martes, 3 de febrero de 2009

Contra el vicio de pedir, la virtud de no dar...

Aloha-miento (reportera gráfica independiente)


http://www.watchtower.org/s/20021201/article_01.htm

Estimados camaradas ibéricos y allende los mares:

Nuestra compañera y comando Ka 004, Aloha-miento, nos envía este enlace para que lo consideremos apropiada y teocráticamente..., ¡saldrá en el repaso que haga el Superintendente de Circuito en su próxima visita! Así, tendremos tiempo más que suficiente para considerarlo en familia y aportar nuestros comentarios aquí en el blog..., en primera instancia.

Allí, nuestra 'madre', La Sociedad, La Organización, el Esclavo Fiel y Discreto, los 500 accionistas con la acción de oro entre sus manos y el Cuerpo Gobernante..., intentan aleccionarnos sobre la ética en el pedir --se presupone que ellos deben de ser todo un ejemplo en este campo, ya que se ponen a criticar a otras confesiones religiosas--.

Dice el comienzo del artículo en la página oficial de la Watch Tower:

¿CÓMO DEBE FINANCIARSE LA RELIGIÓN

DÉ HASTA QUE NO PUEDA MÁS

“PUEDEN llamarme mendigo, no me avergüenzo. Estoy pidiendo para Jesús.” Estas reveladoras palabras de un ministro protestante ponen de relieve la polémica existente en torno a la financiación de las religiones. Parece que la religión organizada solo puede subsistir si goza de considerable apoyo económico. Hay que pagar sueldos, construir y mantener templos, y financiar campañas de evangelización. ¿Cómo reunir el dinero necesario?

Para muchas iglesias, la solución está en el diezmo. * “Dios financia su reino en la Tierra con el diezmo —afirma el evangelista Norman Robertson—. Es el recurso económico que él utiliza para sostener la predicación del evangelio.” Robertson no tiene ningún reparo en recordar enérgicamente a sus adeptos la obligación de aportar contribuciones. ‘El diezmo no es algo que paguen porque pueden permitírselo —señala—. Es un acto de obediencia. No dar el diezmo constituye una flagrante violación de los mandamientos divinos. Se considera apropiación indebida.’ (Tithing—God’s Financial Plan [El diezmo. El plan económico de Dios].)

El artículo sigue..., ¡lo podéis acabar de leer en la página oficial!

¿Qué podemos comentar sobre éstos paladines de la transparencia económica y de la Orden Religiosa Ajalvireña del Notorio Arraigo y el Santo Pedir? ¿Hay vergüenza..., o era verde y se la comió un burro? ¿Aplicará aquello de: "Consejos vendo y para mí no tengo"?

¿Este tema que tratáis en vuestra página oficial, es un reclamo? ¿Lo habéis escrito con la intención de atraer a vuestra religión a todos aquellos conversos que están agobiados por tener que pagar el diezmo? ¿Encontrarán ese 'paraíso fiscal' con el que sueñan algunos de éstos feligreses..., en vuestra confesión religiosa? ¿Encontrarán, en vuestra Organización: transparencia económica, u opacidad financiera? ¿Se irán de Guatemala, a Guatepeor..., en cuanto al sistema de donaciones se refiere?

Vosotros despreciáis el vil metal, el dinero. Vosotros estáis interesados en acumular tesoros en los cielos, renegáis de los bienes y placeres terrenales, que nublan la vista del cristiano y lo alejan de su verdadero objetivo: vivir para predicar las buenas nuevas del Reino. ¡Cierto!, vosotros predicáis un Reino, en el que los reyes sois vosotros..., ¡por lo menos vivís a cuerpo de rey aquí en la tierra, mientras llega y no llega el Reino prometido!

Vosotros no queréis el insignificante diezmo, deseáis sólo:

--Las joyas de la abuela
--El piso de la abuela
--Las acciones bancarias de la abuela
--El plan de jubilación de la abuela
--El dinero de la cuenta bancaria de la abuela
--Cualquier seguro de vida que pueda tener la abuela
--El dinero que los niños han ahorrado y que tienen en su hucha

¡En fin! Todo lo que sea suceptible de convertirse en dinero contante y sonante. No sé, no sé..., ¡para tener esperanza celestial, os gusta mucho lo terrenal!

¡A propósito! ¿Para cuándo lo de la transparencia económica aquí en España?