jueves, 9 de julio de 2009

¿Está a salvo tu historial clínico?..., ¡cuiadín con los TJ!


http://www.jehovahs-witness.net/watchtower/beliefs/107603/1/A-Time-to-Speak-When-with-scans

Estimados camaradas en las catacumbas:

No solo nosotros, también el Governing Body Bank tiene una red internacional de espías en potencia, son comandos durmientes. Están aquí, están ahí para espiar nuestras vidas, nuestro secretos más íntimos..., ¡nuestro historial clínico! ¿Cuántos testigos de Jehová trabajan en hospitales como personal sanitario con acceso a los historiales clínicos? ¿Pudiera surgir un conflicto de intereses entre la confidencialidad que deberían guardar sobre los datos personales de los pacientes y la lealtad que le deben a la Organización? ¿Qué primará, en el personal sanitario en caso de conflicto: lealtad al paciente, o, lealtad a la Sociedad?

No hace falta que os devanéis los sesos, tenemos La Atalaya del 1 de septiembre de 1987, páginas 12 al 15, que nos aclara las dudas que podamos tener al respecto. Sí, hermanos, sí..., la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad. Si queréis mentiras o medias verdades..., ¡ya sabéis dónde debéis de dirigiros!

El Esclavo Fiel y Discreto enseña esto en la mencionada Atalaya:

"MARÍA es asistente médica en un hospital. Uno de los requisitos de su trabajo es la confidencialidad. Tiene que evitar que documentos e información relativos a su trabajo lleguen a posesión de personas que no estén autorizadas para tenerlos. Las leyes de su localidad también regulan el revelar información confidencial sobre los pacientes.
Cierto día María se vio en un dilema. Mientras atendía ciertos registros médicos, notó información que indicaba que cierta paciente, cristiana como ella, había obtenido un aborto. ¿Tenía María la responsabilidad bíblica de revelar esta información a los ancianos de la congregación, aunque esto pudiera resultar en que perdiera su empleo, en que la demandaran o en que su patrono se viera en problemas legales?...

RESPONSABILIDAD PERSONAL
"Probablemente estos son algunos de los principios bíblicos que María consideró al tomar su decisión personal. La sabiduría dictaba que no actuara precipitadamente, sin pesar con cuidado los asuntos. La Biblia aconseja: “No llegues a ser testigo contra tu semejante sin base. Entonces tendrías que ser tonto con tus labios”. (Proverbios 24:28.) Para establecer definitivamente un asunto es necesario el testimonio de por lo menos dos testigos oculares. (Deuteronomio 19:15.) Si María hubiera visto solo una mención breve de un aborto, pudiera haber decidido, en armonía con su conciencia, que la prueba de que se había cometido un mal era tan débil que ella no tenía razón para hacer nada más. Pudiera haberse cometido un error al pasar la cuenta, o pudiera ser que, por otra razón, los registros no reflejaran bien lo que había sucedido.
Sin embargo, en este caso María tenía otra información significativa. Por ejemplo, sabía que la hermana había pagado la cuenta, aparentemente reconociendo así que había recibido el servicio especificado. Además, por conocimiento personal, María sabía que aquella hermana era soltera, lo cual presentaba la posibilidad de que se hubiera cometido fornicación. María sintió el deseo de dar ayuda amorosa a alguien que quizás había cometido un error, y proteger la limpieza de la organización de Jehová, al recordar Proverbios 14:25: “Un testigo verdadero está librando almas, pero uno que es engañoso lanza simples mentiras”.
María tenía alguna aprensión en cuanto a los aspectos legales de aquel asunto, pero creía que la situación exigía que los principios bíblicos llevaran más peso que el requisito de que protegiera la confidencialidad de los registros médicos. Razonó que de seguro la hermana no se resentiría ni trataría de vengarse de ella y causarle problemas. Por eso, cuando analizó todos los datos que le estaban disponibles, decidió, con buena conciencia, que era tiempo de “hablar”, no de “callar”."...

