sábado, 27 de octubre de 2012

El fin del mundo por 45 pesetas

Pedro (exbetelita)

¡Despertad! 8 de agosto de 1980, página 31

     Estimados camaradas sufridores impenitentes de las tropelías watchtowerianas:

     Pedro, es un nuevo hermano que ha decidido colaborar con la Honorable Resistencia Apóstata y Anticaciquil.  Ha estado sirviendo fielmente en el Betel de España durante muchos, muchos años, ¡hasta que un ERE le truncó su vida contemplativa y espiritual, haciéndole despertar de malas maneras!  Fue enviado como precursor especial a servir a una congregación cercana a donde vivía su familia.  Este suceso ha tardado un par de años en digerirlo debidamente.  Y, ahora, está indignado por el timo que ha sufrido por parte de la Orden Ajalvireña del Voto de Pobreza y el Santo Pedir.  Recuerda día sí y día también, que lo dio todo por esta confesión religiosa que ha resultado ser una empresa transnacional mas: dedicó toda su juventud en el tiempo completo, y no pudo terminar sus estudios universitarios ante la proximidad del fin del mundo y siguiendo las consignas de los dirigentes de la entidad religiosa.

     Nos cuenta que, nos sigue desde hace un par de años, pero no comenta todavía.  Como comienzo, colabora con nosotros enviándonos este documento para que reflexionemos en los variopintos timos del Cuerpo Gobernante con los que expolia nuestras vidas y carteras.  Se trata de la revista oficial de la confesión religiosa: ¡Despertad!, 8 de agosto de 1980, página 31.  En este recorte publicitario, donde aparece la Asociación de los Testigos de Jehová, ubicada en la calle Pardo, 65 (Barcelona), nos intenta meter el miedo en el cuerpo por enésima vez para expoliar nuestras mentes  --por un lado--- y nuestros bolsillos literales  --por el otro--.  Así, le agradecemos a Pedro, su colaboración y nos adentramos en el tema que hoy nos ocupa: "El fin del mundo por 45 pesetas"...  ¡Va por ustedes!

     TOME MEDIDAS DE SALVAMENTO ANTES QUE SEA DEMASIADO TARDE: Esta oración gramatical en mayúsculas, junto con el dibujo de un hombre ahogándose por haber traspasado la línea de seguridad que marcan las boyas en la playa..., indican el peligro inminente para sus vidas al que se enfrentarán todos los afortunados lectores de esta revista.  ¡Una manera "sana" de meter el miedo en el cuerpo al personal!

     Las profecías bíblicas muestran que un desastre global, sin igual en la historia humana, está muy cerca. Hay que tomar medidas para salvarse la vida. ¿Qué debe hacer uno para salvarse?:  ¿A quién no les gustaría salvarse de este tsunami mundial inminente?  Un desastre mundial, sin paragón en la historia de la humanidad  --¡ni siquiera el Diluvio del día de Noe!--.  ¿Cuán próximo está de nosotros este desastre...?  "Muy cerca...", ¡por lo menos eso escribía el Cuerpo Gobernante en el año 1980!  ¿Sobre qué base afirmaba eso el cuerpo eclesiástico de los testigos de Jehová?  "Las profecías bíblicas muestran...". Pero, entonces, ¿estamos todos condenados a morir un un cataclismo mundial?  No, amigo, ¡puedes dormir tranquilo..., relativamente!  La salvación está al alcance de tu mano..., y de tu bolsillo.  Seguidamente, el Cuerpo Gobernante, te dará las oportunas directrices..., ¡por 45 pesetas!

      Obtenga esta información urgente en el libro “Las naciones sabrán que yo soy Jehová”... ¿cómo? Este libro de 416 páginas considera las profecías del libro bíblico de Ezequiel. Explica cómo éstas predicen la calamidad inminente, así como abundantes bendiciones para las personas de corazón honrado por medio del reino de Dios. Solo 45 pesetas, porte pagado:  Sí, lector avispado y escamado, la salvación tiene un precio módico..., ¡45 pesetas de la época!  Tú adquieres el libro, enviando el dinero a la dirección indicada.  Lo paradójico es que, este libro que supuestamente nos explicaba los pasos a seguir para escapar de ese cataclismo mundial y recibir las abundantes bendiciones prometidas..., ya está caducado.  Ya no lo edita ni distribuye la confesión religiosa, pues la verdades contenidas en el libro caducan antes que la leche fresca en verano.  Si te remites a la Biblioteca en línea (de la Watchtower) http://wol.jw.org/es/wol/lv/r4/lp-s/0/18746  podrás observar con tus propios ojos, que ni siquiera aparece en la lista de libros que se pueden consultar.  Entonces, ¿qué pasó con todas aquellas explicaciones y elucubraciones proféticas del Cuerpo Gobernante?  ¿Pueden caducar las profecías bíblicas?  ¿Fueron un timo?  ¿Qué garantía tenemos que las actuales explicaciones sobre la inminencia del fin..., no es algo que caducó antes de escribirse...?  ¿Podemos confiar en el Cuerpo Gobernante, como el único canal de comunicación de Dios con la humanidad?  ¿Cómo es que cobraban por el libro 45 pesetas...?  ¿Se puede comerciar con la Palabra de Dios?  ¿Dios ofrecía la salvación por 45 pesetas?

     Bueno, lectores atemorizados por las profecías de los pedigüeños sin fronteras, la salvación no sólo tenía un precio, ¡sino una lista de precios!  http://johnhenrykurtz.blogspot.com.es/2010/02/recibieron-gratis-den-gratis-un-siglo.html

Carta a los cuerpos de ancianos, 2 de agosto de 1988
     Los pedigüeños, hipócritamente, despotricaban por el cobro de la bula papal, ¡cuando ellos han estado 100 años de sus 130 años de historia..., cobrando un precio por sus publicaciones!  ¿Se puede tener más cara y no morir en el intento?

     Definitivamente, esto del fin del mundo es un negocio muy rentable.  Cuanto más cerca está ese fin..., más predispuesta está la tropa indocumentada a donar todas sus vidas y bienes materiales y temporales.  Así, se cumple lo predispuesto desde tiempo inmemoriales: "Unos pocos viven divinamente  --como reyes--   a costa de los sacrificios penitentes de unos muchos..., ¡y así se cierra el círculo!".  Evidentemente, no todo el mundo pierde con este negocio del fin del mundo y el manual editado para la salvación.

     Estamos hastiados de tanto engaño manifiesto.  ¡Cuántas abuelitas han muerto sin ver ese prometido fin del mundo y..., esas abundantes bendiciones prometidas...!  ¡Cuántos sueños frustrados!  ¡Cuántas promesas rotas!  No se puede jugar con la fe y las ilusiones de las personas sencillas, sonsacándoles el dinero.  Parece que ciertas religiones tienen una patente de corso para aprovecharse económicamente del personal, en el nombre de Dios.  ¿Pudiéramos calificarnos de "timos en el nombre de Dios"...?  ¿Son timos rentables..., al no estar perseguidos por la ley?  ¿Viven en impunidad..., éstos profetas fallutos?

     ¿Dónde está el dinero?  ¿Lo sabe Testigo Humano, como portavoz amateur?  ¿Nos informará el portavoz oficial de la confesión religiosa, nuestro hermano Aníbal Matos, sobre las cuantías que donamos anualmente y los conceptos en los que se emplea el dinero?  ¿Por qué, esa incompatibilidad, entre cristianismo verdadero y transparencia económica...?

     Ya sabéis nuestro lema: Lo documentamos todo, todo y todo.  ¿Quién es el padre de la mentira y los diferentes chanchullos en el nombre de Dios?