miércoles, 31 de octubre de 2012

Biblioteca Digital Histórica de los Testigos de Jehová

Biblioteca Digital Histórica de los Testigos de Jehová

     Estimados camaradas esquilmados y timados por los profetas fallutos:

     Frecuentemente,  algunos lectores avispados, solicitan el acceso al contenido de cierta publicación editada y distribuida por nuestra confesión religiosa: pudiera ser un investigador o un particular.  A pesar de los medios económicos y tecnológicos de los que dispone nuestra entidad religiosa, ¡el Cuerpo Gobernante no está por la labor!  No quieren digitalizar todo lo publicado para que pueda ser consultado.

     A esta decisión, se unen otros movimientos que estamos observando en los últimos años, por evitar que los mismísimos miembros de esta comunidad religiosa podamos consultar estas publicaciones salvavidas.  Detrás de todo este movimiento subterráneo  --con nocturnidad y alevosía--  pretenden borrar la historia escrita y partir de un particular año cero (revisable de tanto en tanto), al estilo de los Jemeres Rojos de Camboya.  Han entrado en la dinámica "saludable" de hacer un: borrón y cuenta nueva periódicamente.  Ahora, han decidido de partir de su particular año cero, con el año 2000.  Pero, antes de entrar en detalles, haremos un poco de historia.

     Cuando uno era un chaval, se no recomendaba a todo testigo de Jehová que componía la unidad familiar, a coleccionar toda publicación editada por la entidad religiosa, con el fin de tener nuestro propia e individual biblioteca familiar.  Uno de los argumentos más usados, era: "Puede que en vuestra familia ya tengáis una biblioteca teocrática familiar, pero, ¿qué les pasará a vuestros hijos cuando se marchen de casa y se independicen?  ¡Por eso es bueno que cada miembro de la familia vaya formando su particular biblioteca teocrática!".  ¡Claro, cada libro tenía su precio y los gastos familiares podían multiplicarse por 4 ó 5, siguiendo esta norma!  Coleccionábamos de todo: las dos revistas quincenales, los Anuarios, los tomos de anuales de La Atalaya y ¡Despertad!, folletos, libros, cintas de casete, postales, tratados y Ministerios, calendarios, cancioneros, discos de música, tratados del Reino, índices, concordancias, bíblias, etc., etc., etc...

     Llegó el año 1996, y la Sociedad nos sorprendió con el CD-ROM Watchtower Library.  Contenía muchas publicaciones, remontándose al año 1970.  Era una biblioteca teocrática que motivó a muchos miembros a deshacerse de toda su biblioteca teocrática..., ¡tirando los libros a la basura en la mayoría de los casos!  ¡Claro, aquellas publicaciones no estaban digitalizadas..., sino que el Cuerpo Gobernante se dedicó a reescribir la historia según sus conveniencias..., como desagradablemente descubrimos más tarde!  Después, año tras año, fue apareciendo una nueva Watchtower Library actualizada..., y retocada.

     Pero, parece que hasta esta biblioteca teocrática retocada, maquilla y reescrita..., ¡todavía podía causar problemas!  Así, este año de 2012, el Cuerpo Gobernante, ha decidido borrar el pasado completamente, de un plumazo..., y remontarse básicamente hasta el año 2000..., ¡y no todas las publicaciones!  Sin embargo, en esta ocasión el archivo histórico, todavía sería más inestable, fugar y etéreo.  ¿Por qué?  Porque ahora ya no quedará ninguna evidencia escrita..., ¡ni siquiera retocada!  Ahora, es la: Biblioteca en Línea Watchtowerhttp://wol.jw.org/es/wol/lv/r4/lp-s/0  O sea, siguen sin digitalizar la documentación y, como todo está escrito: estará sujeto en el futuro a todos los cambios que consideren oportunos los pillines del Cuerpo Gobernante.  De la noche a la mañana, hemos pasado de ser: la religión de los panfletos a un E-culto, ¡por arte de birlibirloque!

     Esto no significa otra cosa que, los caciques se están guardando las espaldas ante futuras posibles demandas judiciales..., sin dejar rastro escrito o documental de todas sus verdades caducas y profecías fallutas.  ¡Nos han dejado sin historia escrita!  Esto equivaldría a destruir todos las hemerotecas que hay en el mundo, para que pudiéramos remontarnos sólo hasta el año 2000 como punto de partida.

     Ante tanta cara dura, tenemos que movilizarnos dentro de la legalidad  --¡esto siempre debe ser así; según mi opinión!--  e intentar consolidar un nuevo proyecto que podríamos bautizar con cualquier nombre aparente.  Un servidor, a bote pronto, a pensado en el siguiente nombre: Biblioteca Digital Histórica de los Testigos de Jehová.  Sería un recurso en línea que proporciona acceso libre y gratuito a los documentos digitalizados, con el propósito final de disponer de una imagen de consulta que agilice y facilite la difusión de los documentos originales que se conservan en su soporte original para asegurar su perdurabilidad.

     El asunto sería digitalizar todos los documentos posibles que ha editado el Cuerpo Gobernante  --respetando las leyes--.  Hasta aquí, podríamos colaborar muchos de nosotros, pues, indudablemente es un trabajo monumental.  En Internet, ya hay mucho material digitalizado, que también podríamos utilizar para empezar esta biblioteca digital.  ¿Qué haríamos con lo digitalizado?  Enviárselo a un voluntario conocido que esté dispuesto a montar un sitio web a este respecto.  Además, deberíamos guardarnos una copia de seguridad de lo digitalizado para garantizar su perdurabilidad en el tiempo.

     Así, sería facilísimo, tanto para investigadores o estudiosos del fenómeno testigos de Jehová, como para cualquier particular interesado en el tema; el consultar publicaciones antiguas en estado puro y..., ¡sin maquillar!

     ¿Hay alguien que tenga el corazón dispuesto y quiera pasar a Macedonia para ayudarnos...?