PENSANDO DE ANTEMANO
"Los patronos tienen derecho a esperar que sus empleados cristianos ‘desplieguen buena fidelidad a plenitud’, lo que incluye observar reglas sobre confidencialidad. (Tito 2:9, 10.) Si se hace un juramento, no debe tomarse a la ligera. El juramento hace que una promesa sea más solemne y obligatoria. (Salmo 24:4.) Y en los casos en que la ley refuerza un requisito de confidencialidad, la situación se hace más seria todavía. Por eso, antes que un cristiano haga un juramento o se ponga bajo la restricción de confidencialidad, sea con relación al empleo o de otra forma, sería prudente determinar, hasta el grado posible, qué problemas pudiera producir esto por algún conflicto con los requisitos bíblicos. ¿Cómo tratará uno los asuntos si un hermano o una hermana llega a ser cliente? Por lo general los empleos en que se trabaja con médicos, hospitales, tribunales y abogados son el tipo de empleo en que pudiera surgir un problema. No podemos pasar por alto la ley de César ni la seriedad de un juramento, pero la ley de Jehová es suprema."...

"Puede que haya ocasiones en que las convicciones personales de un siervo fiel de Dios basadas en su conocimiento de la Palabra de Dios lo impulsen a forzar o hasta violar los requisitos de confidencialidad debido a que la ley divina lo requiera como fuerza superior. Habría que desplegar valor y discreción. El objetivo no sería espiar en detrimento de la libertad de otra persona, sino ayudar a los que cometen errores y mantener limpia a la congregación cristiana. Las transgresiones menores debidas al pecado deben pasarse por alto. En este caso, “el amor cubre una multitud de pecados”, y deberíamos perdonar hasta “setenta y siete veces”. (Mateo 18:21, 22.) Este es el “tiempo de callar”. Pero cuando alguien intenta ocultar pecados graves, puede que sea “tiempo de hablar”...

El que desee leer el artículo completo, lo puede encontrar en el CD de la Sociedad, o en la biblioteca del Salón del Reino. Esta es la purísima verdad. ¿Qué? ¿Te has quedado tranquilo ahora? ¿En qué manos está tu historial clínico? ¿Pueden enterarse los ancianos de tu congregación de detalles confidenciales de tu historial clínico? ¿A qué anima el artículo: a la confidencialidad o a la delación al más puro estilo Judas Iscariote?

Sí, sí, la "Voz" de Dios en la tierra, está interesada por tu historial clínico. ¡Ya lo sé!: "No es ético", "no es amoroso", "no es cristiano", pero, ante todo..., ¿ES LEGAL? ¿Está, la Sociedad incitando a cometer delitos en este artículo de La Atalaya? Pregunta interesante para los más avispados.

Libertad de religión sí, libertad para todos, incluso los testigos de Jehová..., ¡ellos no son menos que nadie! Pero, ¿debemos permitir como una forma de "religión" incita a cometer un delito? ¿Hay algún abogado entre nosotros, que nos pueda ayudar a salir de esta disyuntiva teológica-legal?

¿Debe el testigo de Jehová obedecer preferentemente las directrices de la Sociedad, o el Código Penal Español? ¡Huy, huy, huy..., que malo soy!

Cuando se juega a ser teólogo autodidacta, como lo son los miembros del Cuerpo Gobernante..., ¡pasa lo que pasa! ¡Pasan cosas como estas! Sí, sí, mucha lucha por los derechos de los pacientes..., ¡cuando se trata de lo que nos conviene: como lo son las transfusiones sanguíneas! Pero, ¿qué hay de los derechos del paciente en cuanto a confidencialidad se refiere? ¡Esto nos lo pasamos a la torera! Cara y cruz de los autodenominados: cristianos verdaderos.

ACCIÓN PARA EL POST:

¿Puedes pasarle la información de La Atalaya a tu médico de cabecera, o a la dirección del hospital de tu localidad? Estará ayudando al personal sanitario a entender el modus operandi de testigo fiel..., ¡en detrimento de los derechos del paciente!