo" de ese matrimonio donde está el no creyente. ¿Tácticas a tener en cuenta? "será más fácil para éste el aceptar las visitas del marido de la amiga de su esposa y conversar con él de asuntos intrascedentes y, luego, quizás de las creencias de los testigos de Jehová". ¿Así que al final lo que estamos haciendo es vendiendo un producto? ¿Tanto disfraz y fingimiento..., por una triste venta a domicilio? ¿Amor a cambio de tus donaciones económicas para la Sociedad del Voto de Pobreza y el Santo Pedir? ¿Se podría considerar esto como una forma de engaño..., de timo encubierto? ¡Qué triste pedir dinero con la excusa de que Dios lo necesita...!

¿Cómo le podemos engañar sin que se percate?, "se le podría ofrecer un estudio de la Biblia, quizás presentándolo como 'una forma de entender mejor las creencias del cónyuge y su forma de actuar en algunas cuestiones, como celebraciones familiares, etc.". Ya metidos de lleno en el engaño, qué más da un engaño más, ¿no? La cuestión es que el es esposo donante en potencia no se percate de que le estamos captando, todo hay que disfrazarlo. ¡Qué patético el que uno se vea obligado a fingir amor a otra persona con un móvil económico detrás!

Luego, una vez hecho el trabajo sucio, el que ha conseguido captar al pardillo integral, se verá en la obligación de seguir la directríz de la Organización: "Si la persona acepta, esto debería comunicarse al superintendente de servicio para que determine quién sería idóneo para encargarse del estudio, si acaso no fuese el que se lo ofreció". Los estudios bíblicos son un bien escaso en las congregaciones, una especie en vías de extinción, también, una forma de completar --y ponernos medallas-- nuestro registro de cara el superintendente de circuito que en cada visita examina la Tarjeta de Publicador, es una forma cómoda de hacer horas para apuntar en el informe mensual de predicación. Normalmente, como los ancianos de turno no son capaces de conseguir uno con su esfuerzo, se lo expropian a los hermanos que los consiguen, argumentando que siguen las órdenes de la Sociedad en esta materia. La casta parasitaria --que son los ancianos en las congregaciones--, quieren segar sin haber sembrado, quieren vivir del esfuerzo de los demás..., ¡son como su "madre" la Sociedad!

En definitiva, todo esto es patético. Toda esta comedia, todo este teatro, todo este embrollo..., ¡para conseguir un cotizante para la Orden del Voto de Pobreza de la Piscina Climatizada de Ajalvir! ¿Vendedores ambulantes de la Palabra de Dios? ¿Quién ha dicho eso, eh?

La verdad, toda la verdad y nada más que la verdad..., ¡ese es nuestro lema! Lo documentamos todo, todo y todo. ¿Quieres mentiras? Pues te has equivocado de lugar, la Resistencia Apóstata no somos hijos del padre de la mentira.

ACCIÓN PARA EL POST

En nuestra labor clandestina que efectuamos en las congregaciones donde servimos, ¡abramos los ojos de los maridos incautos para que no caigan en las redes del amor fingido watchtoweriano!