domingo, 19 de enero de 2014

Consultorio teocrático: ¿Ayudamos a los necesitados, o los abandonamos a su suerte?

Leandro Leal (un anciano fiel)


Ministerio del Reino, febrero de 1970, página 7


     Estimados compadres y apoquinantes netos:

     La sección "Consultorio teocrático", está teniendo éxito entre nuestra comunidad de creyentes apóstatas y no.  Desde el barrio de Vallecas (Madrid), la hermana Paquita  --inquieta ante la tasa de paro entre sus hermanos conocidos--  se pregunta lo siguiente:
"Vivo en un barrio obrero de Madrid capital.  Entre mis conocidos en las congregaciones, hay una tasa de paro muy elevada.  Para hacerse una idea; en España hay una tasa de paro de un 26%.  Pues en mi barrio, supera en medio punto la tasa nacional..., ¡la cosa está chunga!  Pregunto a los ancianos para cuándo un programa organizado de ayuda para familias desempleadas, y me contestan que la "ayuda" la debe ofrecer la familia inmediata..., o ¡si algún miembro de la congregación quiere hacerlo por iniciativa propia y por su cuenta y riesgo...!
Llegado esta conclusión, ¿dónde quedan los relatos evangélicos que ilustran la necesidad que tiene el cristiano de ayudar a los necesitados?  ¿No hicieron una colecta los ancianos de Jerusalén para ayudar a los hermanos que estaban pasando necesidad?  ¿Por qué los testigos de Jehová en España, no tenemos ni un banco de alimentos,  ni un solo comedor social, un hospital o una residencia geriátrica...?
Sinceramente, creo que los ancianos despejan balones fuera.  ¿Qué dice el Cuerpo Gobernante al respecto?".
     Estimada hermana Paquita:

     El hermano Leandro Leal (un anciano fiel), ayuda en la respuesta a tus inquietudes espirituales enviándonos un artículo aparecido en el boletín mensual interno dirigido a todos los miembros que componemos las comunidades locales (congregaciones).  No obstante, quisiera hacer una breve reseña sobre quién es nuestro hermano Leandro:
Él es un anciano que ejerce en una congregación del centro peninsular.  Es el maestro del mimetismo.  Pasa por ser el sirviente más fiel del Cuerpo Gobernante: habla mucho y no dice nada, sus oraciones son largas y las acaba pidiéndole a Dios que siga iluminando al Cuerpo Gobernante para que nos pueda dar el alimento al debido tiempo, después de presentarse en la "Salida" (reunión previa en un domicilio particular donde se reúnen los miembros de la entidad religiosa antes de salir a captar nuevos adeptos) suele irse directamente a su casa o se va de capilla en capilla visitando todos los bares que hay en el recorrido hasta su domicilio.  Dice que necesita evadirse del calvario que está viviendo y reconoce que encuentra en los bares el consuelo que no halla en el Salón del Reino.  Sibilinamente, indica a los hermanos que Internet es una herramienta muy útil, donde podemos localizar información importante sobre los testigos de Jehová y el Cuerpo Gobernante..., ¡es un crack!
     Una vez hecha esta presentación, me dirijo a contestar tus preguntas rabiosamente teocráticas, utilizando para ello las directivas de nuestra propia confesión religiosa que están integradas en el documento que tenemos arriba.  Se trata de un artículo aparecido en el Ministerio del Reino, enero de 1970, página 7:

                          LA CAJA DE PREGUNTAS

● ¿Cómo se deben atender las necesidades de los enfermizos, los impedidos o los enfermos de la congregación?

Todos tenemos la responsabilidad de mostrarnos amor unos a otros. (1 Juan 3:17, 18) El cuidar de “los huérfanos y de las viudas en su tribulación” es parte de la adoración que le rendimos a Dios. (Sant. 1:27; 2:14-17) En la mayoría de los casos esto se hace espontáneamente sobre una base personal debido a un deseo amoroso de prestarles ayuda.

Es preciso que el siervo de congregación se mantenga alerta en cuanto a las circunstancias de las personas de más edad y de los afligidos. Puede informar a la congregación acerca de los que necesiten cuidado amoroso. También debe ver que reciban con regularidad un ejemplar del “Ministerio del Reino” y que se les ayude a asistir a las reuniones si les es posible asistir. Al enterarse de que algunos necesitan ayuda, quizás otros de la congregación los visiten para ayudarlos a participar en el servicio del campo, para llevarlos a las reuniones, o, donde sea necesario, ayudarlos con sus compras, limpieza de la casa o lavado de la ropa. A veces el simplemente prepararle una comida caliente a un enfermo se agradece mucho. Sería una bondad leer a los ciegos o en ocasiones grabar con magnetófono discursos o partes de reuniones para los que no pueden asistir a las reuniones.—Vea “La Atalaya” para 1962, páginas 725-730; 1966, páginas 412-414.

Las personas espiritualmente maduras no van a demandar que otros las cuiden ni que las mantengan financieramente. En cuanto a las necesidades materiales de las personas ancianas y enfermizas de la congregación, generalmente los individuos mismos tienen recursos para cuidar de éstas, o lo hacen otros miembros de la familia o el Estado. Se les puede ayudar a estos individuos por medio de familiarizarlos con las provisiones que el Estado hace. (Vea “La Atalaya” del 15 de abril de 1966, páginas 255, 256.) Si el individuo no tiene a su disposición ninguna de las provisiones mencionadas aquí, entonces puede que la congregación juzgue que es necesario intervenir, suministrando ayuda financiera a los que son dignos donde sea necesario y según pueda hacerlo.—1 Tim. 5:9, 10; Gál. 6:10; vea también el libro “Lámpara,” páginas 131, 132.

Fin del artículo.  (Existe un error: el CD Watchtower Library, sitúa esta caja de preguntas en el mes de enero, pero apareció en el mes de febrero..., como se puede ver claramente arriba).

     Los mandamases de nuestra entrañable confesión religiosa lo dejan claro: la ayuda debe existir  --si existe--  sobre una base personal.  Más o menos, dice: "Con nosotros no contéis, ni con nuestro sacrosanto dinero.  Pero, si algún creyente, por su cuenta y riesgo quiere ayudar a alguien necesitado..., ¡no se lo vamos a impedir".

     Seguidamente, en sus publicaciones encontramos que el compartir sus "productos", las publicaciones que editan, es la manera preeminente de ayudar..., ¡según entienden ellos la "ayuda"!

     Con el párrafo final se me cae el alma a los pies: Las personas espiritualmente maduras no van a demandar que otros las cuiden ni que las mantengan financieramente.  Por si alguien tenía dudas: el creyente que quiere ser bien visto en la comunidad religiosa, ¡debe abstenerse de pedir ayuda económica..., aunque pase hambre!  El dinero y el tiempo de los creyentes, pertenece al Cuerpo Gobernante y, cuando lo empleamos en ayudar a personas necesitadas..., ¡se lo estamos robando a ellos!

     Finalizan con lo de siempre: ordeñar a papá "Estado" todo lo posible y lo imposible, y en última instancia está Cáritas..., ¡pero sin decir ni mu de que la religión falsa está ayudando a muchos testigos de Jehová en España!  Lo último y a regañadientes  --porque se le ve el plumero demasiado--   prometen una vaga e inusual "ayuda" con un desalentador: "a los que son dignos donde sea necesario y según pueda hacerlo".  Lo peor de todo, es calificar para alcanzar ese grado de "dignidad" que se exige.  Los que llevamos toda una vida dentro de la comunidad religiosa de marras, sabemos que es más fácil que te toque la lotería sin comprar un décimo...  Porque el ser testigo de Jehová, no te hace automáticamente digno de esa ayuda, ¿lo pillas?  ¡Ahí está la trampa!  ¿Quién es "digno" y qué parámetros son los que regulan ese estado de dignidad, y quiénes otorgan esa calificación?  Esto es como si no quiero pagar las pensiones de los jubilados y hago una ley en la que prometo el 100% de la paga a todos los que alcancen los 100 años de edad..., hayan cotizado o no.  ¡Un imposible!  http://generaciontraslapada.blogspot.com.es/2014/01/carta-los-ancianos.html

     Por este motivo, hermana vallecana, algunos deciden protestar por este desinterés hacia los que están necesitados, mediante un billete protesta estilo al que seguidamente cuelgo:




Lo documentamos todo, todo y todo.  ¿Quién es el padre de la mentira y el escaqueo sistemático en el nombre de Dios?