miércoles, 3 de octubre de 2007

Nos saquean la alcancía... sin permiso.


Estimados amigos de conventículo, otra vez al ataque... nos quitan nuestro dinero... y pasan de preguntarnos... dicen que somos unos pardillos integrales y que no necesitamos ni explicaciones ni consultas. ¿Quiénes afirman semejante barbaridad? Sí, sé lo que pensáis... los de siempre... los jefes del CAP ajalvireño... muy generosos ellos... con el dinero de los demás... que es el nuestro. Desde el CAP, hemos enviado una carta a los cuerpos de ancianos para que los cuantiosos gastos que genera la visita del recaudador... ¡perdón, quería decir el Superintendente de Circuito! se le abonen sin consulta previa a los contribuyentes --que somos los que echamos en la alcancía--. Ya no será necesaria la votación... sobre si con nuestros recursos económicos deseamos pagar al de Circuito... que a lo mejor nos ha tratado mal... y no queremos darle un duro. Dicho de otra manera... disponen de nuestro dinero... sin preguntarnos. ¡Vamos! Es como si te rompen la hucha sin contar contigo y, encima, tienes que echar una sonrisa y darle las gracias al ladrón. ¡Tienen un morro que se lo pisan! ¡Atajo de bribones!
¿Qué pasa? ¿Los que ponemos el dinero... no podemos ni opinar en qué conceptos se gastan? ¿No contáis con nosotros, eh? Pues peor para vosotros... ¡ni un euro vamos a echar en la alcancía hasta que tengamos las cuentas claras... y tengamos poder de decisión sobre qué gastos aceptamos... y cuáles no! ¡Se acabó el mamoneo... el esquilmarnos... el sustraernos... el aliviarnos del peso del vil metal... fuente de todos los males... "y de vuestros deseos"! En la caja de contribuciones, pondremos los boletos de lotería caducados o sin premio... como un recordatorio de que ni con nosotros ni con nuestro dinero... se juega... ¡avisados estáis! ¡No sois nada sin nuestro dinero... je, je, je, je!