sábado, 25 de julio de 2009

Entrevista en el más allá a un Grande de España..., Juan Kurtz

J.F. Rutherford..., achispado.

Bodegas teocráticas en el más allá













Estimados camaradas exhaustos por el programa de la asamblea de distrito:

Nuestro reportero gráfico, Ka 19, se ha desplazado al más allá para entrevistar al que otrora era el máximo jerarca watchtoweriano en la Península Ibérica, a nuestro amado y querido Juan Kurtz..., ¡una vez el Coordinador de las Sucursales en todas las Españas conocidas! Un personaje entrañable, pero, a la misma vez, envidiado y odiado por los generales que le rodeaban..., ¡pelotas de la peor calaña! Personas que estuvieron dispuestos a vender su alma a un diablo (llamado Teodorico el Grande), con tal de pillar el tan ansiado puesto o privilegio teocrático. Éstos por vender, venderían hasta su propia madre. No tienen más amo ni patrón que la pura codicia. Éstos son lo que menciona Jesucristo, y dice de ellos: "con la gloria que reciben de los hombres, ya tienen su galardón en la tierra".

Pero, Juan hoy nos quiere hablar sobre el despido masivo de los trabajadores en el Betel de España, en un principio unos 70..., ¡después vendrá una segunda y tercera fase! ¡Cómo me recuerda la canción aquella que decía: "Suave que me estás matando, estás acabando con mi corazón..."!

K 19, hubiese querido entrevistar a la misma vez, al catador de las bodegas celestiales, a Jospeh F. Rutherford, pero, nos dice Juan que, Pepe el de la Toga --como lo conocen en aquellos páramos celestiales-- es difícil encontrarle sobrio..., ¡acaba de beberse un tonel de Tío Pepe! ¡Tiene una cogorza encima que no sabe ni quién es, ni qué quiere! Mirad si es así, que dice que quiere hacerse mormón, ahora.

Así, vamos con lo interesante..., ¡la entrevista!

K 19: Juan, en España los kurtzitas te echan de menos en estos turbulentos días que vive Ajalvir..., otrora el Centro de la Adoración Pura en España, o, también conocido como la Reserva Espiritual de Occidente. Betel, está convulso. La gente está atemorizada y desorientada, no saben qué será de su vida..., ¡tras haber entregado los mejores años de su vida a nuestra madre: La Organización! Ahora, según profetizaron los apóstatas, 70 les largan a la mismísima calle: unos de especiales y otros, con una mano delante y otra detrás. ¿Es esta la manera que tiene La Sociedad del Nuevo Mundo, de pagar a los que han dado toda su vida por ella?

Juan K: Bueno, esto ha sido una judiada. Cuando nos visitó Teodorico el Grande --el que me defenestró y me exilió en Nueva York los últimos días de mi vida terrestre--, un servidor ya expuso que, de tener que haber un reducción de personal en el Betel de España, esto debería hacerse con unos criterios claros y nada discriminatorios..., ¡que nadie pudiera sentirse ofendido ni traicionado! Expuse tres ideas básicas sobre cómo podría llevarse a cabo esta reducción de trabajadores betelitas: primero, deberíamos hacer un anuncio a toda la familia Betel indicando que si alguien voluntariamente deseaba marcharse que este era un buen momento. Segundo, no admitir a nadie más en Betel mientras no se hubiera reducido el personal a la cantidad requerida, así, como con el tiempo se suelen marchar algunos, el número se iría equilibrando sin traumatismos. Tercero, de tener que despedir a alguien, que fuesen los últimos que habían entrado y que serían los que mejores posibilidades tendrían de incorporarse al mercado laboral, ya que hacía muy poco que lo habían abandonado.

K 19: Bien. ¿Qué criterios han seguido ahora los madamases para dar el boleto a éstos 70 elegidos para la gloria?

Juan K: ¡Esta es la madre de cordero! No han seguido criterios justos, sino, discriminatorios. ¿Han informado a la familia Betel de los criterios que ha utilizado el Comité para seleccionar a las personas que se quedan y a las que se tiene que despedir? ¿Se ha pensado en la edad de los despedidos? ¿Se ha pensado en los años que han estado en el servicio de tiempo completo? ¿Se ha valorado si llevabas trabajando en Betel una, dos o tres décadas? ¿Qué criterios se han seguido para seleccionar a los despedidos?

K 19: Un infiltrado, que se denomina El Topo Ajalvireño, dice que: "Hay caras de tristeza, desasosiego, incertidumbre, miedo, perplejidad en el: comedor, en los pasillos, en las habitaciones y en los puestos de trabajo de Ajalvir. Muchos se sienten engañados, utilizados y --como no han sido lo suficientemente pelotas de los jerarcas-- defenestrados con el despido".

Juan K: En mis tiempos, decíamos aquello a todos los nuevos que entraban en Betel: "¡Haz de Betel tu vida!". Esto ha sido una traición en toda regla. Éstos no conocen el significado de la palabra lealtad, ni la importancia de la palabra dada..., ¡claro, como el Governing Body Bank cambia de opinión día sí y día también, los subalternos tiene a imitarles y nunca se ven comprometidos por una palabra dada! Yo tardé en poderlo aprender en mis carnes. Por lo tanto, puedo entender todos esos sentimientos y frustraciones que puedan sentir los despedidos..., ¡una puñalada trapera! Al no seguir criterios contrastados, que todo el mundo pueda ver con claridad meridiana el porqué le ha tocado a él y no al otro, repercute en que muchos estén frustrados y angustiados en el corazón.

K 19: ¿Qué opinas de la más que probable venta de tu Betel de España?

Juan K: El consuelo que me queda es el de la bebida. Me seda, me calma el corazón al deprimirme el sistema nervioso central. No me casé, a pesar de que me gustaban las mujeres, por servir a la Sociedad en exclusiva..., "sin distracción", para utilizar su terminología. Me refugié en la bebida, para poder tragar con todas las sandeces y cacicadas de los indocumentados del Governing Body Bank. Ahora se habla de la venta, que el Betel es muy grande, que no hace falta tanto, ¿pero no dicen que la obra ha crecido en España? ¿Cómo se explica que, a medida que la obra crece, se necesita una Betel más pequeña? ¡No tiene sentido! El único sentido que le encuentro a la venta, es que quieren pillar la pasta. La Sociedad anda escasa de capital y está recolectando el dinero vendiendo los bienes inmuebles que puede. Todo esto es una tragedia, una pena. Muchos hermanos españoles dieron todo lo que tenían para poder edificar esta maravilloso sucursal, ahora, se la quieren vender con nocturnidad y alevosía..., ¡esto no tiene justificación moral! ¿Dónde irá el dinero de la venta?