sábado, 15 de diciembre de 2012

Sin reloj, ¿es posible la salvación eterna?

http://www.jw.org/es/noticias/por-region/america/estados-unidos/letrero-watchtower-brooklyn/

     Estimados camaradas ibéricos y allende los mares:

     El compañero en la fe y en la fa, Replicante, ha tenido la deferencia de enviarme esta información teocrática y apropiada sobre la sede mundial de nuestra confesión religiosa de los testigos de Jehová.  Por enésima vez, se cumple la profecía maldita de los apóstatas: los del Cuerpo Gobernante están por la labor de vender hasta los clavos de Cristo..., ¡de tenerlos en su poder!  Parece que, los de la esperanza celestial de pacotilla, no quieren que el Señor en su segunda venida los pille con el carrito de los helados: un verdadero imperio mundial en bienes inmuebles.  Todos, recordamos la palabras del Maestro, quien dijo de sí mismo: "Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza". http://www.extj.com/showthread.php?22104-Aviso-a-navegantes-nueva-luz-de-la-watchtimo

     En primera instancia, nos remitiremos a la página oficial de nuestra insigne confesión religiosa que entre todos mantenemos y unos pocos se lo llevan crudo en el nombre de Dios..., ¡con total opacidad hacia los cándidos de los apoquinantes netos!  A 15 de diciembre de 2012  --en el siglo XXI--  estamos esperando sentados a que nos presenten un balance anual sobre ingresos y gastos.  Con los misterios escatológicos tenemos más que suficiente y, ¡no queremos más misterios financieros en el nombre de Dios!  En resumidas cuentas, en la mencionada página oficial, encontramos la noticia de la venta del buque insignia de los edificios que componen la sede mundial de los testigos de Jehová, en cuyo tejado, se puede observar el histórico reloj luminoso que daba la hora y la temperatura a los vecinos de enfrente  --en la isla de Manhattan--.  Situado, en el barrio carísimo de Brooklyn Heights, junto al puente, era conocido y se daba a conocer.
Por más de cuarenta años, el enorme letrero rojo (de 4,6 metros [15 pies] de altura) que destaca en lo alto del edificio de la sede mundial de los testigos de Jehová les ha servido fielmente a los habitantes de Nueva York para saber la hora y la temperatura. Además, ha llegado a formar parte del escenario de la ciudad. [...] 
¿Permanecerá allí ese útil letrero por los siguientes cuarenta años? Las probabilidades son pocas, pues los testigos de Jehová tienen planes de reubicar su sede en una propiedad al noroeste de la ciudad de Nueva York. Así que los próximos dueños del edificio serán quienes decidan qué hacer con el letrero. [...] http://www.jw.org/es/noticias/por-region/america/estados-unidos/letrero-watchtower-brooklyn/
     Así, los del Cuerpo Gobernante, nos preparan el cuerpo para cuando veamos cómo descuelgan el letrero luminoso y teocrático: se curan en salud.  Esto supondrá una merma en la moral de la tropa indocta que habíamos puesto toda nuestra: fe, confianza y posesiones en manos de la autoproclamada Voz de Dios en la Tierra.

     Ese letrero luminoso, era nuestro particular Faro de Alejandría, una referencia para nuestra navegación espiritual segura en medio de este mundo sumido en las tinieblas perpetuas del Maligno.  Una referencia capital en tierra, para nuestra salvación eterna.  Era nuestra luz del mediodía en medio de la fría noche de los tiempos escatológicos.  Nuestra Estrella Polar, que nos orientaba en la oscuridad de la noche apóstata.  En definitiva: nuestro faro del fin del mundo.  Con él como guía, pensábamos pasar por el trance angustioso de la Gran Tribulación  --con la que nos atemoriza día sí y día también la Watchtower--  y entrar triunfalmente en el Nuevo Orden prometido de Watchtowerlandia.

     Por más de cuarenta años, nos hemos sentidos orgullosos de tan ilustre letrero teocrático y neoyorkino.  ¡No ganamos para disgustos, con los pedigüeños sin fronteras!  Parece que los ungidos no confíen en que Dios los pueda proteger milagrosamente cuando la destrucción del fin del mundo haga caer los edificios sobre las personas y, por eso, huyen a los parajes protegidos y naturales del norte del Estado de Nueva York; donde la "protección" divina no se vea tan comprometida; la antitípica Perea jordana.

     Hoy, junto con este letrero luminoso, se van también nuestra esperanza e ilusión ilusa.  Una vez más: otro timo para apuntar en la lista de tropelías cometidas contra nosotros los del Cuerpo Gobernante.  ¿Conclusión?: "El fin del mundo está a las puertas.  ¡Toca hacer caja!".

     ¿Quién es el padre de la mentira y los chanchullos diversos en el nombre de Dios?

http://www.tdgnews.it/en/?p=3366