domingo, 18 de octubre de 2009

¿Derechos religiosos sin límites...?

Chamán de la minoría Mong (Hmong), atendiendo un paciente

http://www.nytimes.com/2009/09/20/us/20shaman.html?_r=1&em

http://www.jehovahs-witness.net/watchtower/medical/182904/1/Wackier-than-the-JWs

The Spirit Catches You and You Fall Down ISBN 0-374-26781-2.

Estimados camaradas víctimas de las diversas y disparatadas doctrinas watchtowerianas:

La libertad es esencial para que el ser humano pueda ser feliz. Muchos de nuestros antepasados han luchado para dejarnos un mundo mejor en el cual vivir. La libertad religiosa, sin duda, ha supuesto un gran beneficio para nuestras sociedades. No hay que olvidar las atrocidades cometidas por el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición --utilizando el fuego literal como medio de persuasión para convertir a disidentes..., ¡entre otras atrocidades!. Lamentablemente, la intolerancia religiosa, no solo es cosa del pasado; actualmente fundamentalistas religiosos van intentado imponer su credo a golpe de bomba y asesinatos a nuestra propia civilización occidental. En otras latitudes, religiosos de uno y otro bando, dirimen sus diferencias a base de matanzas. Quizá esto sea lo más visible del componente negativo religioso.

Sin embargo, está otra parte del fenómeno religioso, más sibilino y menos perceptible que, también amenaza la vida de las personas: el rechazar determinados tratamientos médicos vitales en virtud de unas exclusivas creencias religiosas. Esto obliga al Estado a que se posicione en este sentido: ¿se debe permitir en nuestros estados democráticos, que cualquier creencia religiosa se interponga como un obstáculo insalvable para recibir la debida --¡y a veces única y vital!-- atención médica para garantizar la salud y la vida de los ciudadanos? ¿Deben prevalecer las creencias religiosas sobre el código deontológico del personal facultativo..., aún cuando esto suponga la muerte del paciente?

En nuestra España contemporánea, el fenómeno más conocido en este sentido es el de los testigos de Jehová y su inamovible posición de rechazar las transfusiones de sangre y algunos de los componentes sanguíneos. Bien, pero en nuestras sociedades cada vez más plurinacionales y pluriculturales será cada vez más frecuente el que la profesión médica se encuentre con grupos de iluminados negándose a aceptar cualesquiera tratamientos médicos..., ¡a veces a riesgo de sus vidas! ¿Cuál debe ser la postura del Estado, apoyar a la profesión médica en su cometido o, a éstos fundamentalistas religiosos?

Lo dicho anteriormente, viene a cuento de la noticia que aparece en The New York Times, del enlace de arriba. En esta ocasión se está refiriendo a una minoría étnica, cuyo sistema de creencias les hace inaceptables: la cirugía, la anestesia y las transfusiones de sangre..., ¡amén de otros procedimientos médicos! Como consecuencia de esta postura religiosa, éstas personas están sufriendo: de una alta incidencia de apéndices perforadas, complicaciones con la diabetes, y con los pacientes con cáncer terminal. Como tienen temor a las intervenciones quirúrgicas, retrasan los tratamientos..., ¡ocasionándoles una serie de problemas increíbles!

Se trata de la etnia asiática Mong. En los EE.UU., hay unos 300.000 y, en Francia unos 15.000, en Alemania unos 500.

Ya puestos a respetar a todas las creencias religiosas en materia de salud, también se podría respetar las creencias religiosas que abogan por la ablación del clítoris, y, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, ahora que Evo Morales quiere volver a neopaganismo de las religiones étnicas, ¿porqué no volver a los sacrificios humanos por motivos religiosos?

Aquí, en los países occidentales se nos ido la perola, de tanto abogar por la libertad..., ¡hemos olvidado que la libertad para que sea verdadera, debe tener ciertos límites! No podemos permitir que todos éstos iluminados religiosos de pacotilla --¡que dicen ser la "Voz" de Dios en la Tierra!-- nos dicten los protocolos sanitarios que debemos tener en nuestras sociedades. Si nos dejamos llevar por éstos fundamentalistas religiosos, acabaremos por legalizar el canibalismo. No todo el mundo puede tener derecho a todo..., ¡aunque se fundamente su posición en libros religiosos, o en teología talibanesca